La música es mi vida en forma de blues

Tail Dragger, una de los voces esenciales del blues tradicional de Chicago, concretará en el transcurso de esta semana su primera visita a la Argentina con dos recitales en los que promete exhibir que "la música es mi vida en forma de blues".

Tail llegará a la Argentina para presentarse el jueves 10 en Cerveza Club (Avenida de Mayo 1881, Ramos Mejía) y un día después en la sala porteña del ND Ateneo (Paraguay 918).

En este par de recitales, será acompañado por La Argentina Blues Band, la misma banda que acompañó al hijo de Muddy Waters y que integran Gabriel Cabiaglia (batería), Gustavo "Bohemio" Rubinsztein (bajo), Omar Itcovici y Juan "Junior" Codazzi (guitarras), Rubén Gaitán (armónica) y Machi Romanelli (piano).

Tail Dragger es un verdadero showman, dueño de una de las más auténticas y destacadas voces del Blues de Chicago. Influenciado vocalmente por Sonny Boy Williamson, Muddy Waters, Jimmy Reed y más directamente por Howlin’ Wolf, su estilo es sumamente original.

En sus shows busca constantemente que nadie en la audiencia se pierda el más mínimo detalle de lo que está ocurriendo en el escenario. Suele intercalar sus canciones con anécdotas de la vida real, que en su mayoría son historias desopilantes.

Cuando canta, Tail puede ser trágico o cómico, pero jamás podría ser ignorado, es como si transportara a su público a los campos de algodón de su juventud y a los Blues Clubs del Ghetto de Chicago en los que actualmente se lo puede ver en acción.

Nacido en Altheimer, Arkansas en 1940, Tail Dragger llega a Chicago a mediados de los sesenta, en donde comienza a ganarse la vida como mecánico y donde también cae bajo el hechizo de las más grandes figuras del blues de la época, principalmente Howlin’ Wolf.