El ozono es una variedad alotrópica del
oxígeno, esto es que el oxígeno puede existir como elemento de más de
una forma, una de estas es la que conocemos como ozono.
El oxígeno raramente existe en estado monoatómico (O); normalmente se
asocia con otro átomo del mismo elemento y adopta la forma biatómica
(O2) que es con la que estamos más familiarizados, siendo
esta molécula más estable.
Cuando al oxígeno biatómico O2 le suministramos energía se
forma la molécula de ozono, O3 mediante la reacción: 3O2
(g) + Energía -> 2O3 (g)
El gas ozono tiene un color agudo y permanente. En su estado puro es
de color azul. Cuando se enfría a 162º K (punto de ebullición), el ozono
forma un líquido azul oscuro que es explosivo en virtud de la tendencia
espontánea del ozono para descomponerse en oxígeno. Si se lo enfría
para llegar a los 251,4 ºC bajo cero (punto de fusión), es un sólido
de color violeta negruzco. Se descompone en presencia de Cloro y oxida
a la mayor parte de los metales. Es más estable a altas temperaturas,
y es muy peligroso ya que en ciertas concentraciones es violentamente
explosivo.
Es más pesado y activo que el oxígeno. También es más oxidante, razón
por la cual se lo utiliza como desinfectante y germicida, debido a la
oxidación de las bacterias que este efectúa. Se ha utilizado para purificar
agua, destruye la materia orgánica, o el aire en hospitales, submarinos,
etc. Puesto que la oxidación de compuestos coloreados suele dar lugar
a compuestos incoloros, el ozono se utiliza como agente blanqueador
para ceras, almidón, grasas y barnices. Cuando se agrega en pequeñas
cantidades al aire, el ozono elimina los olores, pero se debe utilizar
con cuidado y en concentraciones muy bajas puesto que irrita los pulmones.
El ozono se produce cuando grandes cantidades
de energía se ponen en contacto con las moléculas de oxígeno, haciendo
que estas se dividan en átomos individuales (radicales libres), estos
a su vez reaccionan con moléculas de oxígeno, reacción favorecida por
la presencia de un catalizador en el medio, y forman moléculas de ozono.
Este gas es sumamente inestable y el tercer átomo de oxígeno tiende
a escaparse generalmente unos segundos después de su formación.
Las mayores cantidades de ozono de la atmósfera se producen por acción
de los rayos ultravioletas, que penetran en esta y la altura de la estratósfera,
entre los 10 a los 50 Km., producen una reacción fotoquímica.
El oxígeno es prácticamente transparente a la luz visible (400 a 800
nm), y al UV próximo (240 a 360 nm), pero es un gran absorbente de la
radiación del extremo UV del espectro (160 a 240 nm).
Cada fotón de esta longitud de onda impacta disocia una molécula de
oxígeno en 2 radicales libres:
O2 + hv ->O + O
La reacción siguiente requiere de la participación de un catalizador
que es liberado a la atmósfera una vez finalizada su función:
O + O2 + M -> O3 + M
Siendo M un catalizador.
Una vez obtenida la molécula de ozono, recomienza el proceso cuando
un fotón impacta contra esta revirtiendo la reacción:
O3 + uv ->O2 + O
Las reacciones de producción fotoquímica de ozono y de destrucción del
mismo se llama respectivamente: ozogénesis y ozonólisis.
Estas dos reacciones conducen a un equilibrio fotoquímico mediante el
cual se mantiene una pequeña concentración de O3 en la alta
atmósfera que protege a manera de escudo a los seres vivos que habitan
la Tierra de los rayos ultravioletas.
El ozono cuenta con la ayuda de gases reservorios que lo protegen reaccionando
con algunos catalizadores.
Estos gases son HC1, HOCL y CIONO2 (este último puesto en
duda como veremos más adelante). La formación del ozono se da en la
alta estratósfera, sobre todo en el Ecuador donde la radiación solar
y por lo tanto también la de UV, llegan en forma vertical. Desde aquí
es transportado hacia los polos y la baja estratósfera.
