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VIAJERO
DEL DESTINO
Las horas
pasan como el murmullo de mil grillos, sin detener su marcha.
Los minutos que son pasajeros del destino, transcurren en el alma y en
la vida sin fijarse que, si detiene su paso puede ser el comienzo, de
otros amaneceres más felices, que somos viajeros sin rumbo fijo,
náufragos en el mar del destino, y muy de vez en cuando encontramos
una isla para descansar de la dureza que nos toca vivir. Es como si el
sol saliera un día frío de invierno, calentando, aquí
adentro del corazón.
Los sueños comienzan a fluir jugando como ni&ntil |