Vivimos
del aire
El aire es una
mezcla gaseosa sin olor ni sabor que llena todos los espacios ordinariamente
considerados como vacíos.
En cada aspiración el hombre y muchos animales llenan de aire sus pulmones,
una persona adulta inhala de 13.000 a 15.000 litros de aire por día.
La
calidad del aire que inhalamos no solo es importante para la salud de nuestros
pulmones sino que de ella depende la pureza de nuestra sangre, la capacidad de
nuestro organismo para sintetizar alimentos, la eliminación de los productos
tóxicos, la energía de nuestros músculos, la lucidez de
nuestro cerebro y en definitiva la duración y la calidad de nuestra vida.
Cuando la Tierra
era todavía una enorme bola fundida, probablemente se hallaba rodeado
por una extensa atmósfera de gases cósmicos, entre ellos el hidrógeno,
que gradualmente se fueron perdiendo en el espacio.
Cuando la Tierra empezó a
desarrollar una corteza sólida sobre un núcleo fundido, se fueron
liberando poco a poco gases como el bióxido de carbono, el nitrógeno
y vapor de agua para formar la atmósfera de composición no muy
distinta a la de las actuales emanaciones volcánicas.
El enfriamiento
posterior provocó la precipitación masiva de vapor de agua, por
lo que ahora ocupa un volumen menor del 4% del total de la atmósfera.
En una fase muy posterior tuvo lugar la acumulación de oxígeno
en la atmósfera, debido a que las plantas verdes liberan oxígeno
como consecuencia de la combinación de agua y de bióxido de carbono
para formar hidratos de carbono.
Por lo menos hasta hoy no hemos detectado atmósferas
similares a la nuestra en otros planetas.
El aire esta compuesto por una mezcla de gases, el más abundante es el
nitrógeno que se encuentra formando parte de éste en un 78%, el
oxígeno en un 21%, el Argón en un 0,93%, el bióxido de carbono
en un 0,033% y el resto esta formado por otros gases en cantidades mínimas.
Nuestro planeta tiene la atmósfera que su fuerza de gravedad puede sostenerse,
esta fuerza es la que hace que los gases antes nombrados no se pierdan en el
universo y rodeen a la tierra protegiéndola de algunas radiaciones que
harían imposible la vida sobre la tierra. Formar nuestra atmósfera
fue un proceso que llevó miles de millones de años (4.500 millones
de años). La atmósfera se divide en tres capas principales:
1) TROPOSFERA: es en la que se desarrolla la vida, llega a una altura de más
o menos 10 Km.
Su nombre quiere decir zona de turbulencias; dentro de la troposfera se desarrollan
los fenómenos climáticos que podemos observar, como vientos, lluvias,
temperaturas, y casi toda la formación de nubes, salvo los cúmulos
nimbus que son las únicas nubes que superan los 11 Km. de altura.
2) ESTRATOSFERA: alcanza una altura de 80 Km., aquí encontramos al famoso
ozono que es una combinación de los radicales libres del oxígeno
que nos protege filtrando la radiación ultravioleta.
3) TERMOSFERA: es el límite que nos separa del espacio exterior.
El
aire en movimiento
El viento es aire
en movimiento, los movimientos del aire a gran escala, horizontales y verticales
son importantes en la configuración del tiempo y del clima.
Las principales
fuerzas que afectan al movimiento horizontal del aire son los gradientes de presión,
el efecto Coriolis y la fricción. Los gradientes de presión los
provoca el desigual calentamiento de la atmósfera por el sol.
El cálido
aire ecuatorial es más liviano y ejerce menor presión que el frío
y denso aire polar. La fuerza del movimiento del aire desde las zonas de alta
presión a las de presión baja es proporcional a la diferencia de
presión. El efecto de Coriolis debido a la rotación terrestre desvía
los vientos a la derecha en el hemisferio norte y a la izquierda en el hemisferio
sur. Tipos de vientos: monzones, huracanes, tornados, etc..
En el aire vivimos todos los seres, porque inclusive la flora y la fauna marina
dependen de la presencia de oxígeno para desarrollar su proceso vital,
algunas bacterias anaerobias es decir las que se desarrollan en ausencia de oxígeno
necesitan algún gas como aceptor final de electrones en sus procesos metabólicos.
Necesitamos
un respiro
El hombre en los últimos
años de la historia ha desarrollado métodos industriales que han
hecho su vida más fácil y agradable en muchos aspectos. Pero no
tuvo en cuenta durante mucho tiempo que estos procesos industriales generaban
un desecho y que este no desaparecía, como ocurre con todo proceso de
la materia.
