VINOS

Es el resultado de la fermentación del jugo de la uva; cuando éstas están maduras son cosechadas y luego prensadas: el contenido de azúcar en el jugo durante la fermentación, se convierte en alcohol.

Existen alrededor de 5.000 variedades de uvas en el mundo, pero solamente 200 aproximadamente son denominadas "viti-viníferas" o sea que son aptas para la elaboración de los vinos.

Una vez logrdo el vino, según el tipo de uva y las características de la bebida, se pondrá a añejar por un período de tiempo (un año o más). Embotelladas o no.

Del vino podemos lograr otras bebidas, como el Champagne, que es el resultado de una segunda fermentación (a temperaturas más bajas), descubierto el proceso por Dom Perigñon, un monje francés, en el siglo XVII; también tenemos otras bebidas como el Brandy o Cogñac, que es el destilado de vinos seleccionados y luego añejado en barriles de roble, con resultados excelentes.

De la uva, además se logra según el proceso realizado, bebidas como el Pisco (aguardiente de origen chileno y peruano) A diferencia del pisco peruano, en el pisco chileno los productores pueden agregar agua desmineralizada para ajustar la graduación alcohólica a la deseada. Generalmente de 30°, 33° o 40° grados de alcohol, lo que ha producido una rápida popularización de las variedades con baja graduación, por su bajo costo, pero los mejores piscos chilenos se encuentran sobre los 40º. En variedades de alta graduación, Chile ha producido piscos perfumados con guarda en vasijas de madera que agrega un toque muy agradable a la bebida., la Grappa (aguardiente de origen italiano).

También se logra el aceite de uva. Cada una de estas bebidas son realizadas por diferentes procesos y partes del fruto, el jugo, la semilla, la piel, la pulpa, etc.




Varietales blancos:

Se entiende por vino varietal, aquel producido con un solo cepaje o variedad de uva, el cual está presente en al menos un 80%. Es habitual que ello sea en un 100%.
Al gusto son vinos frescos, lo cual se logra con un equilibrio más bien ácido y un enriquecimiento con anhídrido carbónico, a nivel de 1 g/L. Se deben consumir jóvenes, en el año de producción y hasta dos o tres años.
En el caso de los blancos, deben presentar un color amarillo verdoso poco intenso. Su aroma es característico de la variedad y recuerda a flores y frutos aun cuando también hay aromas provenientes de una reciente fermentación alcohólica.

Riesling:

Su aroma es intenso, a flores secas, pasa e higos secos. Su sabor presenta un equilibrio ácido, lo cual lo hace apto para mariscos, crustáceos, pescado. Servir a 9-10°C.

Sauvignon Blanc:

Su aroma es muy intenso a hierbas, pomelo rosado, mango. Su sabor presenta un equilibrio levemente ácido. Por ello, también es apto para mariscos y crustáceos. El pescado puede ser frito. Las carnes blancas también armonizan bien con esta variedad. Servir a 9-10°C.

Chardonnay:

Presenta un aroma intenso a plátano, piña, fruta fresca y secas, frutas tropicales. Su sabor es muy equilibrado. Son vinos de cuerpo, entre los blancos, lo cual permite un corto envejecimiento en madera, encontrándose en el mercado subtipos con y sin madera. Si el vino ha sido criado durante 6 a 9 meses en barricas presentara un aroma más complejo; el aroma varietal será más intenso y estará mezclado con el aroma de la madera, tendrá notas de vainilla y "manteca tostada". Apto para pescados, mariscos y carnes blancas con salsas livianas, pastas con mariscos, champiñones y salsas blancas. Servir a 9-10°C.

Torrontes:

Su aroma recuerda a las rosas, especias, damascos y kiwi, además, se encuentra también un aroma propio a uvas, por su leve carácter moscatel (terpenos). Su sabor es muy equilibrado, a veces muy levemente ácido. Apto para acompañar a carnes de cerdo ahumado, fiambres, pavo ahumado y truchas. Servir a 9-10°C.

Semillon:

Su aroma recuerda a la vainilla y a veces presenta un olor herbáceo a pasto y miel de campos silvestres. Su equilibrio es de baja acidez. Apto para acompañar entradas, espárragos, pollo asado y lenguado al estragón. Servir a 12°C.

Moscateles:

Presentan un aroma muy intenso a uva (terpenos). Su equilibrio es bajo en acidez y generalmente son abocados o incluso dulces. Aptos para postres y aperitivos. Servir a 10-12°C.

Cosecha tardía:

En los últimos cuatro años han aparecido en el mercado estos vinos blancos semi – alcohólicos y naturalmente dulces. Se elaboran con uvas muy maduras y se mantienen varios meses en barricas antes de ser envasados. Son vinos de color amarillo claro o amarillo oro, bastante aromáticos y untuosos.
Normalmente se hacen con los variedades Semillon, Sauvignon blanco y Moscatel.
Son consumidos sólo como vinos de aperitivos o vinos de postre. En la comida acompañan muy bien platos con alimentos dulce-salados, como jamón crudo o ahumado con melón o piña.

Varietales Tintos

Al igual que los blancos han sido producidos con un solo cepaje, el cual al menos está presente en un 85%. En la práctica, estos vinos se han elaborado con un 100% de la variedad. El análisis de este grupo debe dividirse en dos sub-grupos:

Rosé:

Son vinos obtenidos con uvas tintas, con una maceración muy corta.
Desde un punto de vista conceptual se trata se vinos de características semejantes a los blancos, pero con color. Por lo tanto su equilibrio en cuanto a acidez será determinante para su consumo. Sin embargo, muchas veces estos vinos se comercializan abocados o francamente dulces, lo cual reduce su aptitud de consumo para aperitivo o postre. Debe servirse a 8-10°C.
En el mercado encontramos desde los "Blush", obtenidos sin maceración, a los "Claretes" donde el color se extrae a través de técnicas especiales de maceración, como es la termovinificación. Entre estos dos extremos de rosados están los "Gris", y variada tonalidades de rosado, en función del grado de maceración realizada. Las variedades más empleadas en su elaboración son: Cabernet Sauvignon, Merlot y Gamay.

 

Tintos propiamente dichos

En los tintos, la variedad determinará en parte su aptitud de consumo. Sin embargo, hay además dos factores más que influirán en forma determinante.
El primero es su edad; a medida que esta aumenta los olores evolucionan desde un aroma joven, que está marcado por la variedad y la reciente fermentación alcohólica, a un aroma dominado por el bouquet, desarrollado durante su envejecimiento.
Es imposible que un vino tenga al mismo tiempo aroma intenso (joven) y bouquet (envejecimiento); pero puede tener aún caracteres aromáticos juveniles y una iniciación de bouquet.
El segundo factor, es el grado de maceración alcanzado durante la etapa de fermentación. En efecto a mayor maceración el vino tendrá una intensidad colorante mayor, un contenido de polifenoles totales superior, una mayor astringencia, un mayor amargor, en fin un mayor cuerpo. A medida que aumenta la astringencia y el amargor, el vino deberá poseer una menor acidez o en forma más precisa, un pH más elevado.
Esto es así por el efecto sinérgico de los gustos ácidos y amargos, los cuales se refuerzan entre sí, originando vinos «verdes», imposibles de consumir muy jóvenes.
El envejecimiento, primer factor que señalamos, permite condensar los polifenoles, haciendo posible el consumo de dichos vinos, pues la polimerización de los taninos los suaviza y ablanda. Por lo tanto, en los tintos deberemos preocuparnos de conocer las características de cada cepaje en relación a su potencial cuerpo y en particular al siguiente equilibrio: Sabor Dulce = Sabor Ácido + Sabor Amargo.

(alcohol, azúcar, etc.) (ácidos) (polifenoles, sulfatos, etc.)

Este equilibrio también es determinado por las técnicas empleadas en la vinificación. A continuación se describen los diferentes varietales de acuerdo a su consistencia o "cuerpo", que depende fundamentalmente de su estructura en polifenoles.

Pinot Noir:

Su aroma recuerda a la rosa mosqueta, las ciruelas negras y a especias. Es recomendable consumirlo joven como varietal; es de cuerpo ligero y de acidez media. Apto para carnes en general, aves de caza menor, quesos frescos y blancos. Es el más fiel acompañante del clásico "coq au vin". Servir a 12-14°C.

Sangiovesse – Barberas – Lambruscos:

Los ricos vinos, originarios de la Bella Italia, que armonizan con todas las pastas y las pizzas, que han desarrollado los prácticos y apasionados gourmet italianos.
Su color liviano, su sabor floral y sus taninos suaves, le permiten combinar mejor con la cocina italiana a base de "pomodoro, fileto, fungi y formagio", también para pescados fritos y marinados. Servir a 15°C

Merlot:

Su aroma presenta normalmente un predominio de tipo floral al que se agrega aroma a mora, otras berries, pimiento y hierbas suaves. Es recomendable consumirlo joven. Su cuerpo es ligero a medio y mayor que el del Pinot Noir. Apto para masas, pastas con salsa, quesos blancos y frescos, carnes blancas (pavo asado, pollo guisado). Servir a 15-16°C (a más cuerpo, mayor temperatura).

Malbec:

El vino tinto que mejor acompaña las sabrosas carnes vacunas, y parrilladas de Argentina. Su intenso color, su exquisito sabor, sus taninos blandos y su importante contenido de alcohol, son las razones de esta feliz e inolvidable combinación con las carnes rojas, solamente asadas y condimentadas con sal.

Syrah – Tempranillo:

Dos varietales tintos, muy ricos, de taninos suaves, que armonizan muy bien con las carne de caza, la comida española, de arroces y carnes magras. La carne de cordero y sus especialidades, son la mejor combinación.

Cabernet Sauvignon:

Como vino joven, su aroma es intenso y recuerda frutas rojas y habano (tabaco), cassis y humo. Esta variedad posee el mayor cuerpo y la menor acidez. Por esta razón es apto para carnes rojas, quesos fuertes, pastas y comida algo condimentadas.

Sin embargo, en muchas ocasiones este cepaje presenta un cuerpo y acidez excesivo para ser consumido como vino varietal joven. En este caso se procede a una crianza en barricas o de roble, como también en una maduración posterior en botella. El grado de longevidad es función del cuerpo inicial y este cuerpo y la constitución de taninos (estructura) determinará en último término su momento justo de consumo.

El Cabernet Sauvignon envejecido presenta un intenso bouquet, donde está íntimamente amalgamados los aromas y sabores liberados por la madera en que generalmente ha tenido lugar este proceso con olores propios de la variedad, y a veces, en vinos envejecidos varios años en botellas, olores de tipo animal, como el de cuero, sudor, trufas de bosques cerrados, etc. Su aptitud de consumo depende del cuerpo; mientras mayor sea éste, más condimentada podrá ser la comida. Los tintos envejecidos de cuerpo medio son aptos para carnes rojas con salsas livianas o quesos. Servir a 18°C. Los tintos envejecidos de mucho cuerpo, son aptos para carnes de caza, filete a la pimienta, quesos medios a fuertes, pastas condimentadas. Servir a 20-22°C.

ROSADOS

A diferencia de lo que sucedía en Londres, donde los rosados siempre fueron favoritos, en las dos potencias vinicas (Chile y Argentina) se los consideraba vinos sin personalidad ni estructura, a mitad de camino entre los tanicos tintos y la refrescante acidez de los blancos. Pero una breve mirada a los lanzamientos de las mas prestigiosas bodegas alcanza para percibir un cambio: no hay viñatero que no tenga hoy su gran vino rosado.
Las causas, se encuentran en la estructura de los tintos. El color del vino proviene del mosto (jugo de la uva) con los hollejos (la piel). Aunque el mosto es siempre incoloro, se tiñe al dejarlo en contacto con los hollejos.
Actualmente los vinos tintos con más éxito y puntaje en concursos internacionales tienen un estilo concentrado, mucha fruta, color oscuro y gran cuerpo. Para lograrlo, durante la maceración se practica una sangría: se quita de los tanques un porcentaje del mosto, para que la proporción hollejos/mosto sea mayor y los tintos resulten más concentrados. Ese liquido que se retira y que estuvo en contacto con los hollejos por apenas unas horas, es rosado. Si la sangría se aplico a un potencial gran vino, significa que las uvas utilizadas eran seguramente las mejores de la bodega. Así nacen los interesantes rosados, que son vinos frescos, jóvenes, ideales para las temporadas veraniegas.

GRAPAS

La grapa es un aguardiente de origen italiano con una graduación alcohólica que varía entre los 40 y los 50 grados. Se hace a partir de la destilación del orujo de uva, resultante del prensado para la obtención del mosto. En general, se produce para evitar el desperdicio del orujo tras el fin de la temporada del vino. Hoy se la produce en forma masiva. Es una bebida muy popular, originaria de la ciudad de Bassano de Grappa, Italia. De ahí su nombre, aunque, por deformación lingüística, se la puede llamar de muchas formas, como grasparossa, en el Veneto. Su sabor depende del tipo y de la calidad de la uva utilizada. Su aroma remite al campo floral con carácter frutado. en boca es una bebida densa y con volumen, de sabor seco.