El ozono comparte la estratósfera con el oxígeno, el vapor de agua,
el dióxido de carbono, el hidrógeno y el nitrógeno. Generar ozono en
forma industrial es un proceso común que consiste en someter al aire
o a oxígeno a una descarga eléctrica, si bien es un procedimiento sencillo,
es caro.
Otro método de generación de ozono se
dá como consecuencia de la urbanización del hombre; el aire que está
sobre los continentes se enturbia y filtra casi todas las ondas más
cortas que ya han atravesado la capa de ozono. Los óxidos de nitrógeno
y los hidrocarburos tienen características negativas que con un poco
de luz (UV) se descomponen formando ozono en la baja atmósfera lo que
trae como consecuencia nauseas y efectos irritantes en las vías aéreas
superiores de las personas y de animales.
LA
RADIACIÓN ULTRAVIOLETA
El sol emite radiación de diferente
longitud de onda, la parte del espectro radiante que se encuentra
comprendida entre los 100 nm y los 390 nm aproximadamente es a la
que llamamos radiación ultravioleta.
Existen tres tipos de esta radiación:
a) UV-A de mayor longitud de onda
b) UV-B de longitud de onda intermedia
c) UV-C de menor longitud de onda
La radiación UV-C es la más penetrante y letal para la vida de la
biosfera.
Casi el 99% de la radiación ultravioleta del Sol que alcanza la estratósfera
se convierte en calor mediante una reacción química que continuamente
recicla moléculas de ozono.
DISTRIBUCIÓN
DEL OZONO EN LA ATMÓSFERA
La distribución del ozono en la atmósfera
es variable, depende de la altitud, de la época del año, de la temperatura,
y acompaña también al ciclo solar.
Una variable importante en esta distribución es el momento de apertura
del vórtice polar.
Este es un enorme remolino que se forma en la atmósfera sobre el polo
sur, que produce corrientes de aire circulares y huracanadas que encierran
masas de gases. Esto impide el intercambio de estos gases con el exterior,
por causa de la formación de una pared de corrientes de aire.
Este proceso evita el ingreso de las corrientes cálidas del Ecuador
cargadas de ozono. Este fenómeno que controla en gran medida la cantidad
de O3 en la atmósfera polar solo se presenta en el Polo
Sur debido a que el Polo norte tiene un relieve que impide la formación
de remolinos. También la presencia de cadenas montañosas de Norte
América, Europa y Asia frenan la llegada de los vientos.
Dentro del vórtice polar se anulan las reacciones fotoquímicas, pero
no las químicas. En el mismo se forman nubes estratosféricas polares
(15 a 20 Km. de altura) que están constituidas por gases atmosféricos
condensados. Por ejemplo el Cl2 , se almacena inerte en
la oscuridad del invierno polar y en la primavera se activa disociándose
en radicales libres de cloro:
Cl2 ->Cl + Cl
estos radicales son muy activos y comienzan el ciclo destructor del
ozono en la estratósfera.
Los años en que se registraron las menores concentraciones de O3,
fueron en los que el vórtice se abrió más tardíamente.
Otro factor que influye es la diferencia de temperaturas entre los
polos, siendo la temperatura del Polo Sur 10 a 15 ºC menor que la
del Polo Norte. El punto de máxima concentración del ozono es en la
estratósfera a las 22 km. de altura.
¿COMO
SE MIDE EL OZONO?
Las mediciones de concentración de O3
en la atmósfera se realizan con globos sonda, con cohetes o con satétites
provistos de expectógrafos que analizan la radiación.
Las primeras mediciones son del año 1930 de una estación meteorológica
de Arosa en Suiza.
Estas concentraciones se miden en unidades Dobson, donde:
1 UD = 2.7 x 1018 (moléculas O3/cm3)
Entre los trópicos la concentración normal es de 250 a 260 UD,
en latitudes mayores las concentraciones superan las 400 UD; en el polo
sur en septiembre, octubre durante la primavera son 125 a 150 UD.
