| Roberto
Molini, senador de la provincia de Buenos Aires (Coalición Cívica),
secretario de la Comisión de Asuntos Agrarios y Pesca, y director
de la FAA sostuvo que el gobernador Scioli y la ministra de Asuntos
Agrarios y Producción Débora Giorgi no sólo no defienden
la provincia ni a los pueblos del interior sino que salen con expresiones
de apoyo a las retenciones móviles como si solucionaran el problema
de la carne y la leche.
No es casual que productores, contratistas, comerciantes de los pueblos del interior en forma espontánea se manifiesten en las rutas y en las plazas en contra de las retenciones móviles. No son piqueteros profesionales organizados con Coca y choripán aclaró-; son la expresión cabal de la situación de los pueblos del interior cada vez más pobres; donde la concentración económica en los campos avanza cada vez más y con estas medidas aumentan la brecha entre los grandes grupos de siembra y los pequeños y medianos chacareros. Molini sostuvo que es lisa y llanamente una confiscación que no se ha traducido en obras. El legislador apuntó que la provincia de Buenos Aires ha transferido a la Nación -en el último gobierno- cerca de 8.000 millones de dólares, y se preguntó ¿dónde están las rutas y las obras de infraestructura? En la Ruta del Desierto y la Ruta del Cereal, que transportan más de 10 millones de toneladas al puerto de Bahía Blanca, no se puede andar ni en bicicleta y el ancho no permite ni el paso de un carretón con una cosechadora se quejó-. Ahora resulta que la seguridad en las rutas es prohibir el tránsito de camiones En el noroeste bonaerense el partido de mayor producción agrícola del país no tiene gas, la electricidad esta colapsada y las cloacas revientan por todos lados, continuó Molini. Señor gobernador, el tema agropecuario no se arregla inaugurando una escuelita agropecuaria en Junín, ni pretendiendo dar valor agregado donde no hay infraestructura. El tema se arregla poniéndose al frente de una política integral, sustentable y rentable para que el interior se mantenga poblado y no se les llenen las villas de chacareros. La carne y la leche llegan por mayor producción y estímulos no con prohibiciones. Es hora de ponerse los pantalones largos y darle una mano a Buenos Aires, concluyó Roberto Molini. Fuente: |