No somos amigos, no
somos familiares, ni siquiera nos conocemos pero si a ud. como a mí le
indigna cualquier acto de injusticia que se comete en el mundo, entonces
seremos compañeros. El Che.
CRONOLOGÍA DE
ERNESTO CHE GUEVARA (De 1928 a 1947)
Orígenes
Juventud,
amor y aventura eran fuertes componentes para que Ernesto Guevara Linch
y Celia de la Serna Llosa concertarán con entera complicidad, luego
de su matrimonio (1926), una Luna de Miel entre la exuberante vegetación
de Puerto Caraguatay, una región casi perdida del noroeste argentino,
en la provincia de Misiones, donde confluye la cultura guaranítica
con la hispana y en la que se inserta la huella imborrable de los primeros
centros jesuíticos en la Argentina del siglo XVII.
"Selva impenetrable", al decir de Guevara Linch, accesible sólo
a través del profundo Paraná que se comunica con el gran
delta del Río La Plata, es el sitio escogido por la joven pareja
para iniciar su vida matrimonial. Lugar al que se llegaba tras dos días
de viaje por río, desde el puerto comercial de Posadas, capital
de la provincia. Precisamente allí surgió esta peculiar
familia de ascendencia burguesa con alguna rama aristocrática -irlandesa
y española-, pero de escasos recursos financieros. Explotar un
poco más de 200 hectáreas para el cultivo de la yerba mate,
a orillas del Paraná, y salir adelante desde el punto de vista
económico, eran los propósitos principales de Don Ernesto.
Para llevar a efecto tales empeños, aprovechó sus conocimientos
de Arquitectura, carrera que no terminó. Así, primero construyó
una casa de madera sobre pilotes en un barranco con vistas al inmenso
río y a la tupida vegetación del lugar. Por otro lado, comenzó
a mensurar y dividir la tierra para su uso inmediato.
Destino, casualidad, premonición... lo cierto es que en esos parajes
vírgenes, misteriosos e inundados de fantasía y embrujo,
fue gestado Ernestito, el primogénito de los Guevara de la Serna.
Sin embargo, por razones de cuidado y seguridad, el pequeño no
nació en tan recóndito lugar.
Un barco transportó a la joven familia de vuelta a la "civilización",
Paraná abajo hasta Rosario. Quizás para Ernestito este primer
viaje, aún dentro del vientre de Celia, fuera el despertar, anticipado,
a "los secretos de ir quedándose para siempre...".
Arriba
Primeros
pasos
"...He
nacido en la Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también
soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías
de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica,
de cualquier país de Latinoamérica, como el que más
y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar
mi vida por la liberación de cualquiera de los países de
Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar
a nadie..." (Ernesto Che Guevara, discurso en Naciones Unidas, 11
de diciembre de 1964).
Precedido de esta historia de amor, fruto de una unión bella y
firme, nace Ernesto Guevara de la Serna, el 14 de junio de 1928, a las
3:05 pm, en la Maternidad del Hospital Centenario, de Rosario, provincia
de Santa Fe, según consta en el acta de nacimiento, cursada al
otro día y avalada con la firma del padre y los testigos.
A su breve paso por Rosario, la familia alquila un apartamento en la calle
Entre Ríos, donde recibe las visitas de Ana Linch, abuela paterna
del pequeño, y de las tías Beatriz y Ercilia Guevara, quienes
prolongan su estancia más de lo previsto porque el recién
nacido contrajo una neumonía, preludio y señal de su futura
y persistente asma.
Luego de mejorar la salud del pequeño, Ernesto y Celia deciden
visitar a sus respectivas familias en Buenos Aires, para dar a conocer
al primogénito antes de regresar a Misiones. En la capital, residen
en un pequeño apartamento, ubicado en las calles Santa Fe y Guise.
Nuevamente el viaje por el Paraná, la ruta ya conocida entre Rosario
y Misiones, sólo que esta vez un bebé de mirada inquieta
los acompaña a ese rincón verde y virgen de la naturaleza,
donde disfrutará los primeros capítulos de su vida; sin
pretenderlo, presagio de su propio futuro.
Cuentan los lugareños que el escritor argentino Horacio Quiroga,
"se embrujó con la selva de Misiones, libre de trabas para
los ojos, las penas y la conciencia". Ese espectáculo alucinante
y, a la vez, contradictoriamente apacible, repleto de vegetación
y colorido de "oro verde" (yerba mate), fue el escenario idóneo
para que "Teté", como le llamaban, diera sus primeros
pasos.
En fotos de la época se le ve junto a su padre u otros familiares
que se aventuraban a visitarlos, ataviado de ropa de los pies a la cabeza
para protegerse de los abundantes jejenes, mosquitos y otros insectos
de la zona. Siempre, bajo el cuidado de Carmen Arias, la niñera
que durante años los acompañara como un miembro más
de la familia.
Aquel primer año y medio de Teté en Caraguatay transcurre
entre paseos por el Paraná a bordo de la pequeña lancha
"Kid", propiedad de la familia, o en cabalgatas por los insólitos
parajes de la región con el padre, primos y amigos en una pequeña
calesa. Meses "difíciles, pero muy felices", recordara
más tarde Don Ernesto.
A pesar de todo empeño, la producción del yerbatal no rendía
lo suficiente. En los últimos meses de 1929 la familia decide marcharse
de Caraguatay ante un posible desenlace fatal y urgidos también
por el próximo nacimiento del segundo hijo.
Siete largos días demoró la travesía de 1200 kilómetros
hasta Buenos Aires. Trayecto que nunca más recorrerían Celia,
tampoco Ernestito, aunque en su caso el imaginario popular lo hizo suyo
años más tarde, como el protector del monte, aparecido en
relación armónica con la naturaleza o a través de
la poesía, como definiera León Felipe, uno de sus escritores
preferidos, cuando ésta "entra a formar parte de la gran canción
del destino del hombre".
Arriba
Los avatares del asma
Una nueva etapa se iniciaba para la familia Guevara. San Isidro, una pequeña
localidad al norte de Buenos Aires, es el lugar elegido para vivir por
varias razones: cerca, en San Fernando, Don Ernesto poseía, en
sociedad con un pariente, un astillero que requería de su presencia.
Otro motivo evidente fue que la familia aumentaba y era necesario contar
con una casa más espaciosa y mayores comodidades. También
en San Isidro vivía la hermana de Don Ernesto, María Luisa,
con su esposo e hijas, quienes poseían una pequeña vivienda
al fondo de la suya, con un hermoso jardín, la cual arrienda la
familia Guevara de la Serna.
En aquella casa de la calle Alem se le presentan los dolores de parto
a Celia, que concluirían con el feliz nacimiento de Celia Guevara
de la Serna el 31 de diciembre de 1929.
En ese ambiente, durante la húmeda mañana del 2 de mayo
de 1930 -narra Don Ernesto-, después de un baño en el río,
a Teté lo sorprende un fuerte ataque de tos que deriva en una bronquitis
asmática, pero sin grandes complicaciones, según el diagnóstico
del médico.
Sin embargo, a pesar de la mejoría inicial, el asma persiste, declarándosele
crónica definitivamente. La enfermedad provoca momentos de indecisión
y dudas en torno al futuro del Ernestito. A partir de entonces, el asma
rebelde y en acecho obliga a la familia a llevar una vida itinerante,
en busca de un clima más benigno para el niño.
Para los pequeños el movimiento resultó tentador: del año
30 al 32 mantienen un contacto permanente con la naturaleza, unas veces
navegando por el Paraná y sus afluentes, en embarcaciones propias
("Ala" y "Kid"), y otras en las estancias de la familia,
en Entre Ríos o en Portela, donde la salud de Ernestito mejora,
permitiéndole jugar y hacer travesuras como un niño más.
No obstante, la realidad se impone. Y volverán a quedar atrás
dos años de gratos recuerdos infantiles. Transitoriamente, deciden
permanecer un tiempo en Buenos Aires, en el quinto piso de Bustamante
y Peña, lugar cercano a plazas, parques y a los lagos de Palermo,
para favorecer la salud del niño mediante juegos y ejercicios.
En este período, el 18 de mayo de 1932, nace Roberto, el tercero
de los hermanos.
Arriba
Definitivamente Córdoba
La vida continúa para la familia, que otra vez debe trasladarse
por los constantes ataques de asma que padece Teté. Así
irrumpe definitivamente la provincia de Córdoba. Primero a modo
de ensayo: durante varios meses viajan en repetidas ocasiones, hasta convencerse
de que su clima seco le hace bien al niño, aunque no es la solución
mágica a la enfermedad. Allí fijan su residencia inmediata
y de un futuro sin prisas.
En junio de 1933, la familia Guevara de la Serna se establece, al decir
de los cordobeses, en el "corazón del continente, donde irrumpe
lo americano en toda la perspectiva argentina".
En esta capital, sede de la primera universidad del país y con
fama de importante centro cultural, por primera vez comienza a atender
a Ernestito el doctor Soria, quien luego sería su médico
de consulta. Don Ernesto lo recuerda como "un extraordinario pediatra
y hombre para quien la Medicina debía ejercerse como un sacerdocio".
Narraba Don Ernesto que entonces "aunque los ataques de asma no se
le acortaron totalmente, pasaba temporadas en que el mal no aparecía
y en esos lapsos se recuperaba rápidamente. Podía ir a la
escuela, jugar con los chicos, lo que equivalía a potrear por todas
las cercanías y bosquecillos que circundaban nuestra casa, y cuando
llegaba el verano, llegaba para todos la época de nadar en los
arroyos y en las piletas (piscinas), deporte que para él fue muy
beneficioso".
La enfermedad no desapareció. Y hubo largas temporadas en que Ernestito
vivía inmovilizado y sufría por la bronquitis asmática,
que cuando lo atacaba lo "abatía completamente", a decir
del padre, quien se quedaba junto a su cama, cuidándolo, muchas
veces en la noche. Doña Celia y Don Ernesto probaron los más
variados medicamentos. Se hizo de todo para frenar el asma.
Arriba
Los encantos de Alta Gracia
Al parecer, Alta Gracia, un pintoresco pueblo de la serranía con
varios miles de habitantes, se convierte en el mejor lugar para la salud
del pequeño. Aire fresco y puro, el verde de los cerros vírgenes
por doquier, incidieron favorablemente en el muchacho.
En general, la vida mejoró para todos. Tal es así que la
familia radicó durante 11 años en el lugar. La mayor parte
de la niñez y la adolescencia (de los 5 a los 16 años),
Ernesto la vive en esta ciudad. Luego de estar un tiempo en el hotel de
la Gruta, los Guevara de la Serna se mudan a una casa en la Villa Carlos
Pellegrini, en la falda de la montaña, zona que llamaban "el
alto", en contraposición con la parte vieja de la ciudad.
Villa Chichita era una finca desocupada de dos plantas desde donde se
apreciaba un bello paisaje. En aquella casa, bien construida aunque bastante
fría y sin calefacción, nació Ana María.
Por su parte, ejercicios como la natación, los juegos al aire libre,
las subidas a los cerros y la equitación ayudaban a Ernesto a contrarrestar
el asma. Alta Gracia lo beneficiaba. Los niños constantemente nadaban,
corrían, andaban en grupos de amigos, se divertían... disfrutaban
su infancia.
Un tiempo después, cuando Ernesto ya tenía siete años,
la familia se instaló en Villa Nydia, una vivienda más moderna,
mucho mayor y con más terreno, ubicada casi enfrente de la anterior,
en "un lugar verdaderamente hermoso", recordaba Don Ernesto.
Corrían tiempos malos para la economía mundial. La dura
crisis de los años 30 golpeó fuertemente a las familias
pobres, aunque también se hizo sentir en la clase media, sobre
todo de los países más atrasados.
Argentina no fue una excepción, mucho menos la familia Guevara
de la Serna. Los precios de la hierba mate cayeron por lo que la renta
de la plantación de Misiones dejó de generar lo suficiente.
También disminuyeron las ganancias de la hacienda de Celia en Villa
Sarmiento, que atravesaba una larga sequía.
Arriba
En la escuela San Martín
A pesar de la evidente mejoría en su salud, el asma siguió
siendo una constante para Ernesto en todo este tiempo, siendo la causa
de que no ingresara a la escuela San Martín hasta los casi nueve
años, en marzo de 1937.
Sin embargo, Doña Celia le había enseñado a leer
y escribir -lo que facilitó que pudiera ingresar directamente en
el segundo grado, aunque con un año más que sus compañeros-,
momentos que sirvieron para que se fortaleciera una relación especial
entre ambos, sobre todo en el plano intelectual.
Sus otras preferencias familiares fueron su tía Beatriz y su abuela
paterna Ana Isabel.
Ya por este tiempo Ernesto mostraba una gran capacidad de autodisciplina.
Dedicaba horas a la lectura o al aprendizaje del ajedrez con su padre,
aficiones que mantendría luego durante toda su vida. Entre sus
preferencias también estaban los deportes. Aprendió fútbol,
tenis de mesa, golf, equitación, tiro y natación. Además,
hacia excursiones por las sierras de la localidad.
Arriba
La adolescencia
La Guerra Civil Española (1936-39) hizo sentir su influencia en
el niño, quien vio llegar a Alta Gracia grupos de refugiados republicanos
que huían del gobierno de Franco y con quienes compartió
y comenzó a conocer las historias de la guerra.
También escuchaba las cartas enviadas desde España a Carmen
-la hermana mayor de Celia- por su esposo, corresponsal de guerra del
diario Crítica, de Buenos Aires, quien narraba lo que estaba sucediendo
en la República.
A ese ambiente de solidaridad contribuyeron los González Aguilar,
una pareja con cuatro hijos de edades muy similares a los Guevara, que
llegaron huyendo de España y que establecieron una fuerte amistad
con la familia de Ernesto.
Aquel muchacho arribó a la adolescencia cuando más encarnizada
se mostraba la Segunda Guerra Mundial. Lo recuerdan muy curioso, inquisitivo,
osado y amante de las aventuras, sueños y proyectos incentivados
por las frecuentes lecturas de Emilio Salgari, Julio Verne y Alejandro
Dumas.
En marzo de 1942 ingresa en el Colegio Nacional Dean Funes, de Córdoba,
a unos 45 kilómetros de Alta Gracia, por no impartirse el bachillerato
en esta última. La distancia que debían recorrer diariamente
Ernesto y Celia-matriculada en el liceo para señoritas-, hace que
en las vacaciones del verano de principios del 43 los Guevara se muden
a Córdoba, donde Don Ernesto había conseguido un socio para
establecer una empresa constructora.
Juan Martín, el quinto y último hijo de los Guevara de la
Serna, nace en mayo de 1943. Entonces había mejorado la situación
económica de la familia. En esta ciudad, se instalan en una casa
alquilada de dos plantas en la calle Chile 288, cerca de la esquina con
la avenida Chacabuco.
Con 14 años, Ernesto se pelaba casi al cero. Así se ganó
el apodo de "Pelao". Durante su primer año en el bachillerato,
Ernesto hizo nuevas amistades, entre las que sobresalió Tomás
Granado, el menor de los tres hijos de un inmigrante español. A
los amigos se unió otro de los hermanos de Tomás, Alberto,
el "Petiso", de 20 años, quien estaba en primer curso
de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Córdoba.
