POST UMBRA

Aquí quiero dejar mis mudos huesos,

sobre esta terca tierra humedecida.

Que el cielo cubra mi ilusión caída

y el trébol me regale con sus besos.

No han de quedar estos despojos presos,

debajo de la tierra distraída;

han de volver de nuevo hacia la vida

con mis amores y mi sed ilesos.

Desde la luz que fui, desde ese punto,

por la gracia de Dios, no estoy difunto

le gritaré a la sombra inexorable.

Nadie me de el adiós definitivo

cuando ya esté de cara a lo insondable:

que en todo lo que amé yo sigo vivo.


RENATO MANCUSO