La Iglesia impulsa soluciones para combatir la pobreza

20/10/2009 - Un proyecto de ingreso universal para la niñez fue presentado por la Iglesia, el cual se denomina "Ingreso Básico para la Igualdad y la Equidad en la Niñez" y apunta a "equiparar e igualar los derechos de todos los niños independientemente de la condición socioeconómica y laboral de sus padres".

La Iglesia presentó una propuesta de ingreso universal para la niñez que pretende que se convierta en una "política de Estado independientemente del gobierno de turno".

El presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, el laico Eduardo Serantes, sostuvo que el proyecto será remitido tanto al Poder Ejecutivo como al Congreso, como "un aporte a la construcción del bien común del país".

Serantes explicó que el ingreso B.I.E.N. propone equiparar el derecho a la asignación familiar por hijo a todos los niños, adolescentes y embarazadas en situación de vulnerabilidad social, "independientemente de la condición económica, social o laboral de sus padres".

Los destinatarios serían todos los argentinos desde la concepción hasta los 18 años, por lo que implica sumar a unos 6 millones de niños que hoy no reciben una asignación familiar.

El ingreso, según el proyecto de ley de la Iglesia, consistiría en una asignación mensual de 180 pesos por hijo, que se actualizaría con el sistema de asignación familiar por hijo vigente. La forma de pago estaría instrumentada por medio de una Tarjeta de Seguro Social.

La Iglesia propone que el ANSES sea el organismo técnico responsable de la implementación, ya que actualmente paga las asignaciones familiares, cuenta con bases de datos de beneficiarios actualizadas y tiene cobertura de oficinas en todo el país.

El presupuesto anual necesario para llevar adelante esta propuesta sería de 12.900 millones de pesos que, según estimó la comisión, podrían ser financiados por medio de la reasignación de los fondos del Programa Familias y el Programa Jefes y Jefas de Hogar -2.700 millones de pesos-. El monto restante sería de 10.200 millones de pesos, que representa el 4,4 por ciento del Presupuesto nacional y el 0,9 por ciento del PBI.

Serantes dijo que la iniciativa se inscribe en "el camino del diálogo y la búsqueda de consensos" que propicia la Iglesia. Además, consideró que la propuesta es "un incentivo a la formalización del trabajo, dado que el beneficio no se pierde al ingresar al trabajo registrado, situación que hoy ocurre con algunos programas sociales".

"Confiamos que en un diálogo institucional maduro se pueden encontrar las leyes más aptas que respondan a las urgentes necesidades de nuestros hermanos más pobres, alejándonos de actitudes que puedan ahondar las divisiones y la fragmentación de la sociedad".

Existen varias propuestas sobre este tema en el Parlamento y, a su vez, se espera que el Gobierno nacional envíe un proyecto de ley para fijar una asignación universal por hijo.

Fuente: Parlamentario