VIAJANDO
Permanentamente
viajo, viajo...
como si lo hiciera
en una nave
Veo las
pirámides
de Egipto y sus arenales,
y el anchuroso Nilo tan
solemne y admirable.
Sus mujeres
todas esbozadas,
ofreciendo a la gente sus
trabajos de sedas naturales.
Y las serpientes
con su
hechizador, que les toca
la flauta para encantarlas.
Yo huyo
como espantada,
y me detengo en un
puesto de curiosidades,
mientras aspiro el perfune
de miles de especias,
como el clavo de olor
y la nuez moscada.
Genoveva
Alonso