EL
DEBILITAMIENTO DE LA CAPA DE OZONO
Según los científicos que estudian la
historia de la vida sobre la Tierra, esta habría sido muy diferente
si la radiación ultravioleta hubiese alcanzado la superficie planetaria
sin filtro alguno. Por ejemplo, la fotosíntesis de las plantas habría
podido operar con fotones de mucha mayor energía y la influencia de
esos rayos sobre los cromosomas podría haber producido mutaciones
genéticas mucho más frecuentes.
Dado que la presencia del ozono actúa
como un escudo filtrante que nos protege de la incidencia de los rayos
UV, el debilitamiento de este permitiría la entrada de mayor cantidad
de dicha radiación.
En la vida vegetal el exceso de radiación produciría alteraciones
en los ciclos de las cosechas, como así también mutaciones.
En humanos y animales, los efectos pueden ser diversos. Algunos ejemplos
de ello son los melanomas (cáncer de piel); en Europa, de todos los
tipos de cáncer, el de piel representa el 20 % del total; el aumento
en los casos de cataratas oculares se calcula que: por cada uno por
ciento de disminución de la capa de ozono, habrá cien mil casos más
de ceguera en todo el mundo; depresión del sistema inmunológico, etc.
En la vida marina, se detectó que la incorporación de carbono por
las poblaciones de fitoplancton natural es inhibida por los rayos
UV-B. Por otra parte otros experimentos demostraron que las
exposiciones prolongadas a radiación UV-B, producen cambios importantes
en la pigmentación del fitoplancton por deficiencias en el proceso
de fotosíntesis. Aparte, es alterado su ciclo reproductivo, su motilidad
y orientación. En el caso del zooplancton también se ve afectada y
la tasa de reproducción, ya que la mortalidad adulta aumenta y la
tasa de reproducción de los sobrevivientes disminuye.
Por último están las bacterias y el krill, que al dañarse o morir
(siendo estos la base de la cadena alimentaria) pueden desencadenar
graves consecuencias entre los miembros de ecosistema con el agravante
que el plancton es el mayor productor de oxígeno del planeta. Sin
él, la vida del hombre en la Tierra sería casi imposible.
Cabe aclarar que estos organismos pueden llegar a desarrollar mecanismos
de protección y adaptación frente a estas alteraciones. La producción
de comida podría ir cesando en forma progresiva (los vegetales son
muy sensibles al incremento de los rayos UV); esto inhibiría su crecimiento
y los cultivos decrecerían.
TEORÍAS
SOBRE LA PERDIDA DEL OZONO EN LA ESTRATOSFERA
La teoría más difundida y de aceptación
más generalizada, es la que señala a los CFCs (Clorofluorocarbonos),
como los causantes del adelgazamiento de la capa de ozono; pero no
es la única. Debido a que las mediciones de ozono son desde el punto
de vista planetario relativamente recientes, no sabemos si estamos
frente a un proceso cíclico natural o a un proceso destructor generado
por la actividad industrial.
Esto no cambia el resultado que es la evidencia de la aparición de
agujeros reales en partes de esta capa, que se extienden sobre las
regiones Antártica y Ártica, durante sus respectivos veranos.
CUANDO
SE ROMPE EL CICLO
Las fluctuaciones del ozono se deberían
a un proceso natural y cíclico de formación y destrucción. Esta capa
de ozono se acomodaría a las radiaciones UV. Según Robert Pease,
profesor de climatología de la Universidad de California, el ozono
es un recurso infinito. En otras palabras, nunca se acabará mientras
haya aire y luz solar. Este asegura que los CFCs no pueden llegar
lo suficientemente alto, debido a que la inversión termal que se produce
en la estratósfera no permite el intercambio de gases, incluidos los
CFCs. En el caso que alguna molécula de estos llegase a la capa de
ozono, es (cientos de millones de veces) más probable que la radiación
UV impacte en una molécula de oxígeno, para formar ozono que en una
de CFC para iniciar el ciclo de destrucción. Por lo tanto, se formarían
más moléculas de ozono que las que desaparecerían.
Por otra parte, ya en 1956, el científico británico Gordon Dobson
informó acerca de un descenso de los niveles de ozono en la Antártida;
en esta época los CFCs prácticamente no se usaban.