Fuente: Cuevas del Puma



Viña de Dávalos 1999

Este vino proviene de una mezcla de viejas viñas Malbec y Cabernet no injertadas que conforman el viñedo más alto del mundo, a 2.364 metros de altura en Colomé, Valles Calchaquíes, Provincia de Salta, Argentina. El cultivo es totalmente orgánico y el vino es embotellado manualmente, sin purificación ni filtrado. La producción es extremadamente limitada ya que la extensión total del viñedo de sólo 9 hectáreas. Es un vino que casi no se comercializa en nuestro país (Sólo 200 cajas).
Notas de Cata: Color excepcional, irrepetible morado oscuro, casi negro. Aroma intenso, penetrante, con notas de frutos rojos, especias, pimiento y aceitunas negras. En boca el vino sorprende por su complejidad. Acentúa la sensación percibida en nariz, tiene características únicas en sabor y aroma. Especiado, frutado y muy potente. Largo final. Un gran vino, distinto


Terminos que se utiliza para hablar sobre los vinos

ABOCADO: Describe un vino semidulce.

ACIDEZ: Los ácidos contenidos en la uva dan viveza al vino, frescura, gusto. Sin ellos tendría un sabor chato insípido, pero con alta acidez puede pasar a ser áspero o ácido. No confundir acidez, que es la sensación de frescura que da un vino blanco, aun no frío, con ácido, con gusto avinagrado, que es un defecto del vino.

AGRONOMIA - AGRONOMO: Es la ciencia de la agricultura, el agrónomo es quien se ocupa de la plantación y cultivo de la vid. Su trabajo es complementado con el del enólogo.

ALCOHOL: Es el elemento que da la fermentación y que transforma el azúcar de la uva en alcohol. El porcentaje de alcohol por volumen o grado alcohólico está impreso en las etiquetas.

ANHIDRIDO SULFUROSO: Se añade en cantidades mínimas de SO2 al mosto o al vino para combatir las bacterias que puedan existir y así asegurar su sanidad.

AROMA: Son los perfumes de los vinos, definidos como primarios de la fruta, secundarios de la fermentación y terciarios del añejamiento. Es una característica esencial en el reconocimiento de los tipos de vino.

ASTRINGENCIA: Describe una aspereza, una sensación mixta entre la sequedad intensa y el amargor, debida a los ácidos y los taninos del vino. Es una característica de los vinos tintos y puede indicar, a veces, que el vino envejecerá bien.

ATERCIOPELADO: Se dice cuando el vino tiene una textura suave, que justamente recuerda al terciopelo.

BOUQUET: Término que se da casi siempre, pero interpretado de varias maneras. Básicamente alude al aroma volátil que se percibe al abrir la botella, a diferencia del aroma que subsiste más largo tiempo (bouquet, aroma, sabor, y cuerpo).

CEPAJE: Viene del francés cépage (cepa), y se utiliza para la variedad de la uva: cabernet, malvec, torrontés.

CHAPTALISACION: Es agregar azúcar al mosto, antes o durante la fermentación, a fin de aumentar el contenido de alcohol de vino. En Argentina está prohibido.

DENOMINACION DE ORIGEN: Está indicando el lugar de origen de un determinado vino, garantizado por una organización destinada a proteger las características de los productos de esa zona.

ENOLOGIA, ENOLOGO: Es la ciencia del vino que trata de su elaboración y conservación. Enólogo es el que elabora el vino, complementado con el agrónomo.

EQUILIBRIO: Armonía entre los distintos componentes de un vino, sin que ninguno de ellos se destaque especialmente, pero conformando un conjunto armonioso.

FERMENTACION: Es el proceso provocado por las levaduras naturales o incorporadas al jugo de uva que transforma el azúcar en alcohol etílico y gas carbónico.

FERMENTACION MALOLACTICA: Es la segunda fermentación que se realiza en todos los vinos tintos y no en todos los blancos, cuyo efecto es reducir su acidez, convirtiendo el ácido málico en ácido láctico.

FLAVOR: Es una palabra inglesa de uso universal, que designa el conjunto de los aromas y sabores de un vino.

FORTIFICADOS: Son aquellos vinos a los que se les agrega alcohol vínico para elevar su grado alcohólico. Por lo general son los mistelas, siendo los más famosos, Jerez, Oporto, Málaga, Madeira, Marsala.

FRUTADO: Principalmente aroma, pero también sabor, a frutas, en primer término a uva, pero también según la variedad de ésta, con reminiscencias a otras, manzana verde o roja, frambuesa, mora, ciruela, damasco.

HERBACEO: Aroma y sabor vegetal de un vino, que puede tener muchas variantes, hojas secas, pasto, hierbas varias, aromáticas o no.

MACERACION CARBONICA: Es el procedimiento destinado a realzar el frutado y el aroma de algunos vinos tintos.

MADERA: Cuando se señala que un vino pasó por madera o se fermentó o añejó en madera, está indicando que todos o partes de esos procesos se realizaron en grandes toneles de roble antiguo o en barricas de 225 litros de roble nuevo.

MOSTO: Es el jugo de uva no fermentado o en proceso de fermentación.

OXIDACION, OXIDADO: Es la influencia más negativa que padece el vino. Si ella es leve el vino está solamente alterado, si es intensa, maderizado, rancio. Particularmente visible en los vinos blancos, cuyo color va cambiando al color jerez, (de allí el termino ajerezado). El jerez es justamente uno de los pocos vinos para quien la oxidación es, por el contrario una cualidad.

ROBLE: Madera.

TANINO: Sustancia contenida en el hollejo y las pepitas de las uvas, que se disuelve en el jugo durante la fermentación, trasmite, en especial al vino tinto, su personalidad y capacidad de añejamiento.

TERMOVINIFICACION: Es el procedimiento de elaboración de vinos tintos bastante difundido, aunque nunca utilizado para vinos de alta calidad, por el cual se calienta el mosto antes de su fermentación para acelerar la extracción de los taninos y madurar más ràpidamente el vino. El resultado es un vino de color ligero, de paladar suave y agradable, con apariencia de tener más añejamiento que el real. Son vinos para ser consumidos jóvenes.

VINO DE GOTA: En algunos países, como el nuestro se denomina así el vino de buena calidad obtenido por procedimientos menos agresivos, en el sentido de no exprimir excesivamente la uva. En otros países es sinónimo de vino de prensa.

VINO DE GUARDA: Es un vino elaborado para ser añejado y conservado durante largo tiempo. Son vinos con mucho tanino y alcohol, que se irán "domando" con el añejamiento.

VINO DE PRENSA: Es el extraído prensando al máximo el mosto, generalmente después de haber extraído el vino de primera calidad. Suele ser un vino de paladar agresivo, utilizado para vinos de mesa.


Medrano Chardonnay 1999
Notas de Cata:

Color amarillo paja brillante, con leves destellos dorados. Aroma frutal intenso, donde dominan las frutas tropicales y alguna nota de cítricos. Suave, elegante. En boca se percibe potente por el alcohol, pero posee cuerpo liviano y frutado. Final agradable y equilibrado.


Santa Julia Tempranillo Oak Aged

Notas de Cata:

Color guinda profundo con destellos púrpuras. Aroma intenso y frutado. Notas de frutas rojas maduras, vainilla, café y chocolate. Muy atractivo. En boca se presenta frutado y con un leve toque de especias. Muy buen equilibro.



La guarda de grandes vinos en casa

 

Temperatura constante a 12ºC, así se exalta el bouquet sin alteraciones oxidativas y microbiológicas.

A menor temperatura mejor; pero el desarrollo del bouquet es más lento. Superior a 15ºC el envejecimiento es prematuro y la vida del vino se acorta.

Humedad entre 70% - 80%, para evitar la sequedad del corcho.
Botella acostada en estanterías adecuadas.

Oscuridad total con iluminación tenue al extraer las botellas para el consumo. La luz intensa afecta la composición sensorial del vino.

Silencio. Evitar ruidos y vibraciones que alteren la buena evolución.

Dejar criar y vivir a las arañas, se alimentan de las polillas que podrían destruir al corcho.

Libere de olores extraños que puedan afectar la calidad de los vinos (mufa – tierra – solventes – rancidez – suciedad).

Solo mejoran los grandes vinos tintos de mucho cuerpo, criados en barrica de roble, hechos con uvas Cabernet – Merlot – Malbec – Syrah – Pinot Noir – Petit Verdot. Por ello algunos bodegueros los llaman "vinos de guarda" o "crianza".


Temperatura de servicio:

Champagnes: 5-8 grados
Vinos blancos jovenes: 8-10 grados
Vinos blancos maduros: 10-12 grados.
Vinos Rosados: 12-14 grados

El color de las botellas

El vino es un líquido que tiene una fotosensibilidad importante; por lo que, la incidencia de la luz a través del tiempo, va provocando diferentes alteraciones. Por este motivo, la coloración del cristal de la botella que lo contiene es un elemento primordial para su conservación.
Es por eso que durante la guarda de los vinos, se procura mantenerlos en penumbra. Cuando se elaboran vinos para la guarda y se escoge la botella, ésta suele ser más oscura. En general, para vinos tintos que han envejecido en madera, se emplean vidrios verde- oscuros, mientras que para vinos jóvenes, se suelen utilizar vidrios incoloros o con tonalidades leves.

El vino nace turbio

Luego de realizar la fermentación alcohólica (y maloláctica en ciertos vinos blancos y en los tintos), quedan en suspensión en su seno levaduras, bacterias, partículas del raspón, hollejo o polvo, que lentamente por clarificación espontánea, forman las borras. Durante este reposo el vino resulta cada vez más límpido mediante este proceso natural. Luego el enólogo para lograr la perfecta limpidez, recurre a la clarificación y filtración del vino, especialmente previo al embotellado.
Las variaciones de la limpidez van desde el turbio, opalescente, velado, claro, limpio y brillante. En el momento de la degustación, el vino debe estar por lo menos, límpido.

La efervescencia

Se debe en el vino a la presencia de gas carbónico. En los vinos nuevos siempre queda un residuo de gas carbónico después de agotada la fermentación alcohólica y en los vinos tintos también, como consecuencia de la fermentación maloláctica. En ambos casos en los vinos tranquilos, desaparece en le curso de la maduración y el envejecimiento. Es característico en los vinos llamados de aguja (frizzantes o pétillant), en los espumosos y espumantes como el Champaña. En los vinos de mesa blancos, un cierto tenor de gas carbónico exalta sus cualidades olfato – gustativas; en los tintos, en cambio, afecta sus propiedades.



Algunos condimentos en comidas que no se llevan con el vino

Todos los excesos de condimentos, aliños, vinagretas, salsas picantes, el curry fuerte.

La cebolla, aunque más suave, también en exceso mata los sabores del vino.

El tanino de los vinos tintos combinado con los sabores a yodo y salobres de pescados y mariscos, producen un sabor metálico desagradable.

Nuevos procesos de vinificación apuntan vinos tintos con menor tanino (maceración carbónica, crioextracción, termovinificación) y ahora es posible disfrutar pescados de textura carnosa con Merlot, Pinot Noir, Sangiovesse o Malbec frutal y liviano.

El ajo en exceso se impone sobre los delicados aromas del vino.

El pimentón y el vinagre, sólo en pequeñas cantidades, no producen una desagradable sensación en la boca.

Alcachofas, espárragos, apio, brocoli, deben estas bien cocinados para reducir sus sabores fuertes, y armonizar con el vino. Va mejor con vino blanco Sauvignon.

Para que el vino armonice con las ensaladas, se sugiere, sustituir el vinagre por unas gotas de limón, o un vino blanco seco de acidez firme (Chenin Blanc, Pinot del Coire, Riesling)..

Los pimientos y ajíes picantes, que entumecen el paladar, hacen que sea casi imposible disfrutar cualquier vino.

Los huevos tienen la fama de desnaturalizar el gusto de los vinos robustos. Es muy triste que la tortilla de champiñones o de trufas no pueda contar con un buen compañero. Aunque he disfrutado mucho la tortilla de papas con un rico espumoso Brut Nature.

¿Quién dijo que el chocolate y el vino eran incompatibles? Al contrario. El jerez amontillado y el oporto son sus aliados naturales. Pero la alianza más original es el chocolate con cognac- armagnac o brandy (nombre de apelación de origen para destilados de vino). No olvide de acompañar las tartas y cremas de chocolate con el cognac, el más noble de los destilados que procede del vino blanco ugni blanc o brandy de Pedro Giménez Español.

Los viejos vinos tintos argentinos con más de 20 años de elaborados, de uva Cabernet, Merlot y Malbec, madurados en estrictas condiciones de conservación, son compañeros privilegiados, del chocolate, el habano, y el café. Final de una larga exquisita y tranquila comida con viejos amigos y seres queridos.

 


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