Daniel Expósito
“Las palabras de Monseñor Aguer recrean las de un moderno Torquemada”

25/06/2009 - El senador provincial del bloque ARI-CC, repudió en las últimas horas las expresiones vertidas por el Arzobispo de la ciudad de La Plata, Monseñor Héctor Aguer, religioso que se refirió a los contenidos que los jóvenes bonaerenses reciben como parte de la materia “Construcción Ciudadana,” calificándolos de “peligroso instrumento de ideologización y politización de los adolescentes,” y a los que caracterizó como un programa tendiente a generar “analfabetos revolucionarios.”

“El discurso que Aguer pronunció el 4 de marzo frente a la Asamblea Anual del Consejo de Educación Católica, y que ha generado polémica pública en la últimas horas, es una pieza oratoria digna de un templo medieval en la peor etapa de la Inquisición. Allí se demoniza la supuesta impronta en los programas públicos de pensadores como Michel Foucault o la Escuela de Frankfurt, y en terrores más concretos se critica la enseñanza de educación sexual y la profundización del estudio de las problemáticas de género en las escuelas.”

“Las palabras vertidas son producto de la construcción discursiva de un verdadero *Torquemada moderno”, indicó Expósito. “Aguer introduce expresiones que abonan conceptos irrespetuosos hacia la docencia pública, y colocan a los adolescentes, sujetos con derecho a formarse con libertad y pluralidad de ideas, en un lugar de sumisión a las concepciones tradicionales de cierto sector de la Iglesia –afortunadamente no de toda - que entre otras cosas sigue considerando al pensamiento un peligro, a la sexualidad una enfermedad, y al disenso una guerra.”

“Como presidente de la Comisión de Igualdad de Oportunidades de la Cámara Alta provincial, no puedo dejar pasar semejantes expresiones, y me permito humildemente recordar al religioso que si hubo en la historia de la Humanidad un actor crítico, fue Jesucristo.”

* Tomás de Torquemada O.P. (Valladolid, 1420 - Ávila, 16 de septiembre de 1498) fue el Inquisidor General de Castilla y Aragón en el siglo XV y confesor de la reina Isabel la Católica. Gran artífice del Edicto de Granada, que ordenó la proscripción de todos los judíos de España para el 2 de agosto de 1492. En 1493 se retiró al convento de Santo Tomás de la ciudad de Ávila donde acaecería su muerte cinco años más tarde.