La tierra es capaz de absorber, purificar, reciclar hasta un cierto
punto los gases "sucios"
que pueden ser perjudiciales para la salud de los diferentes organismos
que habitan la biosfera, por ejemplo en este delicado equilibrio la atmósfera
puede purificar los gases que emiten los volcanes que tienen grandes concentraciones
de cloro, también se purifica el bióxido de carbono que los animales
emitimos en nuestro proceso respiratorio.
En este proceso son indispensables
las plantas y los árboles que con su proceso fotosintético absorben
el bióxido de carbono para emitir oxígeno. Pero es absolutamente
imposible que la atmósfera purifique la cantidad enorme de monóxido
de carbono que emiten los automóviles, o los gases que emiten las chimeneas
de las fábricas.
En resumen la naturaleza esta preparada para hacerse cargo de sus propios contaminantes,
incluyendo a los emitidos por el hombre dentro de sus actividades naturales,
pero no puede absorber los contaminantes artificiales.
Dentro de los contaminantes
naturales podemos encontrar a los gases emitidos por los volcanes como por ejemplo
la erupción del volcán Hudson que cubrió grandes territorios
de la Patagonia argentina con cenizas, pastos y arbustos quedaron sepultados,
los animales quedaron sin alimento y las personas tuvieron problemas respiratorios
y visuales, pérdida de cosechas, etc.; estas fueron en un primer momento
las consecuencias inevitables de este fenómeno, pero dos años después
esta zona que había quedado cubierta por cenizas muy ricas en minerales
dieron las mejores cosechas en muchos años.
Esto nos demuestra que la naturaleza ordena las alteraciones que provoca y vuelve
a dejar las cosas en equilibrio. Otro contaminante natural es la radioactividad
que emiten los yacimientos de uranio, polonio, radio y otros elementos radioactivos.
Uno de ellos el radón emerge de la tierra, se filtra en las casas por
la parte inferior y se adhiere sobre las paredes haciendo imposible habitarlas.
Estos fenómenos naturales no los podemos evitar, pero si podemos tener
control sobre los contaminantes artificiales como la combustión de hidrocarburos,
la emisión de monóxido de carbono, el óxido de nitrógeno
y el bióxido de azufre. También las partículas de plomo
que los escapes liberan a la atmósferas en forma de bromuro o cloruro
de plomo son fuentes de intoxicaciones muy peligrosas.
La atmósfera es un vasto reservorio o depósito donde diversos contaminantes
se difunden, alcanzan distintas estructuras físicas y químicas
y se distribuyen a grandes distancias.
Varias escalas espaciales y temporales
deben tenerse en cuenta, estudiar los efectos de la alta concentración
en ciudades y sus habitantes, analizar los efectos en zonas rurales a escala
regional y analizar la contaminación a escala planetaria y sus posibles
efectos en el clima.
Los contaminantes se pueden clasificar en primarios y secundarios. Contaminantes
primarios: son los emitidos directamente por fuentes identificables. Contaminantes
secundarios: son los formados en las atmósferas por interacción
física o química entre contaminantes primarios y/o componentes
normales de la misma, con o sin interacción de la radiación solar.
El
smog nuestro de cada día
Smog es una palabra
híbrida, viene de la conjunción de dos palabras inglesas smoke
= humo y fog = niebla, está formado por partículas con diámetros
inferiores a 0,1 mm. Que se encuentran en suspensión en el aire. Algunas
de estas pueden ser tóxicas para los seres vivos y/o corrosivas.
Este
material particulado se origina en parte por degradación mecánica
de materiales sólidos. Aparece en distintos humos y asociado a procesos
industriales.
El plomo es utilizado como antidetonante para la gasolina, por
eso es importante utilizar naftas sin plomo. También incluye partículas
que contienen material radioactivo cuya peligrosidad reside en que pueden producir
alteraciones genéticas, es decir; cambios en los caracteres hereditarios.
Pueden provenir de explosiones nucleares provocadas con fines bélicos
o de accidentes en el manejo de materiales radioactivos.
Los contaminantes gaseosos
como el bióxido de azufre se producen cuando se quema carbón, coque
o petróleo, dado que estos combustibles tienen azufre ya sea en forma
de pirita o de compuestos orgánicos.
El trióxido de azufre se forma
como resultado de la oxidación del bióxido de azufre y da lugar
a la formación de nieblas
ácidas por su interacción con la humedad atmosférica.