Pese a la diferencia de edad, Ernesto y Alberto establecieron una buena
amistad. Este último era entrenador del Estudiantes, el equipo
local de rugby, y le dio una oportunidad a su amigo, aunque estaba consciente
de que no tenía la complexión física requerida para
un deporte tan fuerte.
A pesar del asma, Ernesto entrenaba dos veces a la semana. El Pelao se
ganó la fama de atacador intrépido y agresivo. "¡Cuidado,
ahí viene el Furibundo Serna!", era su grito de batalla durante
el partido, por lo que Alberto lo comenzó a llamar "Fuser".
Mientras, y como prueba de su aprecio, el joven Guevara le decía
"Míal", una forma afectuosa de decirle "Mi Alberto".
Granado confesaría años más tarde que al principio
lo había impresionado su arrojo, pero luego descubrió que
mientras esperaba por el entrenamiento Fuser ya leía a Freud, Baudelaire,
conocía los textos de Verlaine, Mallarmé (en francés),
casi todas las obras de Emilio Zola y las últimas novelas de los
escritores norteamericanos William Faulkner y John Steinbeck.
Según Don Ernesto, su hijo mayor demostraba cada día una
"inclinación natural por el estudio y la lectura". Decía
que "era realmente un mago en el empleo del tiempo. Muchas veces,
yo pensaba de dónde lo sacaba para hacer tal o cual cosa, porque
a medida que iba creciendo se iban aumentando sus conocimientos y nunca
dejaba por hacer nada que tuviera que hacer".
En septiembre de 1944, cuando es liberado París de las hordas nazis,
Ernesto y sus compañeros del colegio Dean Funes, donde estudió
cinco años, festejan en la Plaza San Martín. Le lanzan bolitas
de acero a los cascos de los caballos de la policía que vigilaba
las manifestaciones.
Arriba
Apasionado a la lectura
y la filosofía
Amigos, conocidos y familiares coinciden en que a los 17 años Ernesto
ya no era aquel chico débil, aquejado por el asma. Por el contrario,
era líder para algunos de sus compañeros. Las muchachas
lo describían como un joven atractivo, esbelto, con una gran aceptación
entre las chicas por la confianza que generaba, su intelecto y el desprecio
manifestado por las apariencias sociales.
En 1945 su promedio académico era "bueno". Sobresalía
su interés por las matemáticas, las ciencias naturales,
geografía e historia, y se evidenciaba una sustancial mejoría
en sus calificaciones de francés, español, redacción
y música. Por primera vez recibió clases de filosofía,
asignatura que lo sedujo y en la que obtuvo notas de "muy bueno"
y "sobresaliente".
Tal es así que comenzó a escribir su propio diccionario
filosófico. Según su propio testimonio sobre estos textos,
en entrevista concedida al escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano
en el año 1964, "a los 17 años empezó a redactar
(...) porque descubrió que los estudiantes, y él mismo lo
necesitaban...".
El joven Ernesto organizó su Diccionario cuidadosamente en siete
cuadernos paginados por orden alfabética. Contienen, también,
un índice temático y otro autoral. Las citas de su interés,
extraídas de los más variados libros, cuentan con su referencia
bibliográfica. En los márgenes de no pocas páginas
se observan las modificaciones sufridas por algunos conceptos, en especial
los enriqueciera a partir de la ampliación y profundización
de nuevos conocimientos. Esto último se evidencia, sobre todo,
en sus estudios de algunas obras de los clásicos del marxismo.
En este manuscrito incluía además breves biografías
de reconocidos intelectuales. Aristóteles, Jack London, Freud,
Nietzsche, Jawaharlal Nehru, Marx, Engels, Lenin... su pasión por
la filosofía lo acompañará toda la vida.
De la literatura de ficción devoraba lo mismo a Faulkner, Kafka,
Camus, Sartre y se adentraba en la lectura de García Lorca, Alberti,
Machado, Pablo Neruda (su poeta preferido), Miguel Angel Asturias, Rubén
Darío... además de las traducciones de Whitman y Roberto
Frost. El Diccionario no pretende recoger un análisis filosófico
sobre tan diversos temas. Sin embargo, los textos demuestran la seriedad
y rigor con que Ernesto, de apenas 17 años, asumió estos
estudios y los niveles de preparación y conocimiento que va alcanzando
ya en ese período.
Investigaciones realizadas evidencian que este Diccionario va a ser la
premisa "de un método de estudio por el que se regirá
a lo largo de su vida, caracterizada por la indagación constante
de nuevas fuentes de conocimiento que contribuyeran a la creación
de una conciencia vinculada, de manera objetiva, a la vida material, real
y social del hombre".
En 1946, Ernesto funda la revista de rugby Tackle, que duró once
números, y en la cual hacia reseñas de los partidos. Concluía
entonces sus estudios de bachillerato cuando obtiene su primer trabajo
remunerado en el laboratorio de la Dirección Provincial de Vialidad
de Córdoba, una oficina que supervisaba la construcción
de carreteras.
Él y su amigo Tomás Granado pretendían ingresar en
la Facultad de Ingeniería al próximo año, por lo
que aquel nuevo trabajo les ofrecía experiencia y la posibilidad
de tomar un curso de análisis de suelo, con el cual obtuvieron
el certificado de "especialistas en suelo". Al graduarse del
Colegio Dean Funes, ambos comenzaron a trabajar la jornada completa. Ernesto
viaja a inspeccionar los materiales empleados en la construcción
de una carretera en Villa María, a 150 kilómetros de Córdoba.
Entretanto, en marzo de 1947, la familia decide regresar a Buenos Aires.
La empresa constructora que Don Ernesto tenía con su socio "El
Marqués" había quebrado. Pronto debió vender
la plantación de mate de Misiones.
En Buenos Aires, la familia comienza a vivir en el apartamento de Ana
Isabel, la madre de Guevara Linch, ubicado en el quinto piso de un edificio
en la esquina de las calles Arenales y Uriburu.
Sin embargo, el estado de salud de la anciana se agrava, por lo que el
joven Ernesto decide dejar el trabajo y viajar junto a su querida abuela
que fallece unos días después de su llegada. Cuentan que
durante los últimos días de su abuela, no se separó
de su lecho. Según su hermana Celia, jamás lo había
visto tan triste.
Después de este suceso comunicó a sus padres que estudiaría
Medicina en lugar de Ingeniería. A los pocos días solicitó
su ingreso en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Arriba
CRONOLOGÍA DE ERNESTO CHE GUEVARA
(De 1947 a 1953)
Estudiante de Medicina
Además de sus estudios en la Facultad de Medicina, Ernesto mantuvo
diferentes trabajos a tiempo parcial. Por el que más se interesó
fue por su puesto de ayudante de investigación en la Clínica
Pisani, dedicada al tratamiento de alergias.
El muchacho había asistido a la consulta del doctor Salvador Pisani
en busca de un tratamiento para su asma. Sin embargo, durante la conversación
con el médico el joven mostró gran interés por la
enfermedad que tanto lo afectaba. Ernesto no desaprovechó la oportunidad
que le permitiría introducirse desde temprano en un campo nuevo
de la investigación.
Durante un año la familia Guevara siguió viviendo en el
apartamento de la difunta Ana Isabel, madre de Don Ernesto, en Buenos
Aires. Continuaban los problemas económicos, por lo que los hijos
mayores también debieron trabajar.
Guevara Linch vendió el yerbatal de Misiones y con el dinero se
compraron una casa (primer piso) en la calle Aráoz 2180.
En el primer año en la universidad Ernesto fue llamado por el Servicio
Militar, sin embargo fue rechazado por "deficiente en sus aptitudes
físicas". Entonces cursaba las materias de fisiología
y anatomía. Precisamente en las clases de esta última asignatura
conoció a la joven Berta Gilda Infante (Tita), con quien mantiene
una estrecha amistad que se extendió a las preocupaciones de tipo
ideológicas.
Su vínculo con el Che continuó, incluso, después
del triunfo revolucionario de 1959. En aquel tiempo Ernesto visitaba bastante
el apartamento de su tía Beatriz, quien le cocinaba, le preparaba
los remedios para el asma. Él aprovechaba las noches para estudiar.
Desde pequeño ella lo mimaba.
Arriba
Siempre a prisa
Narra su padre que fue una época en que Ernesto siempre andaba
corriendo entre los estudios y el trabajo. En su poco tiempo libre aprovechaba
para viajar. Durante los fines de semana y las vacaciones partía
haciendo autostop para Córdoba o la estancia de su difunta abuela,
en Santa Ana de Irineo de Portela.
No obstante, la mayoría de sus primeros pasatiempos no cambiaron:
seguía jugando ajedrez, rugby; continuaba su afición por
la lectura y escribía sus cuadernos filosóficos. Su hermano
Roberto recuerda que leía los 25 tomos de la Historia Contemporánea
del Mundo Moderno.
Muchas de esas lecturas las anotaba en el Indice de Libros que desde su
adolescencia utilizaba para compilar todas las referencias bibliográficas
sobre las lecturas realizaba y que anotaba cuidadosamente en su Cuaderno
Filosófico.
Fue esta una época de prisas intelectuales, marcada por una búsqueda
reflexiva en sus estudios autodidactas. Persisten su interés por
la literatura, la psicología y, sobre todo, la filosofía.
El contenido del Diccionario
demuestra una mayor profundización
en temas relacionados con las principales corrientes filosóficas
y de estudios generales en los que aparecían algunas ideas de los
textos clásicos del marxismo.
A partir de estas últimas Ernesto se acerca a algunas obras primarias
del marxismo, como son El Manifiesto Comunista, de Carlos Marx, y El Estado
y la Revolución, de Vladimir I. Lenin.
Lógicamente, esta es una fase de búsqueda inquietante, pero
sin dudas, marcará definitivamente el curso de su vida futura.
Con un poco más de veinte años, Guevara era considerado
un muchacho atractivo y de apariencia excéntrica porque no se preocupaba
mucho por su apariencia personal, mucho menos por los convencionalismos
de una sociedad en la que los jóvenes de la oligarquía provinciana
no deseaban ser confundidos con los hijos de los obreros.
Por su parte, Don Ernesto junto a un nuevo socio constituyó "Guevara
Linch y Verbruch", una agencia inmobiliaria con la cual lograron
algunos contratos en la ciudad. La oficina estaba en la calle Paraguay
y se convirtió en refugio para estudiar de los jóvenes Guevara:
Ernesto la Medicina, Roberto el Derecho; mientras Celia, Ana María
y Carlos Lino -novio de esta última-, los tres estudiantes de Arquitectura,
preparaban allí sus proyectos.
Por aquel tiempo se pasaba fines de semana en el aeródromo de las
afueras de Buenos Aires junto a su tío Jorge de la Serna, quien
le enseñaba el vuelo sin motor. Entonces se hicieron más
frecuentes sus viajes en autostop a Córdoba con Figueroa.
Arriba
Conociendo Argentina
Su primer viaje sólo, Ernesto lo realiza a partir del primero de
enero de 1950, luego de concluir su tercer año de la carrera, a
bordo de una bicicleta preparada con un pequeño motor. Tenía
22 años. Y ya desde entonces convirtió en costumbre la necesidad
de escribir su propio diario con los detalles de todo cuanto le acontecía.
Partió con una cámara de repuesto colgada en el hombro.
Su intención era visitar a Alberto Granado en San Francisco del
Chañar, a unos 150 kilómetros de Buenos Aires, donde trabajaba
su amigo.
En este primer recorrido pasó por Rosario, su ciudad natal, y posteriormente
estuvo varios días en Córdoba, donde visitó a Tomás
y Gregorio Granado. Luego partió a reunirse con Alberto, quien
trabajaba en el leprosorio José J. Puente, en el que hacía
estudios sobre la sensibilidad inmunológica de los leprosos.
Después de varios días con Alberto, continuó viaje.
Ernesto quería recorrer el norte de Argentina, territorio desconocido
para él y donde la realidad era muy diferente a la de las grandes
ciudades del sur.
En Santiago del Estero un corresponsal lo entrevistó para un diario
tucumano. En el hospital de Salta le brindaron el asiento de un camión
para dormir, luego de explicar que era estudiante de Medicina y que estaba
cansado. De ahí, y bajo un fuerte aguacero, partió hacia
Jujuy, la ciudad más al norte de Argentina, donde nuevamente pernoctó
en un hospital.
La existencia de varios obstáculos naturales y la proximidad del
inicio del curso le impidieron cumplir su ansiado propósito de
continuar hacia el norte, por lo que comienza el regreso.
De vuelta, en el hospital de Salta, le preguntan por los resultados de
su viaje. Responde que "por lo menos no me alimento de las mismas
cosas que los turistas, y me resulta extraño encontrar, en los
folletos turísticos de Jujuy, por ejemplo, el Altar de la Patria,
la catedral donde fue bendecida la enseñanza nacional, la joya
del altar y la milagrosa Virgencita de Río Blanco y Pompeya...
No, esa no es la manera de conocer un país o descubrir una interpretación
de la vida. Es una fachada lujosa, pero su alma verdadera está
reflejada en los enfermos de los hospitales, los detenidos de las comisarías
o el inquieto transeúnte a quien uno llega a conocer, así
como el río Bravo muestra la turbulencia de su crecida desde el
fondo...".
En su periplo, Ernesto había visto, había tocado la injusticia
y la marginalidad en que vivían muchos argentinos. En el camino,
también pudo percatarse de las grandes diferencias sociales que
asolaban al país. Indígenas y mestizos emigraban a las ciudades
en busca de trabajo. Poderosos terratenientes, dueños de inmensos
territorios, explotaban a numerosos campesinos.
Arriba
Un espíritu soñador
Ernesto continuó sus estudios y las investigaciones en la Clínica
Pisani. Pero el interés por seguir descubriendo nuevos territorios
ya era parte de él. De ahí que siguiera proyectando nuevos
recorridos.
Por aquellos meses, durante un viaje a Córdoba que realiza la familia
Guevara para asistir a la boda de Carmen, una de las hijas de González
Aguiar, Ernesto se interesa en María del Carmen Ferreyra, "Chichina",
una joven que había conocido antes, cuando era pequeña.
Ambos inician una relación amorosa y Ernesto comenzó a visitar
la casa de los Ferreyra, en Córdoba, asiduamente. Entonces el noviazgo
fue bien recibido por ellos. Más tarde la situación cambió
notablemente, cuando Ernesto le propuso matrimonio a la joven. Cuentan
familiares y amigos que el ambiente se tornó tenso. No obstante,
la relación continuó. Ambos se encontraban en secreto.
En diciembre de 1950, al concluir el curso, Ernesto obtiene en el Ministerio
de Salud Pública una credencial de enfermero, con la que pide trabajo
en la flota de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). El 9 de
febrero de 1951 zarpó hacia Brasil a bordo del buque Anna G. En
los próximos cuatro meses realizó cuatro travesías,
desde la Patagonia hasta Trinidad Tobago, recorrido por la costa atlántica
en el que visitó Curazao, Venezuela y varios puertos de Brasil.
En junio, ya de regresó, reanuda sus estudios. Sin embargo, "estaba
harto de Facultad Medicina, de hospitales y de exámenes",
como reconociera años más tarde en sus Notas de Viaje (un
grupo de crónicas que elaboró al año de concluir
el recorrido, a partir de los apuntes de su diario).
Recuerda entonces que una mañana de octubre de ese año,
de vacaciones en Córdoba en la casa de Alberto Granado, su amigo
le comenta que había tenido que abandonar su puesto en el leprosorio
de San Francisco de Chañar y de lo mal pagado que estaba siendo
en el Hospital Español. Ernesto, por su parte, le cuenta que también
"tenía algunas desazones, debidas, más que nada, a
mí espíritu soñador".
En el libro, Che narra que en medio de tal situación se proyecta
el próximo viaje: "Por los caminos del ensueño llegamos
a remotos países, navegamos por los mares tropicales y visitamos
toda Asia. Y de pronto, deslizada al pasar como una parte de nuestros
sueños surgió la pregunta: ¿Y si nos vamos a Norte
América?
-¿A Norte América? ¿Cómo?
-Con la Poderosa, hombre".
A partir de ese momento comenzaron los preparativos. En su estilo irónico,
recuerda que los lineamientos generales fueron trazados bajo la "improvisación".
Mientras realizaban los trámites de salida, Ernesto se dio a la
tarea de aprobar el mayor número de asignaturas de la carrera.
El 29 de diciembre de 1952 partieron a bordo de la Poderosa II, una vieja
Norton de 500 cc.
Arriba
A bordo de la Poderosa
El 4 de enero de 1952 se dirigen hacia Miramar, un balneario donde Chichina
pasaba sus vacaciones. En esta primera parte del recorrido también
viaja Come-back, un perro que Ernesto quería regalarle a su novia.
n Miramar la despedida se prolongó durante ocho días -más
de lo previsto- hasta que "recuerdo un día en que el amigo
mar decidió salir en mi defensa y sacarme del limbo en que cursaba".
Partieron el 14 de enero hacia Necochea, donde trabajaba un antiguo compañero
de Alberto. Allí pasaron tres días, para continuar viaje
hacia Bahía Blanca. En el puerto sureño pasaron varios días.
Otra vez en el camino, debieron atravesar los arenales de Médanos.
En el trayecto cayeron de la moto nueve veces. Cuatro semanas demoraron
en salir de Argentina. En Chole-Choel una gripe obligó a Ernesto
a guardar cama. Curado Ernesto, reemprendieron el viaje rumbo al oeste.
Las caídas de la vieja moto continuaron. Pasaron noches en la orilla
de la carretera, a la intemperie, aunque casi siempre tenían suerte
de encontrar un buen vecino que les brindara un espacio en algún
lugar de la casa. Estaciones de policía y hospitales estaban entre
los lugares favoritos para pernoctar en los diferentes poblados.
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Una aventura constante
Iban en dirección a Chile. Disfrutaban todo cuanto se les aparecía
en el camino. Escalaron cerros, cazaron un pato con el revolver Smith
and Wesson que Don Ernesto le había dado para protegerse durante
el viaje... Vivían cada momento como una gran aventura.
En San Martín de los Andes asistieron como ayudantes de cocina
en una parrillada con la que se agasajaría a los participantes
en una competencia de automóviles. En Junín de los Andes
pasaron unos días de "jolgorio" junto a unos amigos de
Alberto.
Otra vez un ponche los pone ante la aventura: en medio de la noche, un
casero austríaco les da albergue en un almacén abandonado.
Antes de dejarlos dormir el anfitrión les habla sobre los tigres
chilenos que atacan "al hombre sin ningún miedo".
La predisposición ante tal historia le costó la vida a Boby,
el perro de los dueños del lugar, que recibió un tiro de
un Ernesto asustado por "unas garras que arañaban la puerta...
mientras dos ojos fosforescentes me miraban, recortados en las sombras
de los árboles".
En San Carlos de Bariloche se alojaron en la Gendarmería Nacional,
a la espera de que una embarcación, la Modesta Victoria, saliera
hacia la frontera chilena. En la cocina de la cárcel Ernesto leyó
la carta en que Chichina le mandaba a decir que había decidido
no esperarle.
Allí se despidieron de suelo argentino. A bordo de la Modesta Victoria
atravesaron Puerto Blest y Laguna Frías, hasta llegar al puesto
fronterizo chileno. Nuevamente debieron montar en una embarcación
que transportaba pasajeros de un lado a otro del lago Esmeralda.
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En Chile
Recuerda Ernesto que en ese trayecto conocieron a varios médicos
chilenos, con quienes conversaron sobre la lepra. Los chilenos le hablaron
a sus nuevos amigos argentinos sobre el leprosorio de la isla de Pascua
y las bellezas del lugar. Tentados por la descripción, Ernesto
y Alberto les pidieron una recomendación para entrevistarse con
el presidente de la Sociedad de Amigos de la Isla de Pascua, que vivía
en Valparaíso, quien podría facilitarles la visita.
Ya en territorio chileno, los viajeros partieron en la Poderosa. Siguieron
hacia el norte hasta Valdivia, adonde llegaron en medio del cuarto centenario
de la ciudad. Los jóvenes dedicaron su viaje a la importante celebración,
por lo que el periódico el Correo de Valdivia hizo un reportaje
sobre el periplo. Hasta Temuco llegaron montados sobre una camioneta,
luego de un nuevo ponche de la Poderosa.
También en esa ciudad fueron motivos de un artículo del
Austral, bajo el título "Dos expertos argentinos en leprología
recorren Sudamérica en motocicleta". Gracias a la publicación,
"ya no éramos un par de vagos más o menos simpáticos
con una moto a la rastra, no; éramos LOS EXPERTOS, y como tales
se nos trataba".
A pesar de las nuevas reparaciones, la Poderosa continuó teniendo
problemas en el camino. Cada día los accidentes se hicieron más
frecuentes. La vieja moto ya no soportaba tanto rigor, por lo que llegaron
a Los Ángeles a bordo de un camión.
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Mangueros no motorizados
"Fue nuestro último día de mangueros motorizados, lo
siguiente apuntaba como más difícil: ser mangueros no motorizados",
señala Ernesto. Dos días después partieron hacia
Santiago, sobre otro camión, cuyo dueño les cobró
un precio bajo con la condición de que lo ayudaran en la mudanza.
La Poderosa yacía en la parte de atrás del transporte, de
donde fue a parar a un garaje de la capital.
En Santiago se despidieron de la Poderosa. Los jóvenes no estuvieron
mucho tiempo en la ciudad, continuaron hacia Valparaíso. Seguían
entusiasmados con la visita a la Isla de Pascua. Sin embargo, después
de innumerables gestiones comprendieron que sería imposible realizar
el ansiado viaje.
Los muchachos esperaron la noche para introducirse de polizontes en el
San Antonio, el barco elegido para continuar el periplo. Luego de estar
un tiempo escondidos en el baño, el hambre y la sed los obligaron
a presentarse ante el capitán, quien autorizó que les dieran
comida y trabajo.
Así llegaron a Antofagasta, desde donde pretendían continuar
viaje en otra embarcación. Y hubiera sido posible, si no se hubiera
dado cuenta el patrón de la otra nave, quien los sacó del
nuevo escondite. No les quedó otro remedio que recoger "los
bártulos y partimos rumbo a Chuquicamata, la famosa mina de cobre".
En el camino, la pareja de amigos conoció un matrimonio de obreros
chilenos, quienes peregrinaban en busca de trabajo luego de tres meses
de cárcel, condenado él por ser comunista. Ernesto narra
que no tenían una mísera manta con que taparse por lo que
le dieron una de las suyas. "Fue ésa una de las veces en que
he pasado más frío, pero también, en la que me sentí
un poco más hermanado con ésta, para mi extraña especie
humana..."
Llegaron a Chuquicamata, la más grande mina de cobre del mundo
a cielo abierto. La zona es gris. Según Guevara, parece ser la
escena de un drama moderno. Entonces la Chile Exploration Company instalaba
una nueva planta.
El sol era fuerte y el peso de las mochilas, mal distribuido, dificultaba
cada vez más el paso. El camino se hizo insoportable. En lo adelante
las casualidades los hicieron saltar de un transporte a otro, hasta encontrarse
con unos caminantes que los contrataron para un partido de fútbol.
Luego de dos días en Iquique partieron hacia Arica. Poco después
cruzaron la frontera, habían llegado a Perú.
Arriba
El alto Perú
Las primeras experiencias en Perú no fueron gratas. La falta de
dinero y la ausencia de la Poderosa, obligó a los jóvenes
a caminar durante buen rato hasta la fría noche. Fue una jornada
difícil. Lograron comer algo gracias a la bondad de una familia
de la zona.
El segundo día, sin embargo, no les fue tan mal. Fueron recogidos
por un camión. Los testimonios de Ernesto recogen la admiración
que despertó la belleza de la región: "allí
estamos en un valle de leyenda, detenido en su evolución durante
siglos y que hoy nos es dado ver a nosotros felices mortales, hasta allí
saturados de la civilización siglo XX".
En medio del asombro llegaron a Tarata, un viejo y apacible pueblo. Otra
vez, literalmente helados, salieron al camino. Continuaba la ascensión
de Los Andes, estaban a más de 5000 metros de altura. Parte del
trayecto debieron hacerlo a pie, a través de la nieve. El camión
no soportaba la carga en la parte más alta. Salvado este trance,
siguió su ruta con nuevos bríos.
Después de un instructivo viaje, en el que conocieron algunas costumbres
de los aymara, llegaron a Puno y más tarde a Ilave, el lago sagrado
donde todavía los pescadores mantienen las mismas costumbres que
hace 500 años. El próximo destino fue el Cuzco, "el
ombligo del mundo".
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Los secretos de los Andes
En sus Notas de Viaje, Guevara hace un alto para describir, con gran lujo
de detalles, lo que veían sus ojos, la extraordinaria belleza de
Los Andes y la historia de una civilización capaz de construir
aquellas impresionantes fortificaciones.
Hasta las ruinas de Machu Picchu los viajeros llegaron en tren. También
visitaron el Valle del Inca. Después de recorrer los históricos
lugares partieron hacia el Leprosorio de Huambo. Antes, pasaron por Huancarama,
donde Ernesto debió descansar a causa de fuertes ataques de asma.
Ya en el leprosorio, Alberto y Ernesto visitaron a los enfermos. Los jóvenes
quedan impresionados por las malas condiciones sanitarias del lugar. La
próxima parada importante fue Ayacucho, famoso en la historia de
América Latina por la decisiva batalla que ganara Bolívar
en los llanos que la circundan.
La aventura por los valles y las empinadas pampas peruanas está
marcada, constantemente, por el hambre y el frío. Luego de algunas
peripecias y de pernoctar en varios lugares, llegaron a Lima el primero
de mayo de 1952.
En la capital peruana visitaron al doctor Hugo Pesce, un reconocido especialista
en lepra con inclinaciones políticas comunistas con quien Ernesto
estableció buenas relaciones de amistad. El médico resolvió
que los muchachos fueran alojados en el Hospital de Guía para leprosos.
Allí estuvieron durante tres semanas, que aprovecharon para conocer
la ciudad.
Arriba
Hacia el leprosorio de San
Pablo
En sus Notas de Viaje, Guevara hace un alto para describir, con gran lujo
de detalles, lo que veían sus ojos, la extraordinaria belleza de
Los Andes y la historia de una civilización capaz de construir
aquellas impresionantes fortificaciones.
Hasta las ruinas de Machu Picchu los viajeros llegaron en tren. También
visitaron el Valle del Inca. Después de recorrer los históricos
lugares partieron hacia el Leprosorio de Huambo. Antes, pasaron por Huancarama,
donde Ernesto debió descansar a causa de fuertes ataques de asma.
Ya en el leprosorio, Alberto y Ernesto visitaron a los enfermos. Los jóvenes
quedan impresionados por las malas condiciones sanitarias del lugar. La
próxima parada importante fue Ayacucho, famoso en la historia de
América Latina por la decisiva batalla que ganara Bolívar
en los llanos que la circundan.
La aventura por los valles y las empinadas pampas peruanas está
marcada, constantemente, por el hambre y el frío. Luego de algunas
peripecias y de pernoctar en varios lugares, llegaron a Lima el primero
de mayo de 1952.
En la capital peruana visitaron al doctor Hugo Pesce, un reconocido especialista
en lepra con inclinaciones políticas comunistas con quien Ernesto
estableció buenas relaciones de amistad. El médico resolvió
que los muchachos fueran alojados en el Hospital de Guía para leprosos.
Allí estuvieron durante tres semanas, que aprovecharon para conocer
la ciudad.
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Colombia y Venezuela
Después de dos semanas de estancia en San Pablo, continuaron viaje
por el Amazonas, esta vez a bordo de la Mambo-Tango, una balsa que ayudaron
a construir los leprosos y el personal del lugar. La despedida fue todo
un acontecimiento, la orquesta de los leprosos les ofreció una
serenata en el muelle.
Sin darse cuenta fueron arrastrados por la corriente. Un colono los remolcó
hasta la ciudad colombiana de Leticia a cambio de la balsa y las provisiones.
Allí lograron alojamiento y comida con la policía, además
de trabajo como entrenadores del equipo de fútbol local, lo cual
les daría el dinero para poder tomar un vuelo hacia Bogotá
el 2 de julio.
En la capital colombiana estuvieron albergados en un hospital. La comida
corrió a cargo del comedor estudiantil de la universidad, donde
hicieron amistades. La situación del país era inestable.
La violencia era evidente en la calles.
Antes de marcharse del país, Ernesto y Alberto debieron pasar por
varias comisarías hasta ser liberados, bajo la acusación
de burlarse de la autoridad. Un agente de la policía los registró
y le incautó a Ernesto el puñal, regalo de despedida de
su hermano Roberto. También lo interrogó sobre los medicamentos
para el asma, a lo que Guevara respondió en forma de burla "cuidado,
es un veneno muy peligro".
El 14 de julio cruzaron a pie el puente que "une y separa" a
Colombia y Venezuela. El asma volvió a hacer de las suyas. Esta
vez, Alberto estaba preocupado por la salud de su amigo y la cantidad
de adrenalina que debió inyectarle. Luego de tres días de
viaje en camioneta llegaron a Caracas.
En un principio se hospedaron en una pensión y luego se trasladaron
a un albergue de la Juventud Católica, gracias al apoyo brindado
por Margarita Calvento, la tía de un amigo de Ernesto. Desde allí,
Alberto salió en busca de trabajo, el cual consiguió en
un leprosorio cerca de la capital venezolana.
Días antes de la separación, ambos amigos habían
decidido sus próximos pasos: Ernesto terminaría su carrera
de medicina. Así que partió el 26 de julio en un avión
que transportaba desde Buenos Aires los caballos de carrera de su tío
Marcelo.
La nave haría una escala en Caracas para luego continuar hacia
Miami y más tarde de vuelta a la capital argentina. Sin embargo,
la estancia en Miami debió prolongarse durante algunos días
debido a una avería en el motor de la nave. Allí Ernesto
se hospedó en casa de Jaime Roca, un primo de su antigua novia
que estudiaba arquitectura. Según se ha conocido, hasta su partida
Ernesto trabajó de lavaplatos en un restaurante.
CRONOLOGÍA DE ERNESTO CHE GUEVARA
(De 1953 a 1956)
Por Diego M. Vidal
"(...)