En 1968, después de 40 años de investigaciones sobre el ozono, escribía:
"Uno de los resultados más interesantes...fue la peculiar variación
anual en el ozono en la zona de Bahía Halley (Antártida).
De acuerdo a los estudios de Dobson y otros análisis, se puede
deducir que la disminución cíclica del ozono sobre el polo sur se
debe a una combinación de factores que incluyen las erupciones volcánicas,
los ciclos de manchas solares (que provocan la variación de la radiación
UV) y el riguroso clima de la Antártida. Según la profesora Galloni,
los gases emitidos desde la superficie terrestre y que alcanzan bajas
concentraciones, influyen sobre los procesos químicos de la
estratósfera y también en los los procesos fotoquímicos de la
estratósfera, modificando las condiciones físicas locales de la atmósfera
(temperatura, insolación).
La principal causa de la pérdida de ozono,
según esta teoría, son un grupo de productos químicos sintéticos conocidos
como Clorofluorocarbonos.
Fueron sintetizados por primera vez en la década del 20, a partir de
átomos de flúor, carbono y cloro, son inertes, no tóxicos, económicos
y simples de fabricar, con la capacidad de gasificarse a bajas temperaturas.
Estos productos son utilizados en todo el mundo en los sistemas de refrigeración
que incluyen a las heladeras, congeladores, aire acondicionados, etc.
Se usan también en los extinguidores de incendios, particularmente en
los pequeños extinguidores de uso doméstico, como propelentes de aerosoles,
como base de limpiadores de microchips de computadoras, en la industria
del telgopor, etc...Durante muchos años, los químicos creyeron que los
CFCs liberados al aire se difundía inofensivamente hacia la atmósfera
superior, donde eran degradados por la luz solar. Debieron pasar más
de 40 años para los científicos advirtieran el debilitamiento de la
capa de ozono como consecuencia del uso de estos compuestos.
Debido a esto la compañía norteamericana Du Pont, que fue quien los
inventó, comenzó a desarrollar sustitutos.
La alarma suena en 1974 cuando Sherwood Rowland y Mario Molina de la
Universidad de California previenen sobre el impacto destructivo de
los CFCs en presencia de radiación ultravioleta; los clorofluorocarbonos
reaccionan contra el ozono: inicialmente, la radiación ultravioleta
desprende un átomo de cloro de la molécula de CFC. El átomo de cloro
reacciona luego con una molécula de ozono, separándola en una reacción
que aparentamente no es seguido por la resíntesis de dicha molécula.
Un solo átomo de cloro puede reaccionar con -y destruir- cien mil moléculas
de ozono.
Un último informe publicado por científicos de la Universidad de Cambridge,
determina que el CIONO2 (hasta ahora considerado reservorio)
destruye el ozono de la estratósfera hacia fines de la primavera en
regiones cálidas. Por un proceso químico que no requiere de las bajas
temperaturas del invierno polar. El CIONO2 se activa cuando
se evaporan las nubes estratosféricas de HNO3 y es transportado
por vientos hacia regiones más cálidas.
Los análisis de esta reacción sugieren fuertemente que si la adición
de CFCs a la atmósfera continua sin ser controlada, la capa de ozono
finalmente será destruida por completo.
Sobre la base de los datos actuales, se estima que para el año 2000
habrá una reducción del 5% en la capa de ozono. Esta estimación esta
basada en la cantidad de CFCs que ya han sido liberados a la atmósfera.
Mientras tanto, la producción mundial de CFCs ha seguido incrementando
incrementándose a una tasa de 4,5% por año -llevando a predecir que
la capa de ozono se reducirá un 60% hacia el año 2050- Los modelos matemáticos
predicen que una reacción del 16% den la capa de ozono aumentaría la
cantidad de radiación ultravioleta que llega a la superficie de la Tierra
en un 40%: y un 30% de reducción duplicaría esta cantidad.
Existen cuatro clases principales de compuestos provenientes de las
actividades humanas que pueden afectar el ozono atmosférico:
-
Gases manufacturados industrialmente
(haluros de alquilo)
-
Gases emitidos en la producción
y consumo de combustibles de carbón de origen fósil (CO2,
CO, N2, NOx).
