NIÑO DE LA CALLE

Te he visto rondando

las viejas esquinas,

camino a ninguna parte,

esquivando el viento

que brutal y helado,

lastima, te muerde la carne.

Te he visto andar solo,

deambular perdido,

sin rumbo, en las frías tardes,

vistiendo pobreza,

con los pies desnudos,

pidiendo que de ti se apiaden.

Y he visto que aquellos

que con vos se cruzan,

te ignoran, no quieren mirarte,

entonces pregunto

yo que puedo verte

con ojos sensibles de padre...

¿A qué hora te acuestas?

¿a qué hora te duermes?

¿a qué hora te castiga el hambre?

¿en qué umbral oscuro

acurrucado escondes

tu dolor... niño de la calle?

Cuando las estrellas

brillen en la noche,

y ésta, sin piedad te atrape,

contra algún portal

sentirán tus huesos,

dolidos, un calor de madre.

JULIO JORGE FARAONI