El Trío Mortal

Durante el Congreso Internacional de SIDA en Asia y Pacifico, que aconteció en el mes pasado, participantes y activistas pidieron mayores esfuerzos para enfrentar “El Trío Mortal” formado por la combinación de las epidemias de HIV/SIDA, tuberculosis y hepatitis C.

Las tres enfermedades, cuando separadas, poseen tratamientos efectivos que controlan la progresión y aun la cura. Esto es posible en la tuberculosis y en la hepatitis C, pero cuando alguien se infecta con más de una de ésas enfermedades la situación complica y el cuadro se vuelve grave y difícil de tratar.

El alerta desesperado llega, hasta tardío, porque es estimado que aproximadamente 30% de los infectados con HIV/SIDA ya se encuentran infectados con la hepatitis C o la tuberculosis, pasando a ser las dos principales causas de muertes de las personas infectadas por el SIDA.

El tratamiento con el cóctel de medicamentos transformó el SIDA de enfermedad letal para enfermedad crónica, permitiendo que las personas puedan convivir con la enfermedad, pero la utilización de los medicamentos perjudica el hígado y disminuye las defensas, tornándolos presas fáciles si están co-infectados con tuberculosis o hepatitis C. Para evitar daños mayores es urgente que todos los individuos HIV positivos sean testados para tuberculosis y hepatitis.

El número de individuos infectados con tisis o hepatitis B o C es medido en millones, números que superan en más de diez veces los infectados por el HIV. El mayor problema es la no identificación de quien esté infectado, posibilitando la diseminación sin control de ésas enfermedades rápidamente en la población. Estudios muestran el crecimiento de las epidemias, principalmente, debido a que una persona con tuberculosis puede infectar otras 15 durante el curso de la enfermedad, que la hepatitis B se transmite sexualmente con una facilidad hasta 100 veces mayor que el HIV y que la hepatitis C en caso de compartimiento de instrumentos infectados posee 85% de posibilidad de cronificación.

Los infectados con HIV/SIDA y los gestores de la salud deben tomar conciencia que existe una formula matemática que demuestra el peligro de la hepatitis C, la cual fue puesta por activistas en la entrada del congreso para alertar la comunidad HIV positiva: “Hepatitis C + Silencio = Muerte

“El Trío Mortal” se alimenta de carencias en el sistema público de salud, del desconocimiento de la población, de la pobreza, de la desnutrición, de la falta de acceso a la educación, de la falta de profesionales de salud con los conocimientos suficientes, de comportamientos de riesgo y de programas poco eficaces para enfrentar las epidemias.

Añadiendo a todo eso la no realización de campañas de detección de los casos de hepatitis y tuberculosis complica aún más la situación. Cuando la hepatitis C y la tuberculosis es diagnosticada de forma precoz la posibilidad de cura es excelente.

“El Trío Mortal” ya está trabajando, silenciosamente, y, de forma unida, continúa ganando fuerza. Es el momento de los movimientos sociales del SIDA, de la Tuberculosis y de la Hepatitis juntar fuerzas para combatir un enemigo común. Por ahora “El Trío Mortal” está ganando la batalla, es necesario enfrentarlo para no perder la guerra.

En la Indonesia los activistas utilizaron el símbolo del SIDA para alertar sobre las tres enfermedades, pero formado por globos de color rojo para mostrar que el peligro ya está presente.

Carlos Varaldo
Grupo Optimismo