El ácido sulfídrico aparece como resultado de la putrefacción
y es notable por su olor ofensivo. Óxidos de nitrógeno: emisiones
de automóviles, fuentes de combustión, gases emitidos por las industrias
químicas, etc.
Oxidantes fotoquímicos: ozono, peroxialnitratos, aldehídos y otros
compuestos químicos complejos son el resultado de las reacciones químicas
entre los hidrocarburos no quemados (eliminados por los escapes de los automotores)
y los óxidos de nitrógeno bajo la acción de la luz solar
en un proceso llamado smog fotoquímico. Monóxido de carbono: la
fuente principal son los vehículos, también las plantas industriales
y otras operaciones que incluyen combustiones incompletas de materiales carbonosos.
Bióxido de carbono: se produce por combustión completa de material
carbonoso, si bien es un componente natural de la atmósfera aparecen en
concentraciones anormalmente altas en centros urbanos.
La
contaminación y nuestra salud
Bióxido
de azufre y partículas: Irritación, bronco obstrucción refleja
e hipersecreción de mucosidad, en casos de contaminación aguda
se ha observado aumento en la morbilidad, especialmente entre los enfermos, ancianos
y personas debilitadas. En los niños expuestos a este tipo de contaminación
se han observado problemas respiratorios y mayor prevalencia de enfermos pulmonares.
Monóxido de carbono: dolor de cabeza, laxitud, etc.
Oxidantes fotoquímicos: ataques de asma, irritación de ojos, nariz
y garganta.
La
contaminación destruye los materiales
Las mayores pérdidas
provienen del deterioro causado en los frentes de edificios, metales, textiles
y pinturas, ciertas piedras y mármoles utilizados en edificios, especialmente
los de naturaleza calcárea se deterioran cuando el contenido de bióxido
de carbono es anormalmente elevado, si la humedad del aire es alta, pueden producirse
soluciones ácidas que terminan por atacar y decolorar las piedras.
Además
cuando el aire es húmedo y contiene bióxido de azufre este puede
oxidarse transformándose en trióxido de azufre y dar lugar a neblinas
o nieblas ácidas que perjudican seriamente al hierro y otros materiales.
Otro aspecto adverso de los óxidos de azufre es que otorgan una pátina
de óxido verdoso sobre las superficies de cobre.
Los óxidos de
azufre y el ácido sulfúrico resultante deterioran papeles y textiles
que se tornan amarillentos y quebradizos. El hollín y otras partículas
oscuras se adhieren fácilmente a paredes y cielorrasos dándoles
un aspecto desagradable y ruinoso.
Todo
se torna más oscuro
La reducción
de la visibilidad fue, históricamente, la primera consecuencia adversa
de la contaminación del aire que se observó.
Se produce debido a que la luz solar es dispersada y absorbida por las partículas
en suspensión.
El grado de atenuación de la luz está relacionado
con el tamaño y la cantidad de las partículas y otros fenómenos
físicos.
En algunas ciudades que afrontan problemas muy serios de contaminación
la reducción de la visibilidad ha provocado episodios agudos con interrupción
del transporte y de otras actividades humanas.
Desde el punto de vista urbanístico la disminución de la visibilidad
afecta la calidad de la vida que arruina los paisajes.
Los contaminantes reducen la cantidad de radiación ultravioleta que llega
a la superficie terrestre provocando efectos adversos sobre la fisiología
de los seres vivos.
La mayor parte del material particulado y gaseoso que es
introducido por la actividad humana en la atmósfera proviene de los centros
urbanos y/o industriales.
Parte de los contaminantes es eliminado más o menos rápidamente
de la atmósfera por procesos de sedimentación o es lavado por las
lluvias; parte es alejado de las fuentes de emisión por procesos de difusión.
Los árboles poseen propiedades útiles desde el punto de vista de
disminuir la contaminación de centros urbanos, actúan con gran
eficacia para filtrar algunos tipos de contaminación disminuyendo sensiblemente
el número de partículas en suspensión. Contribuyen también
al mejoramiento del ambiente ya que enfrían el aire por el proceso de
transpiración.
Adecuadamente colocados pueden actuar también como pantallas acústicas
regulando otro tipo de contaminación del aire que es la contaminación
acústica.
La
historia nos enseña a cuidar hasta lo que respiramos
Los peores episodios
de contaminación se han dado en situaciones donde la masa de aire contaminado
queda atrapada debajo de otra de aire caliente que impide que esta se mueva:
en estas situaciones el aire es prácticamente irrespirable.
*Bélgica 1930, Valle del Mosa, zona fabril dedicada a la industria siderúrgica.
