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AGRADECEN
AL MUNICIPIO COLABORACION PARA LOGRAR APERTURA DE NUEVO REGIMEN EN EL
PENAL VARELENSE
22/01/08
- Las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense agradecieron a
la Municipalidad de Florencio Varela, la colaboración impulsada
por el intendente Julio Pereyra, que permitió la apertura de un
sector de régimen abierto en la Unidad 24, con asiento en el barrio
La Capilla de este distrito.
El reconocimiento fue manifestado por el director de dicho penal, Norberto
Elizalde, durante el acto de inauguración de la flamante sección,
al cual asistió, en representación de Pereyra, el intendente
interino, arquitecto Tomás Vanrell.
Tras el corte de cintas del edificio donde funcionará el régimen
abierto de detenidos, Vanrell transmitió a las autoridades presentes,
"la firme voluntad" del Jefe Comunal de articular acciones con
el servicio penitenciario con el fin contribuir a la inclusión
social de los penados, una vez que hayan recuperado la libertad, y de
las familias de los mismos, en riesgo social.
La asistencia técnica y las labores de forestación en el
lugar fueron parte de la contribución que hizo el municipio para
con el sector inaugurado, que permite a la unidad penitenciaria ser la
primera en contar con todos los regímenes que establece la ley
de ejecución penal (sistemas cerrado, semi abierto y abierto).
Al acto, además asistieron la subsecretaria de Política
Criminal, María Pía Leiro, el jefe del Complejo Penitenciario
de Florencio Varela, Mario Franchini, y el secretario de Gobierno Comunal,
Ernesto Bargas.
Ubicado en un sector extramuros, el pabellón tendrá capacidad
para 20 plazas; cuenta con dos habitaciones, uno con siete camas dobles
y otra con tres cuchetas, un sector de cocina, un salón de usos
múltiples, un sanitario y un comedor.
Utilizarán el sitio, detenidos que están próximos
a lograr la libertad y que reúnen las condiciones de buena conducta.
Inclusive, algunos ya cuentan con autorizaciones judiciales para trabajar
fuera del penal. Antes de la apertura, los internos, cuando accedían
al régimen abierto, debían ser ubicados en penales de otras
ciudades, lo que obligaba a sus familiares a realizar mayores traslados
para las visitas.
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