-
Gases originados por la
combustión de biomasa (cloroformo, sulfuro de carbonilo, óxidos de
nitrógeno, CO2, CO).
-
Gases de origen biológico
emitidos desde tierras agrícolas: el suelo y a vegetación, afectados
por la exploración o por la descomposición de residuos originados
por los seres humanos y los animales.
Aunque es un bien escaso -se encuentra en una concentración de apenas
tres moléculas por cada 10 millones de moléculas de aire-, el ozono
desempeña un papel protagónico en la distribución de las temperaturas
atmosféricas y constituye un escudo invalorable contra la radiación
ultravioleta (UV-B) del sol, causante de quemaduras de piel más intensas,
cáncer y envejecimiento dermatológico prematuro, daños del sistema
inmunológico y oculares y reducción del crecimiento de las plantas.
El ingeniero Marcos Pinzón, coordinador de la Red de Ozono para América
latina y el Caribe, se preocupa de recordarlo, al tiempo que aclara
que "no tenemos que dormirnos en los laureles, porque a pesar de que
los países desarrollados ya cesaron la producción y el consumo de
sustancias agotadoras del ozono, todavía queda mucho por hacer". Desde
ayer y hasta mañana los diecinueve expertos técnicos de la red se
encuentran reunidos en la ciudad de Ushuaia para evaluar el progreso
realizado en la eliminación de estas sustancias y en los procesos
de reconversión industrial. "Realizamos este tipo de reuniones dos
veces por año -dice Pinzón-, pero ésta tiene una particular importancia
porque el agujero sigue creciendo y entramos en la etapa estratégica
de implementación de las directivas del Protocolo de Montreal en cada
país. -¿Por qué sigue creciendo el agujero de ozono? -Bueno, a pesar
de que las naciones desarrolladas ya detuvieron la producción de sustancias
agotadoras nosotros (los latinoamericanos) todavía tenemos permitido
consumirlas hasta 2015. Además, hay otras sustancias, que no se cuentan
entre las principales, que seguirán consumiéndose hasta 2040 o 2050.
El tema no ha perdido vigencia, estamos a mitad de camino. -¿Desde
ahora hasta 2015 no se puede hacer nada? -Es que no se puede desbaratar
así nomás sectores económicos muy importantes, como el de la refrigeración,
por ejemplo. Eso tiene un costo y esos cambios no se pueden hacer
de la noche a la mañana. Los científicos han calculado que la recuperación,
siempre y cuando se cumpla con los protocolos internacionales, será
hacia la década de 2040, 2050. -¿Es posible prever la evolución futura
del agujero de ozono? -Es algo así como predecir el clima, nunca se
puede tener una seguridad absoluta. Hace pocos días, por ejemplo,
se han registrado concentraciones muy bajas, de alrededor de 150 unidades
Dobson, cuando el año último por esta fecha alcanzaban las 210 unidades.
Tal vez esto esté ocurriendo porque, como este año empezaron los controles
para nuestros países, se hayan consumido más CFC´s el año último,
lo que finalmente resultó en un incremento del agujero. -La Argentina
es un país particularmente vulnerable. ¿Qué tipo de riesgos pueden
esperarse de la exposición a la luz solar sin el filtro de la capa
de ozono? -Los científicos han demostrado que un aumento de la radiación
ultravioleta B afecta a cualquier ser vivo. Estudios del Ministerio
del Medio Ambiente de Canadá estiman que una destrucción sostenida
del 10% en la capa de ozono llevaría a un aumento del 26% de los cánceres
de piel de tipo no melanoma. Y eso se traduce en unos 300.000 casos
nuevos por año en el mundo. Esta disminución del ozono también podría
provocar unos dos millones de casos nuevos de cataratas. -Dado que
los países están limitando espontáneamente el uso de CFC´s, ¿las perspectivas
son alentadoras? -Tal vez, pero no hay que celebrar porque todavía
falta la mitad del camino.
-
Colocción Ecologia
- Pacto Ecologico Bonaerense - Honorable Cámara de Diputados
de la Provincia de Buenos Aires


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Actualizado:
junio de 2010
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