En lo que va del año, aumentaron un 25% los casos notificados de hepatitis A
El Ministerio de Salud analiza la posibilidad de incorporar la vacuna al calendario oficial

Según varios especialistas, la Argentina atraviesa un crecimiento epidémico La tasa de infección pasó de 97,1 casos por cada 100.000 habitantes a 121,5, entre 2003 y 2004


En lo que va del año, 44.074 casos de hepatitis A han sido notificados al Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud, cifra que representa un aumento del 25% con respecto a septiembre de 2003, cuando sólo habían sido reportados 35.214 casos de esta afección, que se transmite principalmente a través del agua y los alimentos contaminados con materia fecal.

"Si tomamos en cuenta que hay un notable subregistro de los casos de hepatitis A (su notificación no es obligatoria), podemos estimar que en nuestro país se producen anualmente entre 100.000 y 150.000 casos al año", dijo a LA NACION el doctor Roberto Debbag, médico principal del Servicio de Infectología del hospital Garrahan.

¿Cómo se explica este aumento en la incidencia de la hepatitis A? "Esta enfermedad tiene un comportamiento de epidemia: hay períodos de brotes en los que aquellos que han tenido contacto con el virus quedan inmunizados, seguidos por épocas de silencio epidemiológico, en las que comienzan nacen chicos susceptibles al virus que la causa -respondió el doctor Hugo Fernández, director de epidemiología del Ministerio de Salud-. Desde 2003, la Argentina atraviesa una fase epidémica."

Así es como en nuestro país, entre 2003 y 2004, la tasa de infección por hepatitis A saltó de 97,1 casos por cada 100.000 habitantes a 121,5. Pero en lo que respecta a esta virosis, las diferencias regionales son abismales: mientras que en el sur del país esa tasa pasó de 43,8 a 126,1 por cada 100.000 personas, el noroeste, que presentaba la tasa más alta experimentó un descenso (de 228,6 a 155,8).

"Ese ciclo habitual en el que se alternan cinco años en que aumentan los casos de hepatitis con un período similar en el que descienden los contagios puede ser interrumpido a través de la vacunación universal de todos los chicos alrededor del año de vida", señaló el doctor Alejandro Ellis, secretario del Comité Nacional de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría.

En mayo último, esa sociedad presentó al Ministerio de Salud de la Nación un informe que recomendaba la inclusión de la vacuna contra la hepatitis A en el calendario vacunatorio oficial. "La Sociedad Argentina de Pediatría enfatiza la importancia de la vacunación universal (contra la hepatitis A) en la actual realidad epidemiológica del país, a pesar de que esta vacuna no forme parte del calendario habitual de los países de la región", afirmaba dicho informe.

Israel, que hasta 1999 se veía afectado por la hepatitis A de manera similar a la Argentina, redujo en un 97% la incidencia de esta enfermedad en tan sólo cuatro años, vacunando a todos los niños de 18 meses. Además, comentó Debbag, "la vacunación masiva no sólo redujo la incidencia de la hepatitis en los chicos vacunados, sino también en los chicos mayores y en los adultos, que no tienen de quién contagiarse cuando los más pequeños están vacunados".

Actualmente, comentó el doctor Fernández, "el Ministerio está distribuyendo vacunas en las zonas del país que han sufrido brotes de hepatitis A; ya se han repartido más de 200.000 dosis. Se está analizando también la posibilidad de incluirla dentro del calendario vacunatorio oficial".

Costo-beneficio

En los chicos, el 70% de los casos de hepatitis A se presenta sin los síntomas característicos de la enfermedad (malestar general, falta de apetito, náuseas, vómitos, fiebre). Pero entre los que presentan síntomas, uno de cada mil evoluciona hacia la temida hepatitis fulminante, condición que constituye una seria amenaza para la vida del paciente y que en la mayoría de los casos deriva en la necesidad de un trasplante hepático.

"Nuestra experiencia en el hospital Garrahan muestra que el 60% de los casos de hepatitis fulminante se debe a infecciones por el virus de la hepatitis A -comentó el doctor Debbag-. En el 85% de los casos, la única solución es el trasplante hepático. Hoy, ante la escasez de órganos, alrededor del 20% muere antes de llegar al trasplante."

Además, agregó el infectólogo pediátrico, "como estos chicos ingresan en lista de espera de órganos para trasplante en estado agudo, desplazan a otros chicos que están en lista de espera por afecciones crónicas". Así las cosas, los beneficios de toda aquella medida que apunte a prevenir el contagio de la hepatitis A indirectamente trascenderá a sus beneficiarios inmediatos.

"En marzo último presentamos un modelo matemático de costo-beneficio, que demuestra que cada peso que se invierte en vacunar contra la hepatitis A se traduce en un ahorro de tres pesos en la atención de las complicaciones que derivan de esta enfermedad", comentó Debbag.

¿Cuál es el costo de la hepatitis A? Estudios del hospital Garrahan citados en el informe de la Sociedad Argentina de Pediatría muestran que un día de internación por hepatitis oscila entre 650 y 1500 pesos, y que un trasplante hepático insume unos 69.000 pesos. Al Estado, cada dosis de vacuna le cuesta 36 pesos.

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

http://www.lanacion.com.ar/cienciasalud/nota.asp?nota_id=636722
LA NACION | 16.09.2004 | Página 15 | Ciencia/Salud