El Litio: Materia Prima para la Tecnología de la Fusión Termonuclear
Desde
1935, cuando Hans Bethe (premio Nobel de Física, quien participó
en el proyecto Manhattan) logró explicar el proceso termonuclear
por el cual las estrellas brillan, la humanidad ha acariciado el grande
y persistente sueño de satisfacer sus crecientes necesidades energéticas
a través de la producción de energía barata a partir
de reacciones termonucleares controladas.
La explosión
de prueba de la primera bomba termonuclear (o de hidrógeno), en las islas
Bikini, en 1954, confirmó, por primera vez en la Historia de la Humanidad,
el concepto fundamental de que es posible producir, aunque de forma no controlada,
grandes cantidades de energía a partir de reacciones de fusión
de núcleos livianos.
La idea de usar
litio como reactivo de la fusión nuclear controlada para usos
pacíficos se introdujo en la Argentina por las vicisitudes migratorias
de la segunda guerra mundial en la mente del alemán Ronald Ritcher,
y dio lugar, durante el gobierno de Perón, al denominado proyecto Huemul.
Este proyecto muere a manos de Balseiro y culmina en la creación de la
actual Comisión Nacional de Energía Atómica, en
1955 (Institución, cabe aclarar, responsable intelectual y material del
fracasado Plan Nuclear Argentino).
Se sabe que las
modernas bombas termonucleares utilizan deuteruro de litio, además
de plutonio y explosivos químicos. La razón de esto es que la
reacción nuclear que se puede producir a menor temperatura y con mayor
eficiencia es la fusión de un núcleo de deuterio, 2H, (núcleo
con un protón y un neutrón) y un núcleo de tritio,
3H, (núcleo con un protón y dos neutrones), y por lo tanto es
la más fácil de producir en la tierra. El deuterio se obtiene
por separación isotópica del agua de mar, y se sabe que su provisión
es muy abundante. El tritio se obtiene bombardeando con neutrones al litio
6, isótopo menos abundante del litio natural.
La energía
liberada por la fusión de un núcleo de deuterio y un núcleo
de tritio es una cantidad definida, cuyo valor puede encontrarse en varias
publicaciones especializadas. Usando este valor, se puede estimar fácilmente
que el consumo anual de litio 6 requerido por un reactor de fusión
con una potencia de salida igual a la necesaria para cubrir las necesidades
energéticas de una ciudad mediana (1,0 GW) sería del orden
o superior a unos 200 kilogramos. El nivel de consumo de energía
media per capita en los países desarrollados es del orden de los
6 KW.
El litio, junto
a otros elementos livianos pertenecientes al mismo grupo de la tabla periódica
(fabricados por la naturaleza, como todos los restantes, en procesos de
nucleosíntesis estelar), son elementos con pequeñas abundancias
relativas en nuestro sistema solar y en la corteza terrestre.
Las dificultades
tecnológicas implicadas en el concepto de producir energía
de forma controlada a partir de las reacciones de fusión son extraordinarias,
debido, principalmente, a que la temperatura del plasma reaccionante es
tan alta que no existe materia ordinaria que pueda contenerlo. Sin embargo
se investiga intensamente el tema desde antes de la primera
explosión termonuclear conocida sobre la tierra.
Existen
varios métodos en estudio. Entre los más difundidos (y con
los cuales ya se han obtenido reacciones termonucleares controladas) se
destacan los reactores Tokamacs (acrónimo ruso por Cámara
de Reacción Toroidal, donde el plasma se confina electromagnéticamente),
y la fusión por láser. Existen varios Tokamacs dispersos
entre los países desarrollados. El nivel de inversiones ya realizadas
es multimillonaria. Hay un proyecto multinacional de alrededor de 1.000
millones de dólares para construir un Tokamac experimental de escala
comercial (el ITER: International Thermonuclear Experimental Reactor).
Los autores del proyecto aseguran que la producción de energía
a partir de la fusión termonuclear a escala comercial será
una realidad dentro de unos veinte o treinta años, probablemente.
Lic. Horacio Luis Varela (Físico)
(Texto publicado en el Diario La Unión, S. F. del V. de Catamarca, el lunes 10 de Noviembre de 1997)
ITER
TOPS THE DOE LIST OF FACILITY PRIORITIES. Yesterday the US
Department of Energy released a list specifying priorities for
construction or upgrading of science facilities over the next 20
years. The International Thermonuclear Experimental Reactor (ITER),
which would represent the next big generation in fusion reactor
design, occupied the number one slot on the list, followed by the
Ultrascale Scientific Computing Capability, a network which aims at
greatly enhancing high-end scientific computing. Four facilities
were grouped together as the number three priorities among near-term
projects. They are the Joint Dark Energy Mission, the Linac
Coherent Light Source, the Protein Production and Tags Facility, and
the Rare Isotope Accelerator. (The full report and list can be see
at http://www.sc.doe.gov/. )
PHYSICS
NEWS UPDATE
The American Institute of Physics Bulletin of Physics News
Number 661 November 11, 2003 by Phillip F. Schewe, Ben Stein, and James Riordon
http://www.aip.org/enews/physnews/2003/661.html
See also: http://www.iter.org/