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Secuestro y destierro de 174 ciudadanos argentinos En las primeras
horas del 28 de agosto de 1946, en plena madrugada, tal como luego actuarían
los Grupos de Tareas de la Dictadura del Proceso, todos los integrantes
del Malón de la Paz fueron secuestrados. El mes de la Pachamama
que había comenzado con tantos auspicios y esperanzas terminaba
de la peor manera. El mes de agosto que había comenzado con la
llegada apoteótica a la Capital Federal del contingente de 174
kollas, tras haber caminado 2000 kilómetros desde la Puna y de
la zona de Oran, terminaba arrojando a los maloneros a la invisibilidad
y a la noche del olvido. Durante los tres años de investigación que me demando el libro Los indios invisibles del Malón de la Paz, hemos reunido 352 paginas de evidencias, documentos y fotografías con pruebas contundentes de los justos reclamos del Malón y de la pendular actitud de aquel gobierno de Perón que primero los recibe y luego los termina desterrando en los confines de la Patria. El pasado 15 de mayo, el Concejo Deliberante de Abra Pampa, declaró ciudadanos ilustres a Carmen Gerarda Gutiérrez, Ciriaco Condori y Narciso López, a raíz de su participación en el Malón de la Paz de 1946, tres sobrevivientes de los 174 participantes cuyos nombres aparecen consignados en el Anexo de la. (Cabe aclarar que se olvidaron de Buenaventura Solano). Esta declaración que celebró, fue producto de la perseverancia por dignificar el Malón, como lo prueba los considerandos del decreto que transcribe incluso párrafos textuales de nuestro libro. De hecho, desde hace casi un año tuvimos una serie de reuniones con funcionarios de la administración Kirchner, obteniendo únicamente promesas A principio de agosto de 2008, hemos presentado un proyecto de Ley ante la Legislatura de Jujuy para que arbitre los medios pertinentes para: a) Reivindicar la gesta del Malón de la Paz. b) Que lo acontecido con el Malón de la Paz ingrese en los programas de estudio provinciales. c) Se conceda una pensión vitalicia a los 4 sobrevivientes de aquella marcha. d) Repar la usurpación de tierras. El reconocimiento merecido no puede quedar simplemente circunscripto a los papeles, como la declaración de ciudadanos ilustres mencionada más arriba. Es necesario otorgar una pensión vitalicia en carácter de malonero a los sobrevivientes. Y esta pensión urge dada la avanzada edad de los mismos y la precaria situación económica de los mismos. Este reconocimiento debe llegar en vida, sería muy penoso y patético que el tiempo legislativo que lentifica cuando no paraliza las tramitaciones, finalmente en lugar de otorgar una pensión, terminara colocando una placa póstuma. ¡Señores legisladores: el tiempo urge! Ignorar la gesta del Malón de la Paz, significa que seguimos viviendo en un país donde a aquellos a quienes se les negó su voz, su idioma y sus nombres, siguen sin acceder a una existencia digna, siguen siendo invisibles. Marcelo Valko Autor de Los indios invisibles del Malón de la Paz Colección Osvaldo Bayer - Editorial Madres de Plaza de Mayo 2007 Profesor Titular Cátedra Imaginario Étnico, Memoria y Resistencia UPMPM
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