El hombre, medida de todas las cosas, habla aquí por mi boca y
relata en mi lenguaje lo que mis ojos vieron (...) El personaje que escribió
estas notas murió al pisar de nuevo tierra Argentina, el que las
ordena y pule, "yo", no soy yo; por lo menos no soy el mismo
yo interior. Ese vagar sin rumbo por nuestra "Mayúscula América"
me ha cambiado mas de lo que creí.
("Entendámonos", relato de Notas de Viaje, crónicas
de su primer viaje por América Latina)
El joven Ernesto Guevara ha sentido en carne propia las experiencias vividas
en su primer periplo por el Continente americano.
Sus intenciones de culminar los estudios de medicina no significan un
alto en el camino, sino cumplir con la meta trazada de ser médico
y con ese bagaje llenar nuevamente las "mochilas" que lo acompañarán
en su segundo y definitivo viaje por Latinoamérica.
Emprende este nuevo recorrido a través de tierras bolivianas.
En su primer viaje, conoce la situación de explotación y
miseria en que viven la gran mayoría de quienes habitan al sur
del Río Bravo. A través del conocimiento de sociedades que
muestran mayor convulsión y crean ciertas expectativas de cambios,
forjará una visión más profunda de la realidad latinoamericana.
En 1953, Bolivia estaba en plena ebullición revolucionaria. La
imagen de los mineros con sus cuerpos cargados de dinamita, la lucha del
pueblo armado en las calles para defender un gobierno revolucionario,
pero con fuertes divisiones internas, que había levantado las banderas
de los trabajadores, provocan una fuerte impresión en Ernesto y
realiza un preciso análisis de la situación que vislumbra:
"(...) Bolivia es un país que ha dado un ejemplo realmente
importante a América.
(...) El M.N.R. es un conglomerado en el que se notan tres tendencias
más o menos netas: la derecha, que está representada por
Siles Suazo, el vicepresidente, héroe de la revolución;
el centro, por Paz Estenssoro, más resbaladizo aunque probablemente
tan derechista como el primero, y la izquierda por Lechín, que
es la cabeza visible de un movimiento de reivindicación serio (...)".
(Carta a su amiga "Tita" Infante, militante de la Juventud
Comunista Argentina, desde Lima. 3 de septiembre de 1953.)
El 9 de abril de 1952, una insurrección popular armada transforma
un golpe de estado palaciego en una derrota del ejército boliviano
y asume el gobierno el Movimiento Nacionalista Revolucionario (M.N.R.)
En el M.N.R., fundado en 1942 por un sector de la oposición parlamentaria,
confluían tanto sectores de izquierda como de la pequeña
burguesía. Su acceso al poder fue logrado tras décadas de
corrupción y contubernio de los partidos tradicionales entreguistas
y sumisos al imperio norteamericano.
La movilización popular y la acción de la Confederación
Obrero Boliviana (C.O.B.), particularmente los mineros, instauraron el
gobierno que encabezaron Víctor Paz Estenssoro y Hernán
Siles Suazo.
Las profundas contradicciones ideológicas y políticas en
el seno del M.N.R., hicieron eclosión y profundizaron la crisis
que acabó con el proceso revolucionario boliviano.
Este segundo viaje por América Latina, que emprendiera con su amigo
Calica Ferrer, comienza con esta experiencia boliviana y continúa
hacia el Perú, en donde vuelve a visitar las ruinas de Machu Picchu.
En tierras peruanas dedican su tiempo a recorrer templos y lugares históricos
de importantes valores arqueológicos.
"(...) En estos días de espera hemos agotado la provisión
de iglesias y monumentos interesantes de Cuzco. Nuevamente hago en mi
cabeza un motete de altares, cuadros grandes y púlpitos.
(...) Machu Picchu no defrauda, no sé cuántas veces más
podré admirarla, pero esas nubes grises, esos picachos morados
y de colores sobre los que resalta el claro de las ruinas grises, es uno
de los espectáculos más maravillosos que pueda yo imaginar
(...)"
("Ernesto Che Guevara - Otra vez", Segundo viaje por
América Latina)
Pero este Ernesto ya no es el mismo de un año atrás, por
lo menos su inquietud política a madurado con las vivencias que
le han tocado y vislumbra a Estados Unidos como responsable de la génesis
de los profundos problemas sociales y humanos de Latinoamérica:
"(...) Bueno, le he contado algo del panorama boliviano, de Perú
le contaré luego cuando haya vivido un poco más aquí,
pero en general me parece que el dominio yanqui no siquiera ha significado
para Perú ese ficticio bienestar económico que se puede
ver en Venezuela, por ejemplo.
(...) Aquí a Lima llegué nuevamente por vía Cuzco.
(...) No me canso de recomendarle que en cuanto pueda haga una visita
allí, y sobre todo a Machu Picchu. Le aseguro que no se va a arrepentir
(...)"
(Carta a su amiga "Tita" Infante, militante de la Juventud
Comunista Argentina, desde Lima. 3 de septiembre de 1953.)
La vida en Perú, gobernada por el general Odría, estaba
lejos de favorecer un clima social tranquilo y la opresión se hacía
sentir en extrema pobreza a que estaban condenados los peruanos.
" (...) es un gobierno totalmente impopular que se mantiene gracias
a las bayonetas que sus amigos [los norteamericanos] le confieren".
("Aquí va un soldado de América" - Itinerario
político y humano del Che, Ernesto Guevara Lynch)
Prosigue su viaje rumbo Guayaquil, Ecuador, en donde se relaciona con
el matrimonio Safadi.
Entre poetas, artistas, intelectuales y aventureros, todos de orientaciones
más o menos marxistas, el joven Guevara va integrando su pensamiento
mediante el contacto cotidiano con gente que coincide en su búsqueda
de conocer in situ la experiencia guatemalteca.
"Y ese fue, también, el barrio del "Che", el argentino
Ernesto Guevara de la Serna, allá por un ardiente verano del año
de 1953, cuando era Guatemala el país que atraía a los hombres
de izquierda, con su revolución pionera y hacia allá se
dirigían, mochila al hombro, quienes querían constatar la
novedad de la primera revolución "que aún reza a Jesucristo
y aún habla en español", al decir de Rubén Darío."
"(...)Anita Moreno de Safadi nos cuenta de su primer encuentro y
de la inmediata simpatía que se estableció entre ellos:
"Cuando llegó Ernesto se estableció un vínculo
estrecho con Fortunato, mi marido, combatiente casi adolescente de "la
gloriosa" -la revolución del 28 de mayo de 1944-, unificándolos
la Medicina; pero además compartían la pasión por
el estudio del marxismo, la ciencia y el ancho abanico de la cultura en
todas sus facetas; Fortunato se había especializado en Psiquiatría
(...)".
(EL "CHE GUEVARA EN GUAYAQUIL" - por Fernando Cazón
Periódico SEMANA, 11 de octubre de 1987)
En sus avatares de viaje ha marcado como norte Guatemala, los ecos de
un gobierno como el de Arbenz que ha impactado sobre los intereses del
imperio estadounidense y ha promulgado una reforma agraria casi inédita
en América Latina, atraen a intelectuales y militantes políticos
de todos los rincones y Guevara no es ajeno a esta influencia:
"Mi vida ha sido un mar de encontradas resoluciones hasta que abandoné
valientemente mi equipaje, y mochila al hombro emprendí con el
compañero García el sinuoso camino que acá nos condujo.
En El Paso tuve la oportunidad de pasar por los dominios de la United
Fruit convenciéndome una vez más de lo terrible que son
esos pulpos capitalistas.
(...)En Guatemala me perfeccionaré y lograré lo que me falta
para ser un revolucionario auténtico".
(Carta a su tía Beatriz desde Costa Rica, 10 de diciembre
de 1953.)
Todavía antes de llegar a tierras mayas pasará por Costa
Rica y tendrá la oportunidad de mantener una serie de encuentros
con algunos políticos latinoamericanos exiliados, de los cuales
dos tendrán trascendencia futura al encabezar las presidencias
de sus respectivos países: República Dominicana y Venezuela.
"(...) Tenemos un día bravo. Charlar con un cuentista y revolucionario
dominicano: Juan Bosch y con el líder comunista costarricense Manuel
Mora Valverde.
La entrevista con Bosch fue muy interesante. Es un literato de ideas claras
y de tendencia izquierdista. No hablamos de literatura, simplemente de
política. Calificó a Batista de hampón rodeado de
hampones (....)
(...) Por la tarde nos entrevistamos con Manuel Mora Valverde, es un hombre
tranquilo (...)
Nos dio una cabal explicación de la política de Costa Rica
en estos últimos tiempos (...)
La entrevista con Rómulo Betancourt no tuvo las características
de lección de historia que nos diera Mora. Me da la impresión
de ser político con algunas firmes ideas sociales en la cabeza
y el resto ondeante y torcible para el lado de las mayores ventajas. En
principio está firmemente con Estados Unidos... ".
("Ernesto Che Guevara - Otra vez", Segundo viaje por
América Latina)
El gobierno
del guatemalteco Jacobo Arbenz había encabezado el primer intento
revolucionario profundo en Centroamérica, al impulsar una reforma
agraria que atacaba los intereses de la corporación "bananera"
estadounidense: la United Fruit.
La reacción no se hizo esperar y la embajada norteamericana comenzó
a conspirar con la oposición contrarrevolucionaria, cuya figura
más destacada era el ex coronel del ejército Castillo Armas,
desterrado en Honduras por traidor.
La amenaza de intervención directa de las fuerzas armadas de Estados
Unidos y la intensa propaganda contrarrevolucionaria, fueron minando las
bases de un gobierno que se iba debilitando progresivamente por sus propias
contradicciones e indecisiones.
En ese contexto, llega Ernesto Guevara de la Serna a Guatemala.
Los avatares del proceso revolucionario se conjugaban con la situación
personal de Guevara. Con una visa precaria y su residencia demorada, aprovecha
para tratar de conocer las huellas de la civilización maya mientras
deambula entres despachos y oficinas en busca del trabajo que lo estabilice
económicamente o, por lo menos, le abra las puertas a su permanencia
legal en Guatemala.
En ese ínterin conoce a un grupo de exiliados cubanos, sobrevivientes
del asalto al cuartel Moncada encabezado por Fidel Castro Ruz, con ellos
establece una fuerte relación y, en especial, con Ñico López:
"(...) Cuando oía a los cubanos hacer afirmaciones grandilocuentes
con absoluta serenidad, me sentía chiquito. Puedo hacer un discurso
diez veces más objetivo y sin lugares comunes, puedo hacerlo mejor
y puedo convencer al auditorio de que digo algo cierto, pero no me convenzo
yo, los cubanos sí.
Ñico dejaba su alma en el micrófono y por eso entusiasmaba
hasta a un escéptico como yo."
("Ernesto Che Guevara - Otra vez", Segundo viaje por
América Latina)
La decisión de Washington de acabar con la revolución guatemalteca
comienza con la invasión aérea desde Honduras, ametrallando
civiles y objetivos militares. La complicidad de los gobiernos hondureño
y nicaragüense (bajo la dictadura de "Tacho" Somoza), permiten
que las tropas golpistas al mando de Castillo Armas, ingresen en Guatemala.
La tríada imperialista se pone en marcha: la CIA, con al anuencia
de Eisenhower, y los regímenes dictatoriales limítrofes
se han propuesto a ahogar a sangre y fuego al gobierno popular de Jacobo
Arbenz.
El intento de repartir armas entre la población e impulsar una
insurrección armada, fracasa. Pero los bombardeos se acentúan
y mercenarios provenientes de Honduras y Nicaragua mantienen los enfrentamientos
con el ejército leal a Arbenz.
A los ojos de Ernesto Guevara transcurren los hechos que marcarán
y acentuarán su creciente odio antiyanqui. En ese momento intenta
participar de modo más activo en la defensa del proceso revolucionario,
pero será testigo de la poca decisión del mismo gobierno
de Guatemala, de defenderse de la agresión yanqui:
"(...) Yo me inscribí en las brigadas de sanidad para colaborar
en la parte médica y en brigadas juveniles que patrullan las calles
de noche (...)
Yo me presenté como voluntario para ir al frente pero no me han
dado cinco de bola (...)
Una terrible ducha de agua fría ha caído sobre todos los
admiradores de Guatemala. En la noche del domingo 28 de junio, el Presidente
Arbenz hizo la insólita declaración de su renuncia..."
("Ernesto Che Guevara - Otra vez", Segundo viaje por
América Latina)
La caída de la revolución guatemalteca y el desparpajo del
imperio norteamericano al defender los intereses de sus transnacionales
por medio de la intervención armada, cimientan y fortalecen las
convicciones de Ernesto Guevara de la Serna, sobre la necesidad del enfrentamiento
directo a la hegemonía de Estados Unidos y la consecuente liberación
de los pueblos latinoamericanos.
"(...) Aquí estuvo muy divertido con tiros, bombardeos, discursos
y otros matices que cortaron la monotonía en que vivía (...)
(...) De todas maneras estaré atento para ir a la próxima
que se arme, ya que armarse se arma seguro, porque los yanquis no se pueden
pasar sin defender la democracia en algún lado (...)"
(Carta a su tía Beatriz desde Guatemala, julio 22 de 1954.)
Con la debacle del gobierno de Arbenz, cientos de colaboradores y ex funcionarios
se asilan masivamente en diferentes embajadas latinoamericanas. Ernesto
Guevara, a pesar de que sospecha estar marcado como comunista, deambula
por la ciudad en busca de contactos y es renuente a pedir refugio en la
delegación diplomática de Argentina. Finalmente es acogido
en la sede consular de su país, aunque no en condición de
asilado, y durante varios días debió compartir con un importante
número de personas de diversas nacionalidades que allí se
encontraban.
Al fin sale en libertad sin inconvenientes y logra verificar que el gobierno
de Castillo armas no tiene ninguna acusación pendiente sobre él,
en ese ínterin planea su próximo destino: México.
"(...) Yo me asilé en al Embajada Argentina, donde me trataron
muy bien, pero no figuraba en la lista oficial de asilados, ya toda la
tormenta pasó y pienso seguir viaje a México (...)"
(Carta a sus padres desde Guatemala, agosto de 1954)
Llega a México el 18 de septiembre de 1954, en la frontera conoce
al guatemalteco Julio Roberto Cáceres Valle ("El Patojo")
con quien compartirá el viaje y entablara una fuerte amistad que
durará hasta después de la Revolución Cubana(1) .
Compra una máquina fotográfica y alterna las visitas a museos
y pirámides aztecas, con el trabajo de fotógrafo en parques
y calles de la ciudad.
Logra trabajo en hospitales y el 31 de enero de 1955 es contratado como
foto reportero en la Agencia Latina (financiada por el gobierno argentino)
para cubrir los Juegos Panamericanos que se celebraron en México,
del 12 al 16 de marzo de 1955.
"(...) el jefe de la Agencia Latina me ofreció un puesto en
el que ganaría unos 500 mensuales por trabajar 3 veces a la semana
en la confección de una síntesis periodística de
los acontecimientos de México (...)
(...) Mi trabajo en el hospital marcha bien (...) Tengo dos enfermos en
tratamiento en cada hospital (...)
Estoy por hacer un experimento de electroforesis pero no sé qué
resultados dará."
("Ernesto Che Guevara - Otra vez", Segundo viaje por
América Latina)
Decide continuar sus estudios de especialización de alergista y
prepara un trabajo científico sobre "Investigaciones cutáneas
con antígenos alimentarios semidigerídos", que posteriormente
presentó en el IX° Congreso Nacional de Alergistas que se celebró
del 25 al 30 de abril de 1955, en la Escuela de Medicina de León,
Universidad de Guanajuato.
"(...) Científicamente estoy comprometido a acabar un trabajo
para presentar al congreso de alergia (...)
(...) El trabajo tuvo una discreta acogida y fue comentado por Salazar
Mallén, el capo de la alergia mexicana. Ahora será publicado
en la revista Alergia (...)"
("Ernesto Che Guevara - Otra vez", Segundo viaje por
América Latina)
En esta etapa de desarrollo de la profesión médica, Ernesto
Guevara retoma a preparar un trabajo sobre le papel del médico
en América Latina, que comenzara en Guatemala y continuó
en México. Lo avala con la experiencia acumulada en sus viajes
y el análisis sociopolítico del mundo que ha visto.
"(...) En el terreno científico estoy con mucho entusiasmo
y lo aprovecho porque esto no dura. Estoy haciendo dos trabajos de investigación
y tal vez inicie un tercero, todos sobre alergia y, aunque muy lentamente,
sigo juntando material para un librito que verá la luz - si la
ve - dentro de varios años y que lleva el pretencioso título
de "La función del médico en Latinoamérica".
Con algo de autoridad puedo hablar del tema ya que, si no conozco mucho
de medicina, a Latinoamérica al tengo bien junada(2)"
(Carta a su madre desde México, sin fecha)
En el plano político ideológico, depura y culmina la Primera
etapa del Diccionario Filosófico que había comenzado en
su adolescencia y profundiza sus estudios sobre Marxismo.
Uno de los destinos que se había trazado tras su estancia en México,
la isla de Cuba, estará más cerca de su camino, de lo que
pensaba.
"(...) Espero alguna recomendación para marchar a los campos
donde madura la aurora, que le dicen. (...) no pierdo oportunidad de mandarme
algún viajecito extra: La Habana me llama particularmente la atención
para llenarme el corazón de paisaje, bien mixturado con pasajes
de Lenin (...)"
(Carta a su padre desde México, 27 de mayo de 1955)
Su reencuentro con el cubano Ñico López, a quien conociera
en la convulsionada Guatemala de Arbenz, le deparará un acontecimiento
definitorio en su vida. Por su intermedio conocerá a Raúl
Castro Ruz y, a finales de julio de 1955, tendrá lugar su encuentro
con el líder del Movimiento 26 de Julio de Cuba: Fidel Castro Ruz.
"Un acontecimiento político es haber conocido a Fidel Castro,
el revolucionario cubano, muchacho joven, inteligente, muy seguro de sí
mismo y de extraordinaria audacia; creo que simpatizamos mutuamente".
("Ernesto Che Guevara - Otra vez", Segundo viaje por
América Latina)
En esa fría noche mexicana, el encuentro con Fidel marcaría
el destino del joven médico argentino. Al concluir la reunión,
la madrugada los encontró intercambiando análisis y opiniones,
Ernesto Guevara ya formaba parte de la expedición revolucionaria
que desembarcaría en Cuba para derribar a la tiranía de
Fulgencio Batista.
"(...) recuerdo que nuestra primera discusión versó
sobre política internacional. A las pocas horas de la misma noche
- en la madrugada - era yo uno de los futuros expedicionarios..."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
El Che mantuvo contacto epistolar con su familia y amistades, sin dejar
entrever en qué estaba ocupado. Por ese medio se informaba de los
acontecimientos políticos en Argentina: el intento de golpe de
estado que unos meses después derrocó al general Juan Domingo
Perón.
"(...) Esta vez mis temores se han cumplido, al parecer, y cayó
tu odiado enemigo de tantos años.
(...) Perón cayó como cae la gente de su estirpe, sin la
dignidad póstuma de Vargas(3), ni la denuncia enérgica de
Arbenz que nombró con pelos y señales a los culpables de
la agresión.
(...) Te confieso con toda sinceridad que la caída de Perón
me amargó profundamente, no por él, por lo que significa
para toda América, pues mal que te pese y a pesar de la claudicación
forzosa de los últimos tiempos, Argentina era el paladín
de todos los que pensamos que el enemigo está en el norte..."
(Carta a su madre desde México, 24 de septiembre de 1955)
Los preparativos, las prácticas de tiro y la organización
general de los futuros combatientes, continuaron durante todo ese año.
En la clandestinidad, para evitar la detección por parte del FBI
o de los agentes de Batista, comienza la fase de entrenamiento militar
de los miembros de la expedición a Cuba. Reciben instrucción
de tiro y tácticas, por medio del general antifranquista Alberto
Bayo.
"(...) Estoy fuerte, optimista, subo frecuentemente a los volcanes,
voy frecuentemente a visitar ruinas, leo frecuentemente a San Carlos(4)
y sus discípulos..."
(Carta a su tía Beatriz desde México, 8 de enero
de 1956)
A pesar de los cuidados y recelos para no ser descubiertos, son delatados
a la policía mexicana y posteriormente detenidos, el 21 de junio
de 1956.
"Así fueron pasando varios meses. Nuestra puntería
empezó a perfilarse y salieron los maestros tiradores. Hallamos
un rancho en México, donde bajo la dirección de Bayo - estando
yo como jefe de personal - se hizo el último apronte, para salir
en marzo de 1956. Sin embargo, en esos días dos cuerpos policíacos
mexicanos, ambos pagados por Batista, estaban a la caza de Fidel Castro,
y uno de ellos tuvo la buenaventura económica de detenerle (...)
(...) Muchos de sus seguidores cayeron en pocos días más;
también cayó en poder de la policía nuestro rancho,
situado en las afueras de la ciudad de México y fuimos todos a
la cárcel."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
La detención del líder Fidel Castro, algunos expedicionarios
y simpatizantes, provocó un revuelo en la prensa internacional.
Siguieron días de incertidumbre para los prisioneros, sobre todo
para el Che. Su origen argentino, la condición de residente ilegal
en México y los cargos que pesaban sobre él, lo ponían
con un pie en el avión que lo deportaría a su patria.
"(...) Aquello demoró el inicio de la última parte
de la primera etapa. Hubo quiénes estuvieron en prisión
cincuenta y siete días, contados uno a uno, con la amenaza perenne
de la extradición sobre nuestras cabezas...
(...) Pero en ningún momento perdimos nuestra confianza en Fidel
Castro.
(...) Recuerdo que le expuse específicamente mi caso: un extranjero,
ilegal en México, con toda una serie de cargos encima. Le dije
que no debía de manera alguna pararse por mí la revolución,
y que podía dejarme (...)
También recuerdo la respuesta tajante de Fidel: ´ Yo no te
abandono ´"
("Pasajes de la guerra revolucionaria - Ernesto Che Guevara)
Liberados, volvieron a la clandestinidad y a la preparación de
la salida hacia Cuba.
La confirmación de la existencia de un traidor entre sus filas,
aceleró las actividades de aprovisionamiento y puesta en condiciones
del yate Granma.
El largo derrotero geográfico y político de Ernesto Guevara
de la Serna, encontraba su destino y el campo en el que sembrar las ideas
que maduraban en su interior.
" (...) Recibí tu carta (papá) aquí en mi nueva
y delicada mansión de Miguel Schultz(5) (...)
Yo tenía mis documentos que me acreditaban como estudiante de ruso,
lo que fue suficiente para que se me considerara eslabón importante
en la organización (...)
Eso es una síntesis de los acontecimientos pasados; los futuros
se dividen en dos: los mediatos y los inmediatos. De los mediatos, les
diré, mi futuro está ligado a la revolución cubana.
O triunfo con ésta o muero allá (...)"
(Carta a sus padres desde México, 6 de julio de 1956)
A las dos de la madrugada del 25 de noviembre de 1956, parten desde Tuxpan,
México, rumbo a Las Coloradas, en las costas orientales de Cuba,
82 hombres con ansias de libertad.
" (...) empezaban a hacerse realidad las frases de Fidel, que habían
servido de mofa a la prensa oficialista: ´ En el año 1956
seremos libres o seremos mártires ´."
("Pasajes de la guerra revolucionaria - Ernesto Che Guevara)
(1) El Patojo se reencontrará con el Che en Cuba, luego del triunfo
de la Revolución. Trabajó en el Departamento de industrialización
del INRA y convivió un tiempo con Guevara hasta que decide volver
a su patria para organizar un movimiento guerrillero. Muere en combate
poco después de su retorno a Guatemala
(2) Argentinismo: conocida
(3) Getulio Vargas, presidente de Brasil que se suicidó antes de
abandonar el poder presionado por los militares
(4) Eufemismo por Carlos Marx
(5) Calle en la que está ubicada la cárcel de la Gobernación
de México D. F.
CRONOLOGÍA DE ERNESTO CHE GUEVARA
(De 1956 a 1965)
Por Diego M. Vidal
"(...) Salimos, con las luces apagadas, del puerto de Tuxpan en medio
de un
hacinamiento infernal de materiales de toda clase y de hombres."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
El desembarco de los expedicionarios del Granma, con Fidel al frente,
no podía tener peor comienzo.
Arribaron por playa Las Coloradas (Oriente de Cuba), el 2 de diciembre
de 1956. Fueron avistados por un barco, que comunicó la posición
del yate al ejército de Batista. Entre los manglares que cubrían
el pantano por donde bajaron, los 82 miembros de la columna invasora,
avanzaban lentamente cuando fueron atacados por la aviación enemiga.
"(...) Tardamos varias horas en salir de la ciénaga, adonde
la impericia de un compañero
que se dijo conocedor nos arrojara. Quedamos en tierra firme, a la deriva,
dando traspiés,
constituyendo un ejército de sombras, de fantasmas (...)"
A los diez días exactos de la salida de México, el 5 de
diciembre de madrugada
(...), alcanzamos un punto conocido paradójicamente por el nombre
de Alegría de Pío."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Luego del ataque sorpresivo de los aviones de la dictadura, la tropa rebelde
se hallaba agotada y prácticamente sin equipos de guerra. La travesía
por las ciénagas de agua de mar había producido ulceraciones
en los pies, sólo contaban con el fusil y algunas balas mojadas.
Atravesaron un central azucarero y, por inexperiencia, dejaron tras de
sí el rastro de bagazo que producían al intentar saciar
el hambre y la sed comiendo caña de azúcar, pero el guía
Eutimio Guerra sería el autor de la traición que llevó
al ejército hacia donde se encontraban los expedicionarios.
Descansaron a orillas de un cañaveral y al mediodía, aviones
de la tiranía comenzaron a sobrevolar la zona.
Mientras los expedicionarios descansaban de la agotadora marcha, sorpresivamente
fueron atacados por las fuerzas batistianas. Un intenso tiroteo se descargó
sobre los combatientes revolucionarios, provocando una caótica
dispersión en el intento de evadirse.
"(...) un compañero dejó una caja de balas casi a mis
pies (...) Quizás esa fue la primera
vez que tuve planteado prácticamente ante mí el dilema de
mi dedicación a la medicina o a
mi deber de soldado revolucionario. Tenía delante una mochila llena
de medicamentos y una
caja de balas (...), tomé la caja de balas, dejando la mochila,
para cruzar el claro que me
separaba de las cañas."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Una ráfaga alcanzó a Guevara, provocándole una herida
en el cuello. Tendido en el cañaveral, esperando la muerte, asistió
a las escenas dramáticas en las que la mayoría de sus compañeros
caían bajo el fuego enemigo. Un grupo de ocho hombres, entre los
que se encontraban Ramiro Valdés, Juan Almeida Bosque, Chao Benítez
y él mismo, logró romper el cerco y escapar de la emboscada.
Acosados por el hambre, la sed y los soldados de Batista, se fueron internando
en la Sierra Maestra. Ayudados por algunos campesinos y caminando por
las noches, dieciséis días después se reúnen
con Fidel Castro y el resto de los sobrevivientes de Alegría de
Pío.
"Una madrugada, después de cruzar la carretera de Pilón,
y caminar sin guía alguno
llegábamos hasta la finca de Mongo Pérez, hermano de Crescencio,
donde estaban todos los
expedicionarios sobrevivientes y en libertad - hasta el momento - de nuestras
tropas
desembarcadas; a saber, Fidel Castro, Universo Sánchez, Faustino
Pérez, Raúl Castro, Ciro
Redondo, Efigenio Ameijeiras, René Rodríguez y Armando Rodríguez
(...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Los meses que siguieron al desembarco del Granma y a la sorpresa de Alegría
de Pío, fueron de crecimiento y formación combatiente del
Ejército Rebelde.
Ataques a pequeños cuarteles y guarniciones del ejército,
emboscadas que repelían el ingreso de las fuerzas represivas a
la Sierra, sirvieron para foguear a los guerrilleros y proveerlos de nuevas
armas y municiones, así como entrenamiento en tácticas y
estrategias de la lucha irregular.
"(...) El ataque a un pequeño cuartel que existía en
la desembocadura del río de La Plata,
en la Sierra Maestra, constituyó nuestra primera victoria y tuvo
cierta resonancia, más
lejana que la abrupta región donde se realizó. Fue un llamado
de atención a todos, la
demostración de que el Ejército Rebelde existía y
estaba dispuesto a luchar y, para nosotros,
la reafirmación de nuestras posibilidades de triunfo final."
("Pasajes de la guerra revolucionaria"- Combate de La
Plata - Ernesto Che Guevara)
Varios meses después, un combate sería decisivo en el desarrollo
militar de Ernesto Guevara: el asalto al Cuartel del Uvero.
El 27 de mayo de 1957, Fidel reúne al Estado Mayor y a todos los
oficiales para anunciarles que en cuarenta y ocho horas se enfrentarían
con una guarnición del ejército.
"(...) El cuartel del Uvero estaba colocado a la orilla del mar,
de tal manera que para
rodearlo solamente necesitábamos atacarlo por tres puntos."
("Pasajes de la guerra revolucionaria"- Combate del Uvero-
Ernesto Che Guevara)
El combate tuvo una duración de más de dos horas, participaron
133 hombres entre ambos bandos y más de una cuarta parte quedó
fuera de combate.
La toma del puesto del Uvero significó un fuerte golpe para la
dictadura de Batista, que pregonaba la insignificancia del Ejército
Rebelde y en cada parte daba por liquidados a los guerrilleros.
"(...) Fue un ataque por asalto de hombres que avanzaban a pecho
descubierto contra
otros que se defendían como podían (...)
Para nosotros fue además, la victoria que marcó la mayoría
de edad de nuestra guerrilla. A
partir de este combate, nuestra moral se acrecentó enormemente,
nuestra decisión y
nuestras esperanzas de triunfo aumentaron también (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria"- Combate del Uvero
- Ernesto Che Guevara)
Culminado el fuego de la lucha, Guevara debió tuvo un reencuentro
con su profesión médica. Prestó atención tanto
a sus compañeros, como a los soldados del Ejército batistiano.
Dada la repercusión que esta acción ocasionó en las
fuerzas del gobierno, se decidió dividir la columna del Ejército
Rebelde. Por un lado la tropa de ilesos y sobrevivientes de esa batalla,
junto a la comandancia encabezada por Fidel Castro. Por otro, marcharon
los heridos que fueron encargados al Che para ser curados y alejados de
la zona de operaciones de las fuerzas batistianas.
Guevara debió asumir la responsabilidad de conducir la tropa, junto
a un reducido grupo de combatientes que protegían el traslado de
sus compañeros, debido a las heridas sufridas por el capitán
Juan Almeida Bosque.
"(...)Todo el mes de junio de 1957 transcurrió en la curación
de los compañeros heridos
durante el ataque a Uvero y organizando la pequeña tropa con que
habríamos de
incorporarnos a la columna de Fidel (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
En los primeros días de julio de 1957, la gente organizada por
el Che se reúne con el grueso del Ejército Rebelde.
Al reorganizar las fuerzas, se crea una nueva columna que es puesta bajo
el mando del Che, ascendido a capitán. Esta constaba de 75 hombres;
dividida en tres pelotones conducidos por Ramiro Valdés, Lalo Sardiñas
y Ciro Redondo. Con el fin de desorientar al enemigo, se la numeró
4.
"(...) Esta columna, a la cual denominaban ´el desalojo campesino´,
(...)
heterogéneamente vestidos y heterogéneamente armados, sin
embargo me sentía muy
orgulloso de ellos (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Se gesta una
traición - Ernesto Che Guevara)
Por esos días fue redactada una carta de felicitación a
Frank País, quien encabezaba la lucha clandestina en Santiago de
Cuba. Lo firmaron todos los oficiales del Ejército Rebelde y al
poner los cargos Fidel ordenó que junto al nombre de Ernesto Che
Guevara, pusieran comandante. De ese modo el Che era ascendido con la
mayor graduación para conducir a la segunda columna de las fuerzas
revolucionarias.
"(...) De ese modo informal y casi de soslayo, quedé nombrado
comandante de la
segunda columna del Ejército Guerrillero la que se llamaría
número 4 posteriormente.
(...) Fue en una casa campesina, no recuerdo ahora cuál, que se
redactó este mensaje cálido
de los guerrilleros al hermano de la ciudad que tan heroicamente venía
luchando por
abastecernos y aliviar la presión desde el mismo Santiago.
La dosis de vanidad que todos llevamos dentro, hizo que me sintiera el
hombre más
orgulloso de la tierra ese día. El símbolo de mi nombramiento,
una pequeña estrella, me fue
dado por Celia (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
La recién creada Columna 4 se estableció en la región
de El Hombrito, en la zona occidental de la Sierra Maestra, para desde
allí lanzar sus operaciones contra los destacamentos del ejército
de Batista y repeler las incursiones de las fuerzas enemigas en territorio
guerrillero.
Esta zona de la Sierra debía su nombre al efecto visual que se
creaba al verla desde el llano y que semejaba un pequeño hombrecito.
"(...) Había que prepararse para festejar dignamente la fecha
gloriosa, 26 de julio, que se
aproximaba y Fidel me dio mano libre para hacer lo que pudiera, pero con
prudencia. (...)
Era necesario demostrar que vivíamos, pues nos habían dado
algunos golpes en el llano (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
En el valle
de El Hombrito, el Che estableció el campamento de la Columna 4,
desde allí lanzó operaciones contra posiciones del ejército
de la dictadura y repeliendo el avance de las fuerzas enemigas.
"(
(...) Todavía era muy novata la fuerza, había que preparar
a los hombres antes de
someterlos a trajines más duros(...)
Teníamos la obligación de salirles al paso a las columnas
que invadieran lo que ya empezaba
a ser territorio libre de Cuba, una cierta parte de la Sierra Maestra."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
El 4 de noviembre
de 1957, con un viejo mimeógrafo, comenzó a editarse "El
Cubano Libre", nombre que tomó del periódico mambí
de las guerras de 1868 y 1895.
El propio Comandante Guevara escribiría en él, con el seudónimo
de "El Francotirador". En una carta a Fidel en la Sierra, le
detallaría:
"En cuanto a la difusión de nuestras ideas, primero creamos
un pequeño periódico
llamado El Cubano Libre, en recordación de los héroes de
la manigua, del cual salieron
tres o cuatro números bajo nuestra dirección para pasar
luego a la de Luis Orlando
Rodríguez y, posteriormente, Carlos Franqui (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Otros los medios de difusión y propaganda creados por el Che fue
Radio Rebelde.
El 24 de febrero de 1958, se realizó la primera transmisión
del órgano oficial del 26 de Julio y del Ejército Rebelde.
"Los únicos oyentes que tuvimos fueron Pelencho, un campesino
cuyo bohío estaba
situado en la loma de enfrente a la planta, y Fidel que estaba de visita
en el campamento (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Los meses posteriores, fueron de crecimiento político y militar
para el Che.
Bueycito, El Hombrito, Pino del Agua, Mar Verde, Altos del Conrado, iban
jalonando el ascenso en la moral revolucionaria y la capacidad combativa
del Comandante Guevara y la Columna que dirigía.
"(...) hasta los primeros días del 58, se produce la consolidación
del territorio rebelde; el
ejército, para entrar, tiene que concentrar fuerzas y avanzar en
columnas fuertes; los
preparativos son grandes y los resultados escasos, ya que no tienen movilidad.
Varias columnas
enemigas son cercadas y otras diezmadas o, al menos, detenidas. Aumenta
el
conocimiento de la zona y la capacidad de maniobra (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
A un año del desembarco del Granma, las fuerzas del Ejército
Rebelde ya se habían consolidado en la Sierra Maestra y sus acciones
comenzaban a trascender las fronteras de Cuba.
Entre los meses de abril y mayo de 1958, el periodista argentino Jorge
Masetti subió a la Sierra para entrevista a Fidel y el Che.
"- ¿Por qué estás aquí?
Estoy aquí, sencillamente, porque considero que la única
forma de liberar a América
de dictadores es derribándolos. Ayudando a su caída de cualquier
forma. Y cuanto
más directa, mejor.
- ¿Y no temés que se pueda calificar tu intervención
en los asuntos internos
de una patria que no es la tuya, como una intromisión?.
En primer lugar, yo considero mi patria no solamente Argentina, sino toda
América. Tengo antecedentes tan gloriosos como el de Martí
y es precisamente en su
tierra en donde yo me atengo a su doctrina. Además, no puedo concebir
que se llame
intromisión al darme personalmente, al darme entero, al ofrecer
mi sangre por una
causa que considero justa y popular, al ayudar a un pueblo a liberarse
de una
tiranía, que sí admite la intromisión de una potencia
extranjera que le ayuda con
armas, con aviones, con dinero y con oficiales instructores. Ningún
país hasta ahora
ha denunciado la intromisión norteamericana en los asuntos cubanos
ni ningún
diario acusa a los yanquis de ayudar a Batista a masacrar a su pueblo...
Lo que más asombró a Masetti fue el ver qué tipo
de organización se estaba llevando a cabo
en plena serranía. Una reforma agraria de las tierras liberadas
por el Ejército Rebelde,
repartidas entre los campesinos; el reparto del ganado confiscados a las
fuerzas batistianas y
a los terratenientes de la zona, distribuidas de acuerdo a las necesidades
de las familias más
humildes; un sistema judicial, inexistente hasta entonces en las montañas
cubanas;
escuelas, fábricas de armas, zapaterías, panaderías,
todo una nueva realidad para una
población olvidada y marginada de los beneficios de la economía
de Cuba.
- Che - llamé a Guevara susurrando para no despertar a los que
habían colgado su
hamaca cerca de nosotros - ¿cómo surgieron todas estas cosas?
¿Ya habían
planificado la acción antes de desembarcar?.
Mucho de lo que estamos haciendo ni lo habíamos soñado.
Podría decirse que nos
hemos formado revolucionarios en la revolución. Vinimos a voltear
a un tirano, pero
nos encontramos que esta enorme zona campesina, en donde se va prolongando
nuestra lucha, es la que más necesita de liberación en toda
Cuba. Y sin atenernos a
dogmas y a una ortodoxia inflexible y prefijada, le hemos brindado, no
el apoyo
neutro y declamatorio de muchas revoluciones, sino una ayuda efectiva.
No
luchamos para ellos en un futuro. Luchamos por ellos ahora. Y consideramos
que
cada metro de sierra que es nuestro, es más de ellos. Y que, por
lo tanto, nada debe
demorarles una vida mejor, dado que para el campesinado la revolución
ya ha
triunfado plenamente."
("Los que luchan y los que lloran" - Jorge Ricardo Masetti)
Tras el fracaso de la huelga del 9 de abril de 1958, la dictadura de Fulgencio
Batista se disponía a lanzar la ofensiva contra el Ejército
Rebelde.
En mayo, en el pueblo de Las Mercedes, comienza la operación más
ambiciosa del gobierno: envía diez mil hombres para avanzar sobre
las posiciones rebeldes en la Sierra. En los primeros días del
mismo mes, se realiza una reunión decisiva en la Sierra para reestructurar
la estrategia revolucionaria y analizar las consecuencias de la malograda
huelga.
"(...) Aunque yo no pertenecía a la Dirección Nacional,
fui invitado a participar en ella
a instancias de los compañeros Faustino Pérez y René
Ramos Latour (...)
La reunión fue tensa, dado que había que juzgar la actuación
de los compañeros del Llano,
que hasta ese momento, en la práctica, había conducido los
asuntos del 26 de Julio. En esa
reunión se tomaron decisiones en las que primó la autoridad
moral de Fidel, su indiscutible
prestigio y el convencimiento de la mayoría de los revolucionarios
allí presentes de los
errores de apreciación cometidos."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
La ofensiva del ejército duró aproximadamente dos meses
y medio, perdió más de un millar de hombres entre muertos,
heridos, prisioneros y desertores. La guerrilla se apoderó de más
de seiscientas armas, incluido un tanque, abundante parque y demostró
el crecimiento de su capacidad combativa y moral. Había derrotado
a una fuerza superior, en proporción de 10 a 1 en efectivos y de
diez mil armas de todo tipo, contra doscientos fusiles en manos de los
combatientes de Fidel.
El Ejército Rebelde entraba en una etapa decisiva para encarar
una estrategia final: la Invasión al occidente de Cuba, reeditando
la campaña que realizara Antonio Maceo y Máximo Gómez
en 1895.
"(...) Liquidados los regimientos que asaltaron la Sierra Maestra;
vuelto el frente a su
nivel natural y aumentadas nuestras tropas en efectivo y en moral, se
decidió iniciar la
marcha sobre Las Villas, provincia céntrica.
(...)En la orden militar dictada se indicaba como principal labor estratégica,
la de cortar
sistemáticamente las comunicaciones entre ambos extremos de la
Isla; se ordenaba, además,
establecer relaciones con todos los grupos políticos que hubiera
en los macizos montañosos
de esa región (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
La marcha
hacia el occidente debía iniciarse en camiones, el 30 de agosto
de 1958; pero mientras esperaban la llegada de los vehículos con
uniformes, gasolina y una avioneta con un cargamento de armas, la aviación
detectó los movimientos y bombardeó el aeropuerto. Posteriormente
las tropas enemigas avanzaron tomando la camioneta que transportaba el
combustible y la Columna del Che debió comenzar la marcha el 31
de agosto, a pie.
"(...) Caminábamos por difíciles terrenos anegados,
sufriendo el ataque de plagas de
mosquitos que hacían insoportables las horas de descanso; comiendo
poco y mal, bebiendo
agua de los ríos pantanosos o simplemente de pantanos.
(...) Ya a la semana de haber salido del campamento (...) las fuerzas
estaban bastante
debilitadas.
(...) La noche del 9 de setiembre, entrando en el lugar conocido por La
Federal, nuestra
vanguardia cayó en una emboscada enemiga, muriendo dos valiosos
compañeros, pero el
resultado más lamentable fue el ser localizados por las fuerzas
enemigas, que de allí en
adelante no nos dieron tregua."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Acosados sin tregua por el ejército de la tiranía, enfrentando
el hambre y la sed, sumados a la falta de pertrechos, afecciones a la
salud de los combatientes y las inclemencias climáticas, cuarenta
y cinco días después de comenzada la travesía hacia
el centro del país, el 16 de octubre de 1958, la columna comandada
por el Che llega al Escambray.
"(...) cuando la situación era más tensa, cuando ya
solamente al imperio del insulto, de
ruegos, exabruptos de todo tipo, podía hacer caminar a la gente
exhausta, una sola visión a
lontananza animó sus rostros e infundió nuevo espíritu
a la guerrilla. Esa visión fue una
mancha azul hacia Occidente, la mancha azul del macizo montañoso
de Las Villas, visto
por primera vez por nuestros hombres."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
La misión del Che de unificar los diferentes grupos de combatientes
en el Escambray, pondría a prueba su desarrollo político
y sus dotes como dirigente. La situación política en la
provincia de Las Villas, las divisiones internas y la falta de coordinación
en la lucha atentaba contra el objetivo de derrotar a la dictadura de
Batista y tomar el poder.
"Hubo que hacer en el Escambray una intensísima labor en favor
de la unidad
revolucionaria, ya que existía un grupo dirigido por el comandante
Gutiérrez Menoyo
(Segundo Frente Nacional del Escambray), otro del Directorio Revolucionario
(capitaneado
por los comandantes Faure Chomón y Rolando Cubela), otro pequeño
de la Organización
Auténtica, otro del Partido Socialista Popular (comandado por Torres,
y nosotros: es decir
cinco organizaciones diferentes (...)
Tras laboriosas conversaciones que hube de tener con sus respectivos jefes,
se llegó a una
serie de acuerdos entre las partes y se pudo ir a la integración
de un frente
aproximadamente común."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Los días que siguieron al establecimiento de la comandancia de
la Columna 8, en el Escambray, fueron de constante actividad y hostigamiento
a las posiciones enemigas en los poblados de Las Villas.
Paralización de la carretera central, cercos y rendición
de los cuarteles atacados. Güinía de Miranda, Fomento, Guayos
y Cabaiguán, se iban sumando al territorio libre que las tropas
del Che iban extendiendo desde el sur de la provincia hacia el objetivo
central: la toma de la capital Santa Clara.
¨ Camilo Cienfuegos atacaba en la zona norte de Las Villas a una serie
de poblados, a los
que iba reduciendo, a la vez que establecía el cerco a Yaguajay,
último reducto donde
quedaban tropas de la tiranía (...) mientras las nuestras seguían
ya por la carretera central
avanzando hacia Santa Clara, la capital. ¨
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Placetas, Remedios, Caibarién y Camajuaní, se fueron sumando
a las victorias de la Columna rebelde del Che. Las guarniciones tomadas
en la campaña, suministraron parque y armamento de todo tipo. En
el avance sobre Santa Clara, iban cayendo los puestos o fuertes que no
podían resistir el embate guerrillero.
El 28 de diciembre de 1958, llega a Santa Clara.
¨ Al retirarse el enemigo de Camajuaní, sin ofrecer resistencia,
quedamos listos para el
asalto definitivo a la capital provincial de Las Villas (...)
En el momento del ataque nuestras fuerzas habían aumentado el considerablemente
su
fusilería, en la toma de distintos puntos (...)
Mientras las tropas del Directorio Revolucionario se encargaban de tomar
el cuartel
número 31 de la Guardia Rural, nosotros nos dedicábamos
a sitiar casi todos los puestos
fuertes de Santa Clara (...)
El 29 de diciembre iniciamos la lucha. La Universidad había servido
en un primer
momento, de base de operaciones. Después establecimos comandancia
más cerca del centro
de la ciudad.
(...) Las lomas del Cápiro seguían firmes y allí
estuvimos luchando durante todo el día 30,
tomando gradualmente al mismo tiempo distintos puntos de la ciudad. Ya
en ese momento
se habían cortado las comunicaciones entre el centro de Santa Clara
y el tren blindado. Sus
ocupantes, viéndose rodeados en las lomas del Cápiro trataron
de fugarse por la vía férrea y
con todo su magnífico cargamento cayeron en el ramal destruido
previamente por nosotros,
descarrilándose la locomotora y algunos vagones.
(...) los hombres eran sacados con cócteles Molotov del tren blindado.
(...) Acosados por hombres que, desde puntos cercanos y vagones inmediatos
lanzaban
botellas de gasolina encendida, el tren se convertía - gracias
a las chapas del blindaje - en
un verdadero horno para los soldados. En pocas horas se rendía
la dotación completa, con
sus 22 vagones, sus cañones antiaéreos, sus ametralladoras
del mismo tipo, sus fabulosas
cantidades de municiones (...)"
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
Con la caída del tren blindado en manos del Ejército Rebelde,
se asestaba un golpe mortífero a la dictadura de Batista. La toma
de la central eléctrica y el noroeste de la ciudad de Santa Clara,
ponía la capital de la provincia central Las Villas en poder de
la Revolución.
La Batalla de Santa Clara se convertía en un hito de la lucha y
demostraba la capacidad combativa y política del Comandante Ernesto
Che Guevara.
¨ Después caía la estación de policía,
entregando los tanques que la defendían, (...) el
cuartel número 31, (...) la cárcel, la audiencia, el palacio
del Gobierno Provincial, el Gran
Hotel (...)
En ese momento sólo quedaba por rendirse el cuartel "Leoncio
Vidal", la mayor fortaleza
del centro de la Isla. Pero ya el día primero de enero de 1959
había síntomas de debilidad
creciente entre las fuerzas defensoras. En la mañana de ese día
mandamos a los capitanes
Núñez Jiménez y Rodríguez de la Vega a pactar
la rendición del cuartel. Las noticias eran
contradictorias y extraordinarias: Batista había huido ese día,
desmoronándose la Jefatura
de las Fuerzas Armadas."
("Pasajes de la guerra revolucionaria" - Ernesto Che
Guevara)
El Che recibe la orden de Fidel, de avanzar sobre La Habana y tomar la
Fortaleza
Militar de la Cabaña.
El 3 de enero de 1959, sin resistencia de la guarnición, el Comandante
Guevara ingresa en el cuartel que ya se encontraba bajo el mando de uno
de los militares "puros" opuestos a Batista. Asume la jefatura
de la Fortaleza ubicada frente a la Bahía habanera y es designado
Jefe del Departamento de Capacitación del Ejército Rebelde.
¨(...) Los hombres y las mujeres del Ejército Rebelde no olvidaron
nunca su misión
fundamental en la Sierra Maestra ni en otros lugares, que era la del mejoramiento
del
campesino, su incorporación a la lucha por la tierra y su contribución
llevada a cabo por
medio de escuelas que los maestros improvisados tenían en los lugares
más inasequibles de
esa región de Oriente. Se hizo allí el primer ensayo de
reparto de tierras con un reglamento
agrario(...)
Se dieron revolucionariamente las tierras a los campesinos, se ocuparon
grandes fincas de
servidores de la dictadura, distribuyéndose, y todas las tierras
del Estado se comenzaron a
dar en posesión a los campesinos de esa zona. Había llegado
el momento en que nos
identificaban plenamente como un movimiento campesino ligado estrechamente
a la tierra y
con la Reforma Agraria como bandera.
(...)De hecho avanzábamos con la Reforma Agraria como punta de
lanza del Ejército
Rebelde. Y no era una maniobra demagógica, sino simplemente que
en el transcurso de un
año y ocho meses de Revolución, la compenetración
entre los dirigentes y las masas
campesinas había sido tan grande que muchas veces ésta incitaba
a la Revolución a hacer lo
que en un momento no se pensaba.
(...)Estamos ya en las proyecciones sociales del Ejército Rebelde,
tenemos una democracia
armada. Cuando planeamos la Reforma Agraria y acatamos las demandas de
las nuevas
leyes revolucionarias que la complementan y que la harán viable
e inmediata, estamos
pensando en la justicia social que significa la redistribución
de la tierra y también en la
creación de un mercado interno extenso y en la diversificación
de los cultivos, dos objetivos
cardinales inseparables del gobierno revolucionario que no pueden ser
pospuestos porque el
interés popular está implícito en ellos.
Todas las actividades económicas son conexas. Tenemos que incrementar
la
industrialización del país, sin ignorar los muchos problemas
que su proceso lleva
aparejados. Pero una política de fomento industrial exige ciertas
medidas arancelarias que
protejan la industria naciente y un mercado interno capaz de absorber
las nuevas
mercaderías.
(...)¿Con qué resortes contamos para que un programa como
el expuesto se lleve a cabo?
Tenemos el Ejército Rebelde y éste debe ser nuestro primer
instrumento de lucha, el arma
más positiva y más vigorosa (...)
(...)esta liquidación no se hace por venganza no sólo por
espíritu de justicia, sino por la
necesidad de asegurar que todas esas conquistas del pueblo puedan lograrse
en el plazo más
mínimo.
(...)Todo el pueblo cubano deberá convertirse en un ejército
guerrillero, pues el Ejército
Rebelde es un cuerpo en crecimiento cuya capacidad sólo está
limitada por el número de seis
millones de cubanos de la república. Cada cubano ha de aprender
a manejar las armas
y cuándo deberá usarlas en su defensa."
(Charla pronunciada en la Sociedad Nuestro Tiempo, 27 de enero de 1959.
Revista Humanismo,
enero-abril de 1959)
Mediante un decreto ley, el 4 de febrero de 1959 es declarado ciudadano
cubano por nacimiento.
El 14 de mayo, se promulga la Ley de Reforma Agraria en la que participa
activamente desde sus inicios en la Sierra Maestra.
Funda la agencia de noticias Prensa Latina, 16 de junio de 1959, cuyo
jefe será el periodista argentino con quien entablara amistad en
la Sierra: Jorge Ricardo Masetti. También verá la luz el
semanario Verde Olivo, creado por el Che, como órgano informativo
del Ejército Rebelde.
El 12 de junio de 1959, en representación del Gobierno Revolucionario,
comienza una gira por nueve países del Pacto de Bandung.
Visita la República Árabe Unida, India, Japón, Indonesia,
Ceilán, Pakistán, Yugoslavia, Sudán y Marruecos.
En todos es recibido por Jefes de Estado y Ministros, realiza visita a
diferentes centros de producción e históricos y establece
puentes de relaciones diplomáticas y políticas con la Revolución
Cubana.
Culmina este recorrido el 8 de setiembre de 1959, con la satisfacción
de haber hecho conocer la realidad latinoamericana y de Cuba en particular,
del otro lado del mundo.
"Para los asiáticos, hablar de América (la nuestra,
la irredenta) es hablar de un
continente impreciso, tan desconocido para ellos como lo es para nosotros
esa inmensa parte
del mundo cuyas ansias libertarias encontraron el vehículo de expresión
apropiado en el
pacto de Bandung.
(...)Nada concreto se agrega a este conocimiento, excepto un hecho para
ellos casi abstracto,
que se llama "Revolución Cubana ".
(...)Hoy va desvaneciéndose la otra América, la que tiene
hombres desconocidos que
trabajan miserablemente el estaño, por cuya causa, y en cuyo nombre,
se explota hasta el
martirio a los trabajadores del estaño indonesio; la América
de los grandes cauchales
amazónicos donde hombres palúdicos producen la goma que
hace más ínfimo el salario de
los caucheros de Indonesia, Ceilán, o Malaya; la América
de los fabulosos yacimientos
petrolíferos, por los cuales no se puede pagar más a1 obrero
del Irak, la Arabia: Saudita o el
Irán; la del azúcar barato que hace que el trabajador de
la India no pueda recibir mayor
remuneración por el mismo trabajo bestial bajo el mismo sol inclemente
de los trópicos.
(América desde el balcón afroasiático - Revista
Humanismo, setiembre-octubre 1959)
Un mes después, el 7 de octubre de 1959, es oficialmente nombrado
Jefe del Departamento de Industrialización Nacional de Reforma
Agraria (INRA). La tarea era coordinar un grupo de industrias y talleres,
recientemente nacionalizados.
"El Instituto Nacional de la Reforma Agraria nació como un
organismo agrícola
encargado de toda la producción en ese ramo, sin embargo hubo que
aditarle algo nuevo, ese
algo fue el Departamento de Industrialización (...)
(...) pronto vimos que era más imperiosa aún que la programación
de todo un trabajo sobre
la industria derivada de la agricultura y de la ganadería, una
programación general de las
metas a que debe llegar Cuba, y de sus posibilidades."
(Rumbos de la Industrialización - El Che en la Revolución
Cubana, Tomo I)
Las tareas inmediatas planteadas por la Revolución, para el desarrollo
de la economía cubana, son encaradas por el Comandante Guevara,
en el marco de un país basado en el monocultivo: la caña
de azúcar, y con un solo mercado: Estados Unidos.
"Un gran ejército de desocupados ascendente a más de
600.000 personas, listo para
servir de fuerza de choque contra cualquier pretensión de la clase
obrera organizada (...);
una serie de industrias manufactureras que elaboraban sus mercancías
con materias primas
venidas del extranjero, en máquinas extranjeras y utilizando repuestos
extranjeros; una
agricultura sin desarrollo, ahogada por la competencia del mercado imperialista
y por el
latifundio, que dedicaba las tierras a reservas cañeras o ganadería
extensiva, prefiriendo
importar los alimentos de Estados Unidos. En una frase, distorsión
de la economía del país
y estancamiento casi total."
(Tareas industriales de la Revolución en los años venideros
- El Che en la Revolución Cubana,
Tomo I)
El 26 de noviembre de 1959, es nombrado presidente del Banco Nacional
de Cuba.
"(...) al tomar la Presidencia del Banco, al encargársenos
una serie de tareas nuevas,
vimos que no era solamente el deseo o el no deseo de hacer las cosas el
que frenaba las
instituciones bancarias, la función crediticia, la función
orientadora del crédito; era el
mismo sistema creado.
Aún cuando los representantes de la banca extranjera no fueran
a exponer un criterio diferente al criterio
expresado por la dirigencia estatal del Banco, sin embargo, era un espía
que podía controlar todo el Banco.
(...) el crédito se realizaba en una forma anárquica, y
los Bancos que tenían la capacidad de
crear dinero, lo creaban orientando el crédito en la forma en que
le era más rentable,
dejando completamente de lado los intereses de la nación."
(Comparecencia en el programa de televisión "Ante la Prensa" - 20 de octubre de 1960)
Al frente de la principal entidad financiera estatal del país,
el Che toma una serie de medidas tendientes a eliminar las deformaciones
corruptas del sistema anterior y la nacionalización de los bancos
estadounidenses The First National City Bank of New York, The First National
Bank of Boston y The Chase Manhattan Bank.
Como Presidente del Banco Nacional de Cuba, esboza una política
tendiente a la industrialización de la Isla mediante la reorientación
del crédito hacia actividades verdaderamente productivas, en pos
de alcanzar la independencia económica de Cuba.
"(...) la soberanía política y la independencia económica
van unidas. Si no hay economía
propia, si se esta penetrado por un capital extranjero, no se puede estar
libre de la tutela del
país del cual se depende, ni mucho menos se puede hacer la voluntad
de ese país si choca con
los grandes intereses de aquel otro que la domina económicamente.
(...) los pilares de la soberanía política que se pusieron
el 1° de enero de 1959, solamente
estarán totalmente consolidados, cuando se logre una absoluta independencia
económica. Y
podemos decir que vamos por buen camino si cada día se toma una
medida que asegure
nuestra independencia económica. En el mismo momento en que medidas
gubernamentales
hagan que cese este camino o que se vuelva atrás, aunque solo sea
un paso, se ha perdido
todo y se volverá indefectiblemente a los sistemas de colonización
mas o menos encubiertos
de acuerdo con las características de cada país y de cada
momento social.
(...)Nosotros hemos tomado el poder político, hemos iniciado nuestra
lucha par la liberación
con este poder bien firme en las manos del pueblo. El pueblo no puede
soñar siquiera con la
soberanía si no existe un poder que responda a sus intereses y
a sus aspiraciones, y poder
popular quiere decir no solamente que el Consejo de Ministros, la Policía,
los Tribunales y
todos los órganos del gobierno estén en manos del pueblo.
También quiere decir que los
órganos económicos van pasando a manos del pueblo. El poder
revolucionario o la soberanía
política es el instrumento para la conquista económica y
para hacer realidad en toda su
extensión la soberanía nacional. En términos cubanos,
quiere decir que este Gobierno
Revolucionario es el instrumento para que en Cuba manden solamente los
cubanos en toda
la extensión del vocablo, desde la parte política hasta
disponer de las riquezas de nuestra
tierra y de nuestra industria. Todavía no podemos proclamar ante
la tumba de nuestros
mártires que Cuba es independiente económicamente. No lo
puede ser cuando simplemente
un barco detenido en Estados Unidos hace parar una fábrica en Cuba,
cuando simplemente
cualquier orden de alguno de los monopolios paraliza aquí un centro
de trabajo.
Independiente será Cuba cuando haya desarrollado todos sus medios,
todas sus riquezas
naturales y cuando haya asegurado mediante tratados, mediante comercio
con todo el
mundo, que no pueda haber acción unilateral de ninguna potencia
extranjera que le impida
mantener su ritmo de producción y mantener todas sus fábricas
y todo su campo
produciendo al máximo posible (...)"
("Soberanía Política e independencia económica" - 20 de marzo de 1960)
Como estrategia para contrarrestar las acciones de la contrarrevolución,
destinadas a acaparar el dinero circulante en Cuba, el Che hace emitir
nuevos billetes de pesos cubanos que llevarán su firma como Presidente
del Banco Nacional de Cuba.
"(...) las críticas que ha dado lugar el que yo haya firmado
los billetes de banco con mi
nombre guerrillero. Aunque de manera alguna me preocupa el uso que esté
haciendo la
contrarrevolución de ese hecho (...), tengo el gusto de explicarle
que si bien mi manera de
firmar no es la acostumbrada por los presidentes de banco, usualmente
hombres de
ideologías muy diferentes a la mía y que han llegado a esos
cargos por procesos también
muy disímiles al que me trajo a mí a este banco nacional,
esto no significa de modo alguno
que yo le esté restando importancia al documento sino que el proceso
revolucionario no ha
terminado y que, además, se deben cambiar las escalas de valores."
("Carta en respuesta al ciudadano Lorenzo Alujas" - 9
de agosto de 1960)
En octubre de 1960, el Che encabeza una gira por la U.R.S.S. y otros países
socialistas. Este periplo por el campo socialista, lo realiza en carácter
de las múltiples responsabilidades que lo ocupaban en esa etapa:
Presidente del Banco Nacional de Cuba, Jefe del Departamento de Industrialización
del INRA, con responsabilidades en la JUCEPLAN (Junta Central de Planificación),
miembro de la dirección del Partido y dirigente de la Revolución.
Los acuerdos alcanzados en las naciones que recorrió, formaban
parte de la estrategia por encontrar nuevos mercados y respaldo económico
y político, frente al aumento de las presiones del gobierno estadounidense.
Pocos días después de su regreso, el 23 de febrero de 1961,
el gobierno cubano crea el Ministerio de Industrias y el Comandante Ernesto
Guevara es nombrado al frente del mismo.
"Los primeros pasos del Estado revolucionario estaban teñidos
de los elementos
fundamentales de la táctica guerrillera como forma de administración
estatal (...) después de
un año de dolorosa experiencia (...) era imprescindible modificar
totalmente nuestro estilo
de trabajo y volver a organizar el aparato estatal de un modo racional
(...) como
contramedida se empezaron a organizar los fuertes aparatos burocráticos
(...) el bandazo fue
demasiado grande y toda una serie de aparatos administrativos entre los
que se incluye el
Ministerio de Industria iniciaron una política de centralización
administrativa (...) El
burocratismo, evidentemente, no nace con la sociedad socialista ni es
un componente
obligado de ella."
("Contra el burocratismo" - Ernesto Che Guevara)
Definido el carácter socialista de la Revolución, el Che
se avoca decididamente a tomar las medidas necesarias que aporten su esfuerzo
en la construcción de la nueva sociedad.
En lo económico pone como eje central un proceso de industrialización
del país, elaborando un sistema presupuestario a la medida de las
relaciones sociales que deben prevalecer en la construcción del
Socialismo.
"(...) el Sistema Presupuestario de Financiamiento, debe comenzarse
por aclarar que es
un concepto global, vale decir, su acción objetiva se ejercería
cuando participara en todos los
aspectos de la economía (...)
El aparato central del ministerios se encarga de asegurar que la producción
se cumpla a
nivel de empresa y la empresa debe encargarse que se cumpla a nivel de
unidad.
(...) Nuestro concepto fundamental es que en todo este proceso el producto
va adquiriendo
valor por el trabajo que se ejerce sobre él (...)
Calidad, cantidad y surtido deben cumplirse de acuerdo con planes trimestrales.
(...) Podría pensarse que el centro de trabajo fuera la base del
núcleo político de la sociedad
futura (...) darían la ocasión al partido y al gobierno
de tomar decisiones fundamentales
para la economía o para la vida cultural del individuo."
("Sobre el Sistema Presupuestario de Financiamiento" - Ernesto Che Guevara, Nueva Industria,
Revista Económica, N° 5, febrero de 1964)
El 16 abril de 1961, grupos contrarrevolucionarios armados y entrenados
por la CIA, desembarcan en Playa Girón, el Comandante Ernesto Guevara
toma su posición como Jefe Militar de la Región de Occidente.
La invasión es derrotada en menos de 72 horas.
"Nuestro gran maestro, el que nos enseñó más,
ha sido siempre el imperialismo. Cada
vez que flaqueaba nuestro ánimo, que pensábamos en sentarnos
a descansar, el
imperialismo, como hoy, nos ha mostrado que no se puede descansar en una
revolución, y
que hay que seguir para adelante (...) seguir aquí paso a paso,
aniquilando todo lo abyecto,
todo lo que representa el pasado, y creando, en medio de la lucha, un
mundo nuevo."
("A las milicias en Pinar del Río" - Ernesto Che
Guevara)
El Che vuelve a viajar en representación del Gobierno cubano, a
la reunión que en agosto de 1961, realiza el Consejo Interamericano
Económico y Social (CIES) en Punta del Este, Uruguay.
Allí enfrentará los planes hegemónicos para América
Latina, que ha diseñado la administración Kennedy: la Alianza
Para el Progreso.
"¿No tienen un poco la impresión de que se les está
tomando el pelo? Se dan dólares
para hacer caminos, se dan dólares para hacer alcantarillas (...)
¿Por qué no se dan dólares
para equipos, dólares para maquinarias, dólares para nuestros
países subdesarrollados
puedan convertirse en países industriales-agrícolas de una
sola vez? Cuba es la gallina de
los huevos de oro, mientras esté Cuba, nos dan.
(..) No nos oponemos a que nos dejen de lado en la repartición
de los créditos (...) Lo que
nunca admitiremos es que se nos coarte nuestra libertad de comerciar y
tener relaciones con
todos los pueblos del mundo."
("Discurso en la V° sesión plenaria CIES" - Punta del Este, Uruguay, agosto de 1961)
Además de Uruguay, visita Brasil en donde se entrevista con el
Presidente Janio Quadros, en donde es condecorado por el mandatario brasileño,
y realiza un viaje a Argentina para entrevistarse con el Presidente argentino,
Arturo Frondizi.
El 4 de febrero de 1962, Fidel proclama la Segunda Declaración
de La Habana, en la que ratifica el rumbo de la Revolución Cubana
y la necesidad de nuevas revoluciones socialistas en América Latina.
El Che participa en la redacción y aprobación de la misma.
"(..)El 25 de mayo, aquí en Cuba, tiene características
especiales (...). Son las nuevas
condiciones de América (...).
Esta nueva Era que vivimos (...).
Este momento histórico del
cual Cuba tiene la gloria especial de ser el iniciador en América.
(...) tenemos que luchar para liquidar viejas formas económicas
que nos oprimen, para
librarnos de todos los problemas que nos ha traído en nuestro desarrollo
la dependencia de
los capitales extranjeros, la dependencia fundamentalmente de los monopolios
norteamericanos y para defender la parte de libertad y bienestar de nuestro
pueblo que
hemos logrado en estos años de lucha".
("Mensaje a los argentinos" - 25 de mayo de 1962)
En el proceso de la Crisis de los Mísiles, el momento más
caliente de la Guerra Fría, el Che formó parte de la comisión
que presidía Fidel Castro, que también integra el representante
soviético en las conversaciones URSS-Cuba, Anastas Mikoyan.
Al atardecer del 22 de octubre de 1962, el Presidente John F. Kennedy
se dirige a la nación norteamericana en un mensaje televisado y
declara que hay "evidencia de las bases (soviéticas) en Cuba",
por lo que EE.UU. establecerá una cuarentena y un cerco naval a
la Isla.
Al día siguiente el gobierno Revolucionario decreta la alarma de
combate.
El Che, como jefe del Ejército Occidental, establece su cuartel
general en la Cueva de Los Portales, Pinar del Río. En consecuencia
con las medidas defensivas tomadas en el país y los antecedentes
de Playa Girón, pero a mayor escala, el Comandante Guevara comienza
a organizar depósitos de municiones en la serranía cercana
y recorre trincheras hablándole a la gente para elevar la moral,
anunciando que la estrategia contemplaba una primera línea como
en Bahía de Cochinos y, llegado el caso, el repliegue a la Sierra
para comenzar una guerra de guerrillas.
" (...)El hecho de que Cuba tuviera cohetes atómicos, sirvió
de pretexto para que todos se
pusieran de parte de los Estados Unidos: Playa Girón no ha hecho
el efecto contrario. Ellos
saben bien que estas son armas defensivas, saben también quien
es el agresor. Sucede que,
aunque no lo digan, todos también conocen el verdadero peligro
de la Revolución cubana
(...)
Es el ejemplo escalofriante de un pueblo que esta dispuesto a inmolarse
atómicamente
para que sus cenizas sirvan de cimiento a las sociedades nuevas y que,
cuando se hace, sin
consultarlo, un pacto por el cual se retiran los cohetes atómicos,
no suspira de alivio, no
da gracias por la tregua; salta a la palestra para dar su voz propia y
única; su posición
combatiente, propia y única, y más lejos, su decisión
de lucha, aun cuando fuera solo,
contra todos los peligros y contra la mismísima amenaza atómica
del imperialismo
yanqui."
("Táctica y estrategia de la Revolución Latinoamericana" - Octubre-noviembre, 1962.
Publicado en Verde Olivo, 6 de octubre de 1968)
Los ataques piratas y contrarrevolucionarios se intensifican en 1963,
en ese contexto el Che lleva a cabo un incansable batalla en pos de acelerar
el proceso de industrialización del país y profundiza su
labor política e ideológica como dirigente.
"(...) hay que recordar siempre que el marxista no es una máquina
automática y fanática
dirigida (...) hacia un objetivo determinado.
(...) El marxista debe ser el mejor, el más cabal, el más
completo de los seres humanos pero, siempre,
por sobre todas las cosas, un ser humano; un militante de un partido que
vive y vibra en contacto
con las masas (...); un trabajador incansable que entrega todo a su pueblo
(...) entrega sus horas de
descanso, su tranquilidad personal, su familia o su vida a la Revolución,
pero nunca es ajeno al
calor del contacto humano."
(prólogo al libro "El Partido marxista-leninista")
El 30 de junio de 1963, inicia su quinto viaje en representación
del Gobierno revolucionario. Llega a Argel, para participar de los festejos
del primer aniversario de la independencia argelina y participar en las
Sesiones de Estudios sobre las técnicas de planificación.
"Acepté la invitación sólo para hacerles una
pequeña historia de nuestro desarrollo
económico, de nuestros errores y de nuestros éxitos que
quizás pudiera servirles en un
futuro más o menos inmediato y fundamental (...)"
("Intervención en el I° Seminario sobre Planificación" - Argelia, 16 de julio de 1963)
El 11 de enero de 1964, participa en la entrega de certificados de trabajo
comunista a obreros del Ministerio de Industrias.
"(...) La actitud comunista frente a la vida es mostrar con el ejemplo
el camino que hay
que seguir, es llevar a las masas con el propio ejemplo, cualesquiera
que sean las dificultades
a vencer en el camino. Quien puede mostrar el ejemplo de su trabajo repetido
durante días y
días, sin esperar de la sociedad que el reconocimiento a sus méritos
de trabajador, de
constructor de esa nueva sociedad (...) Y la construcción de esa
nueva sociedad no se podrá
hacer de ninguna manera si no es cobre la base del sacrificio."
("Discurso en la CTC-R", 11 de enero de 1964)
Del 19 de marzo al 12 de abril, asiste a la Conferencia sobre Comercio
y Desarrollo de la Organización de Naciones Unidas, en Ginebra,
Suiza.
"En esta Conferencia, Cuba expresará su opinión a través
de los distintos prismas que
configuran su peculiar situación en el mundo (...)
En su condición de latinoamericanos y subdesarrollados, se unirá
a las demandas
principales de los países hermanos (...)
Cuba afirma que debe surgir de esta Conferencia una definición
del comercio internacional
como instrumento idóneo para el más rápido desarrollo
económico de los pueblos
subdesarrollados y discriminados y que esta definición debe conllevar
la eliminación de
todas las discriminaciones y diferencias, aún las que emanan del
supuesto trato
igualitario."
("Discurso en la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo de la
ONU", Ginebra, Suiza,25 de marzo
de 1964)
Los miembros de la Unión de Jóvenes Comunistas del Ministerio
de Industrias realizaron un seminario llamado:
"La juventud y la revolución".
A la clausura del mismo asistió el Comandante Ernesto Che Guevara.
El Che define en este mensaje el papel que le toca a los jóvenes
en la construcción del socialismo y en las duras tareas de encaminar
la economía surgida del gobierno revolucionario.
"(...) no confundir lo que la juventud de todo el mundo -y sobre
todo la juventud cubana
por las características de su pueblo- tiene de alegre, de fresco,
de espontáneo, y la
superficialidad. Son dos cosas absolutamente distintas. Se puede ser y
se debe ser
espontáneo y alegre, pero se debe ser profundo al mismo tiempo.
(...)El aspecto fundamental en el cual la juventud debe señalar
camino es precisamente en el
aspecto de ser vanguardia en cada uno de los trabajos que le compete.
(...)A la juventud le faltaba recoger entonces los grandes problemas que
se planteaba el
gobierno, como problema de decisión de masa, convertirlos en su
propio anhelo y marchar
por ese camino a la vanguardia. Dirigida y orientada por el partido, debe
marchar a la
vanguardia."
("Discurso en el Ministerio de Industrias" - en el Seminario
"La juventud y la Revolución", La
Habana, 9 de mayo de 1964.)
El 4 de noviembre viaja a la U.R.S.S. a participar de los festejos de
un nuevo aniversario de la Revolución de Octubre y en los actos
de constitución de la Sociedad de Amistad soviético-cubana,
que preside el primer cosmonauta Yuri Gagarin. Regresa a Cuba el 19 de
ese mes y el 30, en Santiago de Cuba, denuncia las atrocidades cometidas
en el Congo por los paracaidistas belgas apoyados por Estados Unidos.
"Ahora en ese Congo tan lejano de nosotros y, sin embargo, tan presente,
hay una
historia que nosotros debemos conocer y una experiencia que nos debe de
servir.
(...) primero la bestialidad imperialista, bestialidad que no tiene una
frontera determinada (...)
Y la estatua que recuerda a Lumumba - hoy destruida pero mañana
reconstruida - nos
recuerda también que no se puede confiar en el imperialismo pero
ni un tantito así, nada.
Bajo la bandera de las Naciones Unidas en el Congo, fue asesinado Lumumba
(...)"
("Discurso en la inauguración de un combinado industrial"
- Santiago de Cuba, 30 de
noviembre de 1964)
El 11 de diciembre de 1964, preside la delegación cubana en la
Asamblea General de las Naciones Unidas.
"(...)Una vez más elevamos nuestra voz para alertar al mundo
sobre lo que esta
ocurriendo en Sudáfrica; la brutal política del apartheid
se aplica ante los ojos de las
naciones del mundo. Los pueblos de África se ven obligados a soportar
que en ese continente
todavía se oficialice la superioridad de una raza sobre la otra,
que se asesine impunemente
en nombre de esa superioridad racial. ¿Las Naciones Unidas no harán
nada para impedirlo?
Querría referirme específicamente al doloroso caso del Congo,
único en la historia del
mundo moderno, que muestra como se puede burlar con la más absoluta
impunidad, con el
cinismo más insolente, el derecho de los pueblos. Las ingentes
riquezas que tiene el Congo y
que las naciones imperialistas quieren mantener bajo su control son los
motivos directos de
todo esto.
(...)Los Estados Unidos intervienen en América invocando la defensa
de las instituciones
libres. Llegará el día en que esta Asamblea adquiera aún
más madurez y le demande al
Gobierno norteamericano garantías para la vida de la población
negra y latinoamericana
que vive en este país, norteamericanos de origen o adopción,
la mayoría de ellos.
(...)Ahora, sí, la historia tendrá que contar con los pobres
de América, con los explotados y
vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para
siempre, su historia.
(...) Porque esta gran humanidad ha dicho "¡Basta!" y
ha echado a andar. Y su marcha de
gigante, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia,
por la que ya han
muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso,
los que mueran, morirán como los
de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única,
verdadera e irrenunciable
independencia.
("Discurso en la XIX Asamblea General de las Naciones Unidas" - Nueva York, 11 de
diciembre de 1964)
Fuente: GRANMA
CUBA WEB
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