Novedosos fármacos antiretrovirales

Llegan a nuestro país dos nuevas drogas contra el sida

Simplifican la terapia, pero su precio internacional oscila en 2000 dólares por mes

*No pertenecen aún al Programa Nacional de Sida
*Uno es inyectable; el otro en comprimidos
*Sirven especialmente para pacientes resistentes a otros medicamentos

Dos nuevas drogas contra el virus del sida (HIV), que serán presentadas esta semana en Buenos Aires, prometen simplificar el tratamiento de la enfermedad: en lugar de la habitual cantidad de píldoras conocida como cóctel (que pueden sumar 20 o más por día) la inclusión de estos fármacos permitirá reducir dramáticamente la ingesta diaria de pastillas, además de ampliar las opciones terapéuticas disponibles en nuestro país. En especial, para los pacientes resistentes a otras terapias.

Tanto el enfuvirtida (T20) como el emtricitabina (FTC), que se presentarán durante en el 7° Simposio Científico Internacional Sida 2004, cuya sesión inaugural es hoy, son dos nuevos fármacos que se suman a otros dos antirretrovirales (tenofovir y atasanavir) especializados en la inhibición de procesos clave que le permiten al virus someter al sistema inmunológico del organismo.

"Las dos drogas que se lanzan en este momento en la Argentina son de gran valor, tanto científico como económico", señaló el doctor Julio González Montaner, director del Centro de Excelencia de Sida, de la Universidad de British Columbia, en Vancouver (Canadá).

De visita en nuestro país para participar de la reunión internacional, (informes: www.hueped.org.ar o (011) 4981-1828), el especialista argentino radicado en Canadá dijo que estos fármacos no poseen efectos adversos y se activan contra los virus resistentes a otras drogas disponibles.

"Ofrecen una enorme oportunidad de un nuevo tratamiento para los pacientes en situación de rescate", explicó.

El FTC evita que la célula huésped sana copie la información genética del HIV; es decir, inhibe la transformación del material genético del virus en ADN de la propia persona. Para ello, la droga bloquea la acción de la enzima transcriptasa reversa, la proteína del virus indispensable para su reproducción.

El T20, en cambio, es la primera droga de una nueva familia antirretroviral: los inhibidores de fusión, que impiden que el virus se una a la proteína CD4 ubicada en la pared de los linfocitos T, responsables de activar la respuesta inmunológicafrente a una agresión.

Las dos nuevas drogas se suman al tenofovir, que, como el T20, pertenece al grupo de los inhibidores de la transcriptasa reversa, y el atasanavir, una pastilla que bloquea la acción de la proteasa, una enzima del HIV. Sin ella, el virus produce copias imperfectas de sí mismo, incapaces de infectar nuevas células.

"Próximamente, como el tenofovir y el FTC son del mismo laboratorio, aparecerá una píldora combinada de ambos que con una sola dosis al día proveerá dos de los tres componentes que necesita para el tratamiento", señaló el doctor Pedro Cahn, titular de la Fundación Huésped, jefe de Infectología del hospital Fernández y presidente electo de la Sociedad Mundial de Sida (IAS, por sus siglas en inglés) en la última Conferencia Mundial en Bangkok.

Esta visión a un futuro no muy lejano del doctor Cahn es, para Montaner, señal de que la terapia está camino de simplificarse cada vez más. "Recuerdo cuando hace cinco o seis años nos preguntaban cuándo se simplificaría el tratamiento -dijo-. Hoy, está disponible."

Muy costosas

A diferencia de nuestro país, donde se discute con los laboratorios la inclusión de estas nuevas drogas en el programa médico obligatorio (PMO) y en el Programa Nacional de Sida (donde ya fueron aprobadas por el Comité Técnico Asesor), en Europa están incorporadas en sus sistemas de salud. Y también Brasil, donde unos 150.000 pacientes reciben tratamiento gratuito y las autoridades esperan agregar el T20 al cóctel antes de fin de año.

En la Argentina, según Cahn, hay unas 150.000 personas que viven con HIV. "Si el 60% de ellas necesitaran terapia antirretroviral, deberíamos tener 90.000 pacientes en tratamiento, cuando tenemos 25.000", señaló.

Según ambos expertos, hoy hay unas 20 drogas disponibles. "Esto genera una gran complejidad de decisión para el profesional, pero también una gran flexibilidad -dijo Montaner-. No obstante, los tratamientos son cada vez más caros y nos preocupa la viabilidad económica de los programas. Los pacientes viven más tiempo y requieren tratamiento a largo plazo."

Si bien no existen cifras oficiales para el mercado local, el T 20, que a nivel internacional se cotiza a unos 2000 dólares mensuales (en Canadá cuesta 30.000 dólares por año) podría comercializarse en nuestro país a un precio mucho mayor: hasta 18.000 pesos por mes.

¿De quién depende la sustentabilidad de un programa? Según Cahn, del Estado. "Canadá reevaluará el sistema nacional integrado de salud porque desea mejorarlo -coincide Montaner-. Me pregunto en qué medida habría que hacer lo mismo en otros países. En el caso del sida, el tratamiento está simplificado, es sencillo y se tolera mejor, pero ya no es más una cuestión de simplificarlo, sino de facilitárselo a los que lo necesitan."

01/09/04

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION