SI HASTA JESÚS TRABAJÓ

 

Todo trabajo es honesto,

si al trabajar entregamos

el alma y el corazón,

y con amor lo soñamos.

El trabajo es un deber,

pero también un derecho,

pues si falta en nuestro haber,

es una daga en el pecho.

Si hasta Jesús trabajó,

ayudando a San José,

aún siendo el hijo de Dios,

también carpintero fue.

De mis padres lo mejor,

que en su herencia me han dejado,

es mostrarme con ejemplos,

todo su amor al trabajo.

En mi trabajo yo fui

una obrera en la colmena,

dándoles miel de cultura,

a los niños de mi escuela.

Si hasta Jesús trabajó,

ayudando a San José,

aún siendo el hijo de Dios,

también carpintero fue.


ISABEL CORRAO SANTOS