*Londres 1952 diciembre, la capital inglesa se cubrió de una intensa niebla
que duró tres días y ocasionó cuatro mil muertos.
En esta
ciudad las emanaciones de las chimeneas que usaban de carbón eran grandes
generadoras de partículas. A partir de esta situación se promulgó una
ley que prohibió este tipo de calefacción. El aire estuvo más
limpio en un 70%.
Este fenómeno se repitió en 1956 y en 1962.
*Ciudades más contaminadas: México, Santiago de Chile, Los
Ángeles.
*Oficinas contaminadas, edificios enfermos, propagación de bacterias por
el aire acondicionado, problemas de garganta, bronquiales y gripes crónicas.
*Cigarrillo, es
una forma peligrosa de contaminar el aire
que respiran los fumadores
y todos los que los rodean. Un hombre de 30 a 35 años que fuma dos paquetes
por día tiene probabilidades de vivir 10 años menos que el que
no fuma. En Estados Unidos, en Europa y poco a poco aquí ya se han creado
sitios especiales para los no fumadores en los lugares públicos y en algunos
casos se ha prohibido hacerlo.
*Propelentes fluorados (CFCs) son los que se utilizan en algunos aerosoles, aire
acondicionados, heladeras, en la fabricación del telgopor; etc. hay teorías
que señalan a estos como los causantes del adelgazamiento de la capa
de ozono.
El
ruido del aire
Otra forma de
contaminación del aire es la contaminación sonora o acústica.
El ruido es un fenómeno acústico causante de una sensación
auditiva considerada como molesta. Ya en 1778 el Virrey Vértiz prohibió el
tránsito de carrozas pesadas y chirriantes e impidió que los pulperos
partieran leña perturbando el vecindario después de determinada
hora.
Los ruidos someten al oído y al sistema nervioso del hombre a tensiones
no menos peligrosas que el humo de las chimeneas o el consumo de agua contaminada.
Entre los trastornos que provocan se han comprobado: la disminución de
la capacidad visual, de la memoria, problemas en el sueño, baja en el
sistema inmunológico, disminución en la concentración y
en la actividad creadora.
En las fábricas se adoptan medidas para proteger a los trabajadores, aunque
no siempre se cumplen.
Cuando se toman estas precauciones disminuyen los accidentes de trabajo considerablemente,
mejora el rendimiento y baja el nivel de ausentismo.
El sonido se mide en decibeles, estos son unidades en base a una escala logarítmica.
140 es el umbral de un ruido insoportable que causará lesiones, para poder
dormir confortablemente necesitamos que haya alrededor nuestro menos de 30 decibeles.
Sirena de una ambulancia 150 db. Martillo neumático 120db. Voz humana
60 db. Aviones en el despegue 200 db. Enfermedades: faringitis, bronquitis, asma,
efisema pulmonar e incluso cáncer.
Distintos
tipos de contaminación
CONTAMINACION
GASEOSA: limitar la emisión de gases tóxicos, cambiando las fuentes
de energía tradicionales por alternativas, utilizar filtros en las chimeneas
de las fábricas, cambiar métodos industriales por otros no contaminantes.
CONTAMINACION BIOLOGICA: filtrado de emisiones de chimeneas, control de basurales
a cielo abierto, etc.
CONTAMINACION SONORA: plantar árboles en calles de mucho tránsito,
modificar costumbres y hábitos (boliches, walkman, etc.) usar protectores
de oídos para ciertos trabajos donde el ruido es inevitable, utilizar
métodos de aislamiento en fábricas y lugares que generen ruido,
evitar el uso de la bocina, control sobre los vehículos que usan sirena,etc.
Cuidemos
los pulmones
Todos
los espacios verdes son indispensables para que el planeta cuente con aire. Desde
un jardín hasta un parque, merecen el mayor cuidado. Cada árbol,
cada planta nos garantiza una pequeña dosis de oxígeno, nos ayuda
a vivir no sólo a los humanos, sino también a todos los seres que
habitan la tierra.
Algunas regiones son clave. Los bosques por ejemplo,. La región del Amazonas
es el pulmón más grande con que cuenta nuestro planeta para la
generación de oxígeno. Por diferentes intereses el hombre lo esta
arrasando; cuando se acabe y sigamos usando nuestros automóviles y manejándonos
con los mismos procesos industriales que emiten gases tóxicos a la atmósfera,
quién limpiará
nuestro aire?
Colocción Ecologia - Pacto
Ecologico Bonaerense - Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de
Buenos Aires.
No
acortes tu vida dejálo hoy
Secretaría
de Ambiente y Desarrollo Sustentable
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