El parámetro de arsénico en agua

Se discute en el Senado una iniciativa que fija un plazo de 12 meses para que la provincia de Buenos Aires adopte los niveles establecidos por la Organización Mundial de la Salud y el Código Alimentario Argentino, en cuanto al límite de arsénico permitido en agua potable.

A raíz del reciente fallo de la Suprema Corte bonaerense, que condenó al municipio de Junín por suministrar agua con alto contenido de arsénico, en el Senado provincial solicitaron la pronta aprobación de un proyecto de ley que busca reducir los límites permitidos del metaloide en el agua.

El proyecto, que tiene antecedentes legislativos históricos, propone que en el plazo de un año, la provincia de Buenos Aires adopte los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Código Alimentario Argentino, en cuanto al límite de arsénico permitido en agua potable. De esta manera, el parámetro dispuesto se reduciría de 0,05 a 0,01 miligramos por litro.

El objetivo de la iniciativa, según se explica, es que “sea un disparador para como mínimo cumplir con los márgenes ya existentes y luego esforzarse para llegar al margen propuesto, que sería el óptimo establecido por el Código Alimentario Argentino”.

El proyecto plantea una modificación a la actual Ley 11.820, que es la encargada del marco regulatorio para la prestación de los servicios públicos de provisión de agua potable y desagües cloacales en la provincia de Buenos Aires. Además, al igual que lo dispuesto por dicha ley, sostiene que el Organismo de Control del Agua de Buenos Aires (OCABA) será la autoridad encargada de la aplicación y sanción ante el incumplimiento de la norma.

Actualmente, el proyecto se encuentra en la Comisión de Obras y Servicios Públicos –presidida por el senador oficialista Ricardo Bozzani- y hasta el momento sólo ha sido tratado en la sesión del pasado 12 de agosto. Sin embargo, el autor del proyecto, el senador del Gen Luis Malagamba, es optimista y confía en su aprobación ya que “es un tema que afecta a la mayoría de los habitantes de la Provincia”.

Influencia. El pedido de aprobación del proyecto por parte de algunos senadores, es a raíz del reciente fallo de la Suprema Corte bonaerense que condenó al municipio de Junín por suministrar agua con altos contenidos de arsénico. La sentencia obligó al Gobierno comunal a que, en un plazo de tres meses, realice las tareas necesarias tendientes a disminuir la presencia del metaloide en el agua potable. No obstante, el municipio hizo su descargo y pidió que se realicen nuevos estudios en virtud que se “están desarrollando trabajos”, las muestras consideradas por la Justicias fueron realizadas con anterioridad a los mismos, según adujeron.

El problema del arsénico en el agua no es algo que se reduce al municipio de Junín, afecta a varios distritos del noroeste de la provincia. Por ello, la Mesa del Agua, que funciona en la capital provincial, se trasladó recientemente a Carlos Casares para evaluar “en terreno” la situación.

De hecho, en la Cámara de Diputados, que preside Horacio González, se presentó un pedido de informes para que el Ejecutivo proporcione información sobre programas, acciones concretas y plazos de ejecución de las mismas, tendientes a lograr la potabilización de las aguas en las comunas de Junín y Carlos Casares.

La oportunidad del reclamo surge del hecho de que, según información y constancias obtenidas, la concentración de arsénico en esas localidades sigue siendo muy alta en relación con los parámetros considerados normales según el Código Alimentario y las recomendaciones de la OMS.

Entre otras cuestiones, se solicita que se brinde un detalle de las mediciones realizadas sobre los valores de arsénico y otros metaloides y componentes químicos encontrados en los estudios realizados por el OCABA en los últimos seis meses y que se describa las características técnicas que presentará el programa de saneamiento, adecuación y asistencia que el OCABA elaborará para el asesoramiento a la ciudad de Junín.

En el caso de Carlos Casares, se requiere además, que se exprese en qué estado se encuentra la realización de las obras de refacción de la planta de abatimiento en dicha localidad.

¿Qué es el arsénico?

Es un metaloide de origen natural que puede encontrarse en los suelos ricos en rocas volcánicas y que, al drenar las lluvias y formar las napas, se hace presente en el agua.

En nuestro país, las provincias de Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe y el centro de la provincia de Buenos Aires son las zonas más afectadas.

La OMS establece como máximo permitido para agua potable 10 partes por millón, mientras que para el ámbito de la provincia de Buenos Aires los máximos permitidos son de 50 partes por millón, tal como lo dispone el anexo A de la Ley provincial 11820 del año 1996.

El proyecto presentado plantea modificar dicho anexo para adecuar los límites a los planteados por la OMS.

Por sus características toxicológicas, el arsénico ha sido calificado como potencialmente cancerígeno.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) lo ha colocado en el “grupo 1” de los elementos productores de cánceres humanos, y la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. lo sitúa como el “cuarto de los primeros 54 elementos con mayor potencia para producir cáncer (Grupo A)”.

La toxicóloga Leda Gianuzzi desarrolla su labor como profesora en la UNLP y como investigadora en el Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología (CIDCA). Su análisis es directo: “El tema del arsénico es absolutamente preocupante, uno no sabe qué puede pasar. En 10, 20 o 30 años, la ingesta prolongada de arsénico puede causar cáncer”.

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