LA LIBERACIÓN
En un lugar oscuro de mi corazón
yo sentía un frío extraño
que nublaba mi mente y mi razón,
haciendo mucho daño.
Dejé
entrar el sol de la esperanza
que entibió todo dentro de mi ser.
Me sentí muy feliz e iluminada
y mi alma volvió a renacer.
Ahora sonrío
porque la vida,
a pesar de todas las heridas
me dará sólo rosas. No la espina.
Y me muestra con esto, que estoy viva.
LUCÍA BONSERIO