Mi Argentina, mi pena

 

Allí están ellos,

los impunes, incoherentes

justificados sin razón,

cargados de violencia,

violencia que llaman fuerza,

con la ambición que llaman de lucha,

amparados en la justicia ciega ,

en la política clientelista

en los curas de la dictadura

en los periodistas fascistas

en la soja, venenosa.

Gauchos, patriotas, se dicen,

alzan sus banderas,

adorando a sus dioses:

Cargill, Monsanto, Groupactel,

pules, capitalistas, multinacionales,

les damos de comer al pueblo,

dicen, gritan mientras

se pudren y se tiran a su paso

toneladas de alimentos,

ante la mirada de los pobres,

sin justicia, sin sustento,

son los dueños, de la ruta,

de tu vida, y del trabajo ajeno,

son los dueños de la tierra,

que siembran para una patria extranjera,

son los dueños de la verdad,

de la dignidad alquilada

de la clase rentada ,

del trabajo en negro,

la explotación de los peones

y la evasión de impuestos,

de las camionetas nuevas,

los únicos que al parecer

que hacen girar la rueda,

Entonces ¿me pregunto?

¿¡Qué hacemos vos y yo!?

¿Cortamos la calle

para pedir un poco de sueldo?

¡Cortar la ruta es un delito dijo

el ex coronel, López

y a palos y balazos

mandó a desalojar la ruta

pero claro, allí no había patrones,

los que estaban eran obreros

peones de otros gauchos, empresariados,

¡Hay que mantener la paz social dijo Sobich

y mandó a matar a Carlos Fuentealba,

pero claro los que estaban eran docentes.

¡Por la reforma agraria gritó entre gallos

De Angeli,

pero no nombró a los campesinos,

de Santiago del Estero,

¡Los productores están unidos gritaron todos

pero nadie habló de los productores de ajo,

reprimidos en Mendoza

¡Por la coparticipación para el interior

dijeron los Saa,

¿la que no dan ellos en su provincia?

¡Hasta la victoria compañeros!

gritó un integrante de las entidades rurales

en una manifestación, ante los medios nacionales

y… pensé en el Che,

y sentí vergüenza ajena,

allí están ellos,

los dueños de las tierras,

que dan forma a mi patria,

mi patria cautiva

mi país usurpado,

mi celeste y blanca, mi bandera

que cualquier mano manosea,

mi Argentina, con su gente sin pertenencias,

mi Argentina, mi pena.

Sandra Ponzio