22 de abril, Jornada Nacional de Lucha de la CTA
El miércoles paran todos los estatales

Tal como fue resuelto en el Noveno Congreso Nacional de Delegados de la CTA, el próximo miércoles 22 de abril se llevará a cabo una Jornada Nacional de Lucha, con paros y movilizaciones en todo el país.

Mañana miércoles 22 paran y movilizan todos los gremios enrolados en la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA), lo que incluye a los estatales: docentes, judiciales, médicos, auxiliares de escuelas.

Una Jornada Nacional de Lucha convocada por la CTA en conjunto con organizaciones barriales, ambientales y sociales de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, que confluirán ese día a las 16 en un acto que tendrá lugar en Hipólito Yrigoyen y Rivadavia.

En un comunicado, expresaron las entidades organizadoras que el lema del plan de lucha es: No a los despidos; ni un despido más. No al tarifazo. Fábrica que se cierra, fábrica que se recupera. Aplicación efectiva de los planes de financiamiento a las cooperativas barriales. No al IVA a los alimentos y medicamentos. Aumento de subsidios de empleo a 540 pesos. Asignación universal por hijo menor de 16 años. 82% móvil para los jubilados. Reconocimiento jurídico a la CTA y a las más de 3 mil organizaciones sindicales inscriptas .

En los últimos meses, los comedores populares de la zona vuelven a poblarse, y en un país que puede producir alimentos para once veces su población, se reedita el crimen del hambre, que tiene claros responsables en los gobernantes, quienes hacen oídos sordos a los reclamos.

En tal sentido, las organizaciones sociales venimos exigiendo la quita del IVA, que continúa gravando en un 21 por ciento a los alimentos de la canasta básica y los medicamentos. La estructura impositiva en Argentina sigue siendo de las más regresivas, y en proporción, pagan más quienes menos tienen.

Al tiempo que el desempleo tiende aumentar considerablemente, los reiterados anuncios de políticas sociales de empelo y apoyo a los emprendimientos productivos barriales nunca se efectivizan.

Mientras, los 150 pesos que otorgan los planes sociales a cada familia desocupada, son indignos. Desviados los fondos hacia la estructura clientelar en la que el gobierno nacional asienta su poder, las cooperativas de trabajo de los movimientos sociales, continúan siendo desfinanciadas e ignoradas por el Estado.