| Una
de las más frecuentes es: ¿cuánta sangre tengo
en mi cuerpo? La respuesta es sencilla. Se puede calcular multiplicando
los kilos de peso de la persona por la constante 0.77 y se obtienen
centímetros cúbicos. Un ejemplo: Una persona que pese
82 kilos tendía 82x0,77 =6.314 cc. Es decir 6,3 litros. Otra
fórmula es dividir el peso entre 13 y se obtiene una cantidad
similar, ya que se dice que la sangre es 1/13 del peso de una persona.
Como
es sabido, cada donación de sangre es de 450 cc, lo que
quiere decir que a una persona del peso indicado, 82 kg., se le
extrae entre un 7 y un 8 % de su volumen sanguíneo.
Después
de una donación, el volumen sanguíneo (volemia)
se repone a las pocas horas, si bien algunos componentes celulares
tardan días.
¿Dónde
se fabrica la sangre?
Es
el tuétano, el tejido que tienen los huesos en su interior,
es ahí donde se fabrica la sangre.
En
todo el mundo somos algo más de 90 millones de donantes
de sangre pero sólo 41 millones lo somos con carácter
altruista y voluntario. Se recolectan cada año 87 millones
de bolsas de sangre, que a razón de 450 cc cada una suponen
casi 39 millones de litros, es decir, algo así como 40
piscinas olímpicas.
La
sangre circula por los vasos sanguíneos a una velocidad
media de 2 kilómetros por hora. Si dispusiéramos
todos los glóbulos rojos del cuerpo unos sobre otros, levantaríamos
una torre de 50.000 kilómetros de altura, y formaríamos
una línea lo suficientemente larga como para dar la vuelta
a la tierra 4 veces.
Cada
segundo, la médula ósea genera de 2 a 3 millones
de glóbulos rojos. La misma cantidad muere en ese tiempo.
Por
nuestro cuerpo circulan alrededor de 35.000 millones de leucocitos,
el equivalente a la distancia entre Madrid y Barcelona si los
dispusiéramos uno detrás del otro.
El
precio de un barril de crudo es de aproximadamente 80 euros; la
misma cantidad de sangre natural podría venderse a casi
80.000 Euros. En los países ricos el 90% de la sangre procede
de donantes altruistas, es decir voluntar ios y no remunerados,
como ocurre en España. En no más allá de
sesenta países de todo el mundo la sangre es al 100% de
procedencia altruista.
Las
diferencias entre los países ricos y medios o pobres, son
enormes. De los 87 millones de donaciones al año, 27 millones
proceden de los países pobres o medios pero su población
representa el 83% del total mundial. O sea que el 17 % de la población
dispone de 60 millones de donaciones y el 83 % de 27. Por si fuera
poco sabemos que en más de 70 países no se realizan
todas las pruebas analíticas a la sangre.
La
propia OMS reconoce que algo más de medio millón
de mujeres mueren cada año en el mundo durante el embarazo
o en el parto y de ellas, ciento treinta mil, como consecuencia
de hemorragias que no pueden ser superadas por falta de sangre.
Por
último una pregunta habitual es ¿qué tipo
de análisis se lleva a cabo a cada donación en estos
momentos? La respuesta es la siguiente: A cada donante y por tanto
a cada donación se le practican las siguientes pruebas
o determinaciones: Control de la tensión, detección
de posibles anemias, determinación del grupo sanguíneo
y factor Rh, detección de anticuerpos irregulares, detección
de sífilis, detección del virus HIV (SIDA), detección
de hepatitis B y C y detección de otros anticuerpos. Donar
sangre de forma altruista es seguro para el que la dona y por
supuesto para el que la recibe. Su consumo crece sin parar porque
cada día mayor número de patologías son susceptibles
de ser tratadas con este líquido vital. Para terminar decir
que en España cada día por efecto exclusivo de la
sangre donada se salva la vida a 65 personas que de otra manera
hubieran muerto irremediablemente, además, otras 320 continúan
viviendo o recuperan su salud gracias a la sangre donada y otras
terapias. Si proyectamos estas cifras a una año estaríamos
hablando de 23.000 vidas salvadas y otros 125.000 enfermos recuperados.
¿Merece la pena, verdad?. Seguro que si estos detalles
los conociera el conjunto de la sociedad, en lugar de dos millones
de donantes, que a duras penas cubrimos las necesidades, muchas
otras personas que tambié n tienen la suerte de tener buena
salud, se incorporarían a nosotros.
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