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Fueron
presentados en un congreso científico en Atenas.
Uno de ellos, el tenofovir, fue aprobado esta semana en los Estados
Unidos
Se estima que el primero será aprobado
en la Argentina en los próximos seis meses.
El T-20 será lanzado en 2003.
Serán efectivos en casos resistentes.
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Esta semana la lucha contra el HIV ha
sumado nuevos aliados. Tenofovir,
T-20 y TMC-125
son los nombres de tres drogas que permitirán expandir las posibilidades
de tratamiento del sida, beneficiando especialmente al cada vez más numeroso
grupo de pacientes que no responden a los actuales cócteles antirretrovirales.
El tenofovir, un pariente cercano del AZT,
pero mucho más efectivo para los casos resistentes, fue aprobado el lunes
último por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los
Estados Unidos. Se espera que llegue a las farmacias de ese país en un
mes y que sea aprobado en la Argentina en un período no superior a los
seis meses.
En cuanto al T-20, éste es el primer exponente
de una familia completamente nueva de drogas: los inhibidores de fusión
. A diferencia de los medicamentos que actualmente se emplean para combatir
el HIV y que evitan que las partículas virales que ya han infectado las
células del paciente se reproduzcan, el modus operandi de los inhibidores
de fusión como el T-20 consiste en impedir que el virus ingrese en las
células.
Según los resultados de los ensayos clínicos
de Fase III(la etapa previa a la aprobación del medicamento), presentados
el martes en la Conferencia Europea sobre Aspectos Clínicos y Tratamiento
de la Infección por HIV que se realizó en Atenas, Grecia, en el 56% de
los pacientes tratados con T-20 y sometidos a la terapia antirretroviral
convencional la cantidad de virus en sangre (carga viral) se redujo 10
veces.
Las dos compañías farmacéuticas que han
desarrollado el T-20 esperan obtener de parte de la FDA un trámite de
aprobación acelerado que les permita lanzar la nueva droga en 2003. .
Por último, los ensayos clínicos de Fase II presentados en Atenas sobre
el TMC-125, un nuevo inhibidor no nucleósido de la transcriptasa reversa,
revelan que éste redujo un 99% la carga viral de los pacientes tratados
en tan sólo una semana. Ahora, el reto será probar sus efectos a largo
plazo.
Un paso menos
El tenofovir es el primer inhibidor nucleótido
de la transcriptasa reversa . "Si bien actúa como los inhibidores nucleósidos
de la transcriptasa reversa existentes, introduce un concepto novedoso:
en el laboratorio ya cumple con uno de los pasos metabólicos que debe
realizar dentro de la célula", explica el doctor Pedro Cahn, jefe del
Servicio de Infectología del hospital Fernández y director de la Fundación
Huésped.
"Viene precocido -bromea el especialista-.
Esto aporta una ventaja: el tenofovir es sumamente activo sobre las cepas
de HIV resistentes a los antirretrovirales nucleósidos. Probablemente,
en el futuro los inhibidores nucleótidos, como el tenofovir, reemplacen
a los nucleósidos , aunque todavía es muy temprano como para saber cuál
va a ser su rol definitivo", admite Cahn.
Otro papel para el tenofovir es el que
planteó en julio, en su paso por Buenos Aires, el doctor David Ho, director
científico del Centro de Investigación en Sida Aaron Diamond, de Nueva
York. "Un nuevo esquema terapéutico para el sida, ya no triple sino cuádruple
(tenofovir más efavirenz, lamidovudina y lopinavir/ritornavir) -afirmó-
ha demostrado reducir rápidamente la carga viral en los pacientes tratados,
lo que demuestra una potencia antiviral sustancialmente mayor que la de
las terapias actuales."
El tenofovir se administra en forma oral
(una pastilla diaria, con las comidas); sus efectos adversos observados
en los ensayos clínicos fueron problemas gastrointestinales moderados.
Cerrando puertas
El T-20, primer exponente de los inhibidores
de fusión, plantea una estrategia completamente nueva para combatir el
HIV: en vez de atacarlo dentro de las células humanas infectadas, la lucha
se desplaza a la superficie de las células que aún no han sido infectadas.
"Lo para en la puerta -afirma el doctor
Cahn-. Impide que el virus se pegue y entre." . Según el doctor Ho, "el
T-20 ha sido estudiado en ensayos clínicos por varios años y ha mostrado
una actividad razonablemente exitosa".
¿Cuáles son sus ventajas? "En primer lugar,
los integrantes de esta nueva familia de drogas no presentan resistencia
cruzada con las actuales -responde Cahn-. Segundo, son poco tóxicos. Y
tercero, aportan una estrategia completamente novedosa que permite imaginar
un futuro con diferentes combinaciones de estrategias para combatir el
HIV." .
¿Desventajas? "El T-20 se administra en
forma intravenosa, con lo que no se piensa que pueda ser utilizado en
gran escala."
Consultado sobre el rol que desempeñarán
esta droga, Ho respondió: "Creo que en un principio será empleada para
tratar a los pacientes en los que han fallado otros tratamientos y que
necesitan desesperadamente nuevos fármacos".
Aun antes de ser aprobado, el T-20 ya tiene
un sucesor: el T-1249, otro inhibidor de fusión en desarrollo. "Actualmente
se encuentra en investigación el T-1249, para ser usado ante casos resistentes
al T-20", concluye Cahn.
Por
Sebastián A. Ríos De la Redacción de LA NACION - 01/11/01
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