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Los invisibles
o el grave problema de estar en lo cierto
El sábado
23 de febrero Clarín publica en p. 55 una nota denominada Clausuraron
cerca
de Rosario una fábrica que contaminaría con plomo.
El artículo hace mención a que en la localidad de Coronel
Domínguez de 1.200 habitantes y ubicada a 17 kilómetros
de Rosario se detectaron restos de plomo en el torrente sanguíneo
de 3 niños y como consecuencia de las denuncias, las autoridades
clausuraron la fábrica. Esa es la forma acertada y lógica
de proceder, ya que las autoridades deben velar por la salud de los habitantes,
en especial de los niños que se encuentran en su etapa de crecimiento.
Y es una satisfacción para todos que los habitantes de Coronel
Rodríguez se vean libres de nuevos casos de plombemia.
En el último número de la revista Futuros que dirige Luis
Sabini, publiqué un artículo que entre otras cosas hace
referencia a la montaña de 12.000 toneladas de deshechos
de plomo que la fundidora Metal Huasi olvidó hace 25
años a dos cuadras de la plaza principal. Esta acumulación
de residuos tóxicos provocó la contaminación de la
mayoría de la población infantil de este pueblo de 14.00
habitantes. El 81% de los niños que participó de la muestra
tiene valores por arriba de cinco microgramos por decilitro en sangre
(a partir de ese valor los niños tienen daños neuromadurativos).
Cuando sopla viento norte la ceniza que se desprende de la escoria de
metal llueve sobre Abra Pampa, y ese fino y mortal polvillo de plomo es
lo que respiran y se les pega en la piel. Es un envenenamiento paulatino
y letal. Hoy existe un proyecto de resolución en la Cámara
de Diputados solicitando al Ejecutivo se informe qué resolución
se tomará frente a esta vergüenza. La plombemia ha sido detectada
desde el 2004 y todavía ninguna autoridad hizo algo que tuviera
sentido, mientras tanto el nivel de plomo en la sangre de los niños
sigue aumentando.
Ahora bien, podríamos preguntarnos lo siguiente: ¿por qué
en un caso se clausura la fuente de contaminación, y en el otro,
en Abra Pampa donde el 81% de los niños padecen de plombemia, la
fuente de contaminación sigue intacta en el centro del pueblo?
La respuesta desgraciadamente tiene que ver con la invisibilidad. Abra
Pampa tiene más de diez veces la población del pueblo cercano
a Rosario, pero Abra Pampa se encuentra en Jujuy y su población
es mayormente kolla. Es decir, forma parte de ese inmenso contingente
poblacional que resulta INVISIBLE a las autoridades.
Si en Abra Pampa no se llega a una solución tal lo consignado en
Clarín, significa que seguimos viviendo en un país donde
a aquellos a quienes se les negó su voz, su idioma y sus nombres,
siguen sin acceder a una existencia digna, siguen siendo invisibles.
Marcelo Valko
Los indios invisibles del Malón de la Paz
Colección Osvaldo Bayer
Editorial Madres de Plaza de Mayo
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