| Síndrome
de Rubéola Congénita Campaña Nacional de Vacunación para Hombres 11/09/2008
- El próximo 29 de septiembre comienza en nuestro distrito, la
Campaña Nacional de Vacunación gratuita contra el Síndrome
de Rubéola Congénita (SRC) para los varones de entre 16
y 39 años de edad, y que se extenderá hasta el 30 de noviembre
del corriente año. La Campaña Nacional de Erradicación del Síndrome de Rubéola congénita (SRC) ofrece una inmejorable oportunidad de promover la cultura de la prevención en adultos, asegurar generaciones futuras libres de la enfermedad y revertir la inequidad existentes entre mujeres de edad fértil, de distinta condición social, étnica, religiosa y ubicación geográfica, permitiendo que todas sean protegidas con la vacuna. ¿Qué es la Rubéola? La Rubéola es una enfermedad viral que afecta a niños y adultos. Cuando la infección se adquiere en el primer trimestre del embarazo, se afecta el 90 % de los recién nacidos y pueden presentarse malformaciones cardíacas, sordera y cataratas y/o cegueras. Además de problemas transitorios como por ejemplo: neumonía, meningoencefalitis (cefalea, fiebre y rigidez en la nuca), hepatitis, púrpura trombocitopénica idiopática (hemorragias en piel y otros órganos), y retardo de crecimiento intrauterino. La Rubéola, ¿es prevenible por vacuna? En nuestro país se aplica en forma gratuita desde el año 1998, a los doce meses y al ingreso escolar, por lo que esta campaña apunta a inmunizar a los varones de 16 a 39 años, independientemente de su estado vacunal o del antecedente de haber padecido rubéola o sarampión. ¿Cómo se transmite la Rubéola? La Rubéola se transmite por contacto con las personas que se han contagiado por el virus. La vía de transmisión es respiratoria (por la salida del virus en las gotitas de saliva que se expulsan al hablar, toser o estornudar) o por contacto con los objetos contaminados con las secreciones. Finalmente,
cabe destacar que no existe cura o tratamiento específico para
el Síndrome de Rubéola Congénita (SRC). Los niños
necesitan tratamiento quirúrgico para reparar sus malformaciones
y también requieren de rehabilitación. Manifestaciones clínicas La rubéola se caracteriza por la aparición de pequeñas erupciones en la piel de un color rosáceo que se inician en la cabeza y progresan hacia los pies, haciéndose más intensa en el tronco, que en algunos pacientes puede producir picazón y suelen desaparecer en pocos días. Las erupciones suelen mostrarse uno o dos días después del contagio. Junto a las manchas rojizas, los síntomas de la rubéola son bastante similares a los de un síndrome gripal, con malestar general, fiebre poco intensa, enrojecimiento de los ojos, dolor de garganta (faringitis) e inflamación dolorosa de ganglios alrededor de la nuca y en la región posterior de las orejas; conjuntivitis.[3] Mientras que en los niños la rubéola suele revestir escasa gravedad, acompañándose algunas veces de otitis (infecciones de oídos), es más frecuente la complicación de la enfermedad entre los adultos que la padecen, que pueden sufrir otras patologías más graves provocadas por bacterias, como neumonía o encefalitis (en uno de cada 1000 casos). Esta última consiste en una infección que afecta al cerebro y conlleva un riesgo inmediato de coma, retraso mental a largo plazo, epilepsia e incluso muerte del paciente. Los síntomas incluyen: * ganglios
inflamados por lapsos de hasta una semana Diagnóstico El diagnóstico de la rubéola es difícil ya que las erupciones en la piel suelen ser poco intensas y de escasa duración. No obstante, se puede conocer mediante un análisis de sangre (serología) si la persona ya ha padecido la enfermedad y por tanto es inmune. Uno de los principales exámenes de laboratorio que se realizan son IgM e